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Rivera no descarta dejar la política en caso de debacle

El dirigente catalán afirma que no se agarrará a la presidencia de Cs "a cualquier precio"

Su negativa a facilitar la investidura de Sánchez propició la mayor crisis interna desde 2006

Pilar Santos

Albert Rivera, el pasado 22 de julio, el primer día del debate de investidura.

Albert Rivera, el pasado 22 de julio, el primer día del debate de investidura. / DAVID CASTRO

La tendencia a la baja de Ciudadanos en las encuestas ha abierto el debate sobre el futuro de Albert Rivera, fundador y único líder del partido naranja desde su fundación, en 2006. El político catalán está empezando ya a responder las primeras preguntas sobre qué hará si finalmente sufre un descalabro el 10 de noviembre. Ahora cuenta con 57 diputados y el sondeo del GESOP para este diario le da entre 24 y 28, empatados con Vox en la cuarta posición tras el PSOE, PP y Unidas Podemos. Este jueves, en TVE, no descartó asumir responsabilidades y dejar la política. Recordó que viene "de la sociedad civil" y tiene una profesión. "Soy abogado, trabajé antes de la política, hay otros candidatos que no han trabajado nunca fuera, solo han sido políticos. Estoy en política porque me apasiona este país y creo que hay que cambiarlo", declaró. "No me mueve el apego a un sillón ni al escaño ni a un cargo. Nunca he tenido ese apego", continuó.

La estrategia cambiante de Ciudadanos, que durante seis meses defendió el veto a Pedro Sánchez y, ahora, ante la repetición electoral y el hundimiento en las encuestas, se ha abierto a apoyarle para "desbloquear España", le ha pasado factura. Además de la caída augurada por los institutos de opinión, el partido ha sufrido su peor crisis interna en 13 años con la dimisión de dirigentes relevantes de su ejecutiva como Toni Roldán, Francisco de la Torre y Javier Nart. Los tres eran partidarios de levantar el cordón sanitario en torno al secretario general del PSOE. Roldán consideró que Ciudadanos no ha cumplido su papel "regenerador" al pactar con PP y Vox en numerosas administraciones (la Junta de Andalucía y la Comunidad de Madrid, entre otras) y lamentó que no quisiera servir de partido "bisagra" para dar "estabilidad". Rivera, ante esa fractura, les invitó a crear un nuevo partido. 

El líder de Ciudadanos se ha mostrado optimista con esa posible vuelta a su anterior vida. "Tengo profesión, tengo trabajo y tendré trabajo fuera de la política", llegó a afirmar el miércoles en Telemadrid. El presidente de los naranjas no se ve liderando Ciudadanos "a cualquier precio", porque eso lo ve de "cobardes, de mediocres". En todo caso, y con unas elecciones generales dentro de un mes, el líder naranja pidió a renglón seguido a sus votantes que se movilicen y vayan a votar a Ciudadanos para obtener "las reformas que quieren". 

Inés Arrimadas, para algunos su sucesora natural, subrayó los «retos imposibles» que ha superado Rivera en su trayectoria y negó que se pueda dar esa situación. «Queda Rivera para rato», contestó en EsRadio.