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DEBATE EN LA SEXTA

PP y Cs evitan chocar con Vox y se lanzan contra el PSOE

Pastor aclara que 'no es no' y alega que Álvarez de Toledo lo asume

Catalunya termina en un 'todas contra Sánchez' por la gestión de la crisis

Iolanda Mármol

Las dirigentes de los principales partidos con representación parlamentaria  (i-d) Irene Montero (Unidas Podemos),  Ana Pastor (PP),  Inés Arrimadas (Ciudadanos),  María Jesús Montero (PSOE)  y Rocío Monasterio (Vox).

Las dirigentes de los principales partidos con representación parlamentaria  (i-d) Irene Montero (Unidas Podemos),  Ana Pastor (PP),  Inés Arrimadas (Ciudadanos),  María Jesús Montero (PSOE)  y Rocío Monasterio (Vox). / EFE

En el debate electoral del lunes el líder de Vox, Santiago Abascal, se fue ‘de rositas’, sin que apenas que nadie le cuestionase un discurso plagado de falsedades, propuestas anticonstitucionales e ideario ultra. Sus aliados en comunidades autónomas y ayuntamientos, PP y Cs, copiaron esa misma táctica este jueves en el debate entre candidatas, en La Sexta. Ni Ana Pastor ni Inés Arrimadas quisieron confrontar con  Rocío Monasterio.

[Así hemos narrado el debate, al minuto]

A pesar de que todos los sondeos constatan una fuga de sus votantes al partido de ultraderecha, se distanciaron en sus discursos pero rehuyeron ese choque. El PSOE, tras encajar severas críticas después de que Pedro Sánchez apenas rebatiera a Abascal, cambió el tono. La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, fue incisiva contra Vox y dedicó su último minuto a las mujeres .

La socialista exigió a su representante que pidiese disculpas por “azuzar” medidas “xenófobas” y un discurso de odio contra los menores no acompañados (MENAS). Monasterio respondió al golpe. Con un discurso netamente populista de desprecio a la clase política y a las instituciones, acusó al Gobierno de dirigir editoriales contra los “medios progres” que alientan, asegura, la violencia contra militantes de su partido. 

1,5 millones de indecisos

Con 1,5 millones de electores indecisos en el aire y a tres días de las elecciones, Pastor, Arrimadas y Monasterio lanzaron ataques constantes a la ministra de Hacienda, que también recibió críticas -principalmente económicas y sociales- de la portavoz de Unidas Podemos, Irene Montero. 

Las cinco candidatas constataron que no hay una fórmula clara para desbloquear el panorama político tras el 10-N, ahondaron en asuntos como la economía -donde el PP presumió de buena gestión-, las pensiones -que Vox propone pseudoprivatizar-, y la vivienda, pero, sobre todo, en igualdad, donde se cargaron las tintas.

Pastor trató de zanjar la polémica. Aseguró que la posición oficial del PP es que “cuando no hay consentimiento, es violación”, en contra de lo que defendió la semana pasada su portavoz parlamentaria, Cayetana Álvarez de Toledo. Atribuyó cualquier sospecha de diferencia al empleo de unas palabras. "La señora Cayetana Álvarez de Toledo dice lo mismo que yo. Se lo dijo [Pablo] Casado, lo digo yo y el PP", proclamó.  

Monasterio reclamó la cadena perpetua para violadores. Montero planteó modificar el código penalArrimadas criticó al PSOE y a Podemos por “patrimonializar” el dolor de las víctimas. La portavoz podemista reprochó a la representante de Vox que “reviente minutos de silencio” de las víctimas de violencia de género, algo que las enzarzó en un rifirrafe.

Pastor defendió el Estado de las autonomías, para marcar distancias con Vox, que propone abolirlo y cuya representante atacó a la popular por este motivo.

Catalunya centró el último tramo del debate, a cuenta de la aprobación en la Asamblea de Madrid de una iniciativa pactada de Vox y apoyada por PP y Cs para ilegalizar a los partidos independentistas, este jueves. Fue un 'todas contra el PSOE'. 

Montero defendió la moderación y la proporcionalidad en la respuesta del Gobierno al independentismo, algo que no convenció a sus contrincantes. PP, Cs y Vox le reprocharon actuar sin firmeza.