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Mossos y Guardia Civil sofocan una crisis antes de la sentencia

Un discurso político del jefe del instituto armado en Catalunya ofende a la cúpula de la policía catalana

Llamadas y reuniones entre cuerpos, delegada Cunillera y cúpula de la 'conselleria' tras el desencuentro para mantener la coordinación

Guillem Sànchez

Vídeo ACN: ÀLEX RECOLONS

La representación de los Mossos d'Esquadra que ha asistido al acto de la Patrona de la Guardia Civil en Sant Andreu de la Barca ha abandonado la ceremonia "ofendida" y antes de lo previsto, según confirman fuentes policiales consultadas por EL PERIÓDICO, a causa del discurso del jefe del instituto armado, Pedro Garrido. La del general ha sido una intervención política y dura contra el independentismo a pocos días de que ambos cuerpos participen conjuntamente en un dispositivo, coordinado por los Mossos, para contener las movilizaciones convocadas en protesta por la sentencia del 'procés'.

El choque ha llegado después de muchos meses de trabajo conjunto entre ambos cuerpos para recobrar la confianza mútua que la tormenta política del 1-O hizo añicos hace ahora dos años. Sin embargo, tanto desde la Guardia Civil como desde los Mossos d'Esquadra, que han hablado después del incidente para aclararlo, se insiste en que este, a pesar del revuelo generado, no alterará "en modo alguno" la "coordinación" entre policías estatales y autonómica. La delegada del Gobierno, Teresa Cunillera, se ha dirigido esta misma tarde al complejo Egara, sede de los Mossos, en un encuentro en el que se encontraba también la cúpula de la 'conselleria' de Interior, para cerciorarse de que, a pesar del roce, los puentes no se han roto. 

Garrido hasta la fecha había mostrado un perfil más bajo y moderado, que le había acarreado fama de "blando" contra el independentismo. Tal vez el discurso de este miércoles iba más dirigido a atajar esas críticas internas que a medir las consecuencias externas.

Mossos ofendidos 

La comitiva de los Mossos, encabezada por el comisario jefe Eduard Sallent, ha decidido marcharse justo después de los discursos y antes del refrigerio. Las redes sociales habían comenzado a hervir antes porque, en un acto al que asistían los Mossos, el instituto armado había condecorado a la secretaria judicial Montserrat Toro, una funcionaria presente en la 'conselleria' de Economia en el escrache del 20-S, y, a título póstumo, a Juan Antonio Ramírez Sunyer, titular del juzgado número 13 de Barcelona que arrancó la instrucción judicial contra el 'procés'. Aunque la ofensa a los Mossos, según fuentes policiales, no ha sido tanto por el contenido político de las palabras de Garrido –aplaudidas por el director general de la Guardia Civil, Felix Azón– como por una falta de respeto al cuerpo policial autonómico. 

El siguiente fragmento de Garrido ha sido recibido como una inoportuna alusión implícita al mayor Josep Lluís Trapero y a la intendenta Teresa Laplana, ambos procesados por los hechos del 20-S y del 1-O: "(...) estamos atentos a la denominada sentencia del procés a la que, en cierto modo, ha contribuido la guardia civil investigando (...) actuaciones criminales supuestamente cometidas por personas relevantes de las instituciones autonómicas para llevar a cabo un proyecto secesionista para catalunya. Al margen de cual puedas ser, finalmente, el resultado de esa sentencia que emita el Tribunal Supremo o las que en un futuro puedan emitir otros tribunales sobre hechos relacionados, lo que nos importa a los guardias civiles es que, a la cimentación de esa resolución, hemos contribuido con un trabajo de investigación exhaustivo". 

Fuentes próximas a la Guardia Civil consultadas por este diario subrayan que el general Garrido "en ningún caso" ha hecho alusión al resto de causas judiciales dirigiéndose veladamente a Trapero o Laplana sino "a todas". Y que entre estas se encuentran también las que agentes del mismo instituto armado o del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) tienen abiertas por las cargas investigadas judicialmente en colegios del referéndum del 1-O. 

De las "sonrisas" a la "mezquindad"

Garrido ha señalado que "independentismo y terrorismo no es lo mismo", pero ha advertido que el cuerpo "combatirá sin tregua ni pena" a quienes "recorran el camino a la independencia siguiendo la senda del terror"La Operación Judas contra los CDR acusados de terrorismo "nos enfrenta a todos a la verdad" de que "la pretendida revolución de las sonrisas" se ha convertido con más facilidad de la deseada en "un rictus" que "disimula odio y mezquindad capaz de generar dolor y sufrimiento", ha asegurado Garrido.

El general también ha cargado contra los líderes políticos que han desobedecido leyes. "Hemos recibido el reproche (...) de quienes conciben la ley como una herramienta sometida a la decisión de desobedecerla, lo que nos confirma la certeza de estar obrando en el buen camino para enfrentarnos a quienes pretendan burlar la constitución para atentar contra la integridad territorial de España".

En catalán, e incluyendo una frase que para algunas ha sido elegida, con sorna, porque es el lema de Jordi Cuixart "Ho tornarem a fer" ('volveremos a hacerlo'), Garrido ha añadido que la Guardia civil se mantendrá firme en el compromiso "con España" de trabajar "por la libertad y la seguridad de todos los ciudadanos". "Lo demostramos hace dos años, lo hemos vuelto a demostrar recientemente y, cada vez que sea necesario, lo volveremos a hacer (...)".