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LA SENTENCIA DEL 'PROCÉS'

Los disturbios vuelven al centro de Barcelona

Una protesta de los CDR en la Via Laietana acaba con enfrentamientos con los Mossos

Guillem Sànchez

ANGEL GARCIA

Después de una semana de tregua, la tensión, las cargas policiales y las barricadas de fuego regresaron al centro de Barcelona. Una protesta convocada por los CDR ante la Jefatura de la Policía en la Via Laietana para devolver simbólicamente "las pelotas" lanzadas por los agentes durante los altercados de la semana pasada –cuatro personas perdieron un ojo– terminó con un duro enfrentamiento entre los Mossos y algunos manifestantes. Un balance provisional del Sistema d'Emergències Mèdiques contabilizó 15 heridos leves, además de un agente de los Mossos que fue evacuado al hospital con heridas graves tras caer de un vehículo policial.

Tras una semana de movilizaciones sin episodios de violencia grave, la de ayer era la convocatoria que más inquietaba a la policía catalana. El nivel alcanzado por los disturbios, sin embargo, no tuvo la intensidad ni la duración de las jornadas más virulentas que siguieron a la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes del 'procés'.

La calle de las Magdalenes, adyacente a la Via Laietana, se convirtió en el foco de más tensión cuando cinco furgones de la Policía Nacional quedaron emparedados y los antidisturbios tuvieron que abrirles paso a pie. A partir de ese instante, para los manifestantes dejó de tener interés la Jefatura de la Policía Nacional, frente a cuya sede parecía que iba a desarrollarse la protesta, y se concentraron en el inicio de esta calle paralela a la Via Laietana. Hubo lanzamientos de objetos, huevos, botellas y pelotas contra el cordón policial.

Más o menos una hora más tarde, antidisturbios de la Brigada Mòbil acudieron al lugar para dispersar esta concentración. Sus furgones no pudieron avanzar porque los manifestantes no se movieron. Los agentes descendieron y comenzaron una carga. Los agentes, haciendo uso de las porras, hicieron retroceder unos metros a los manifestantes, que acabaron enfrentándose con los antidisturbios. Algunos de estos policías recibieron empujones y golpes que los derribaron.

Barricadas y dispersión

Finalmente, al cabo de unos 10 minutos de confusión, los Mossos lograron empujar a la concentración por la Via Laietana en dirección a la plaza de Urquinaona. Desde allí acabaron barriendo y haciendo uso de las defensas y lanzando proyectiles de foam, a los manifestantes.

A partir de esta dispersión, las calles adyacentes se convirtieron en un lugar por el que los furgones fueron circulando para evitar que se reunieran de nuevo manifestantes ya dispersados por varias calles, llegando a la plaza de Catalunya y el paseo de Gràcia. Por estas mismas vías se encendieron nuevamente algunas barricadas para impedir el paso de los vehículos policiales. La Policía arrestó a tres personas en la Via Laietana.