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El día después del 10-N

Urkullu pide que tras las elecciones se abandone la obsesión por el artículo 155

El Lehendakari reclama que el Estado opte por dialogar y con ello deje atrás sus posiciones numantinas

También cree necesaria una solución a la crisis el modelo territorial y superar planteamientos unilaterales

El Periódico / Agencias

Urkullu pide que tras las generales quede atrás la obsesión del Artículo 155. / EUROPA PRESS VIDEO

Abandonar la obsesión por el 155, la ley de Seguridad Nacional y la necesidad de dejar atrás posiciones numantinas por parte del Estado. Todo ello tras las elecciones del 10 de noviembre. Estas son algunas de las reivindicaciones que el Lehendakari, Iñigo Urkullu, realizó en el acto de apertura del año judicial 2019-2020 en el que estuvo acompañado por la consejera de Justicia, María José San José, así como de los consejeros de Gobernanza y Autogobierno, Josu Erkoreka, y la de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia.

El dirigente vasco quiso pedir que a partir del día 11 de noviembre "quede atrás" la "obsesión del 155" y la ley de Seguridad Nacional, y el Estado opte por dialogar y no por "posturas numantinas". En su discurso también apeló a la "actitud pactista" para completar el Estatuto y "avanzar en la profundización del autogobierno vasco". El Lehendakari considera que en estos momentos es necesaria una solución a "la crisis del modelo territorial" que permita "superar los planteamientos unilaterales" que se encuentran con "un muro de incomprensión".

Momentos de incertidumbre

Urkullu considera que estamos en un "contexto de gran incertidumbre institucional, política, económica y social, tanto en el Estado como en Europa y en el mundo global", ha dicho. Y advirtió que Euskadi no es "inmune" a esta incertidumbre, aunque aseguró que se pueden "afrontar sus consecuencias desde una situación de mayor estabilidad institucional y política. La estabilidad es un valor que apreciamos especialmente en Euskadi. Nos permite hacer frente a los retos más inminentes como la desaceleración económica, el Brexit o las consecuencias del proteccionismo en el comercio internacional", apuntó.

El Lehendakari señaló que esta situación "coincide en el Estado con la repetición de las elecciones generales, por segunda vez consecutiva, en menos de cuatro años. La nueva realidad política de mayor pluralidad no ha venido acompañada por la necesaria adecuación de las relaciones entre los partidos políticos. El resultado de la pluralidad ha sido, en realidad, un mayor bloqueo", admite.

Urkullu reivindicó la "vía vasca", una "apuesta" por el "diálogo y negociación, acuerdo y pacto, con mayúsculas". En este sentido ha defendido "un acuerdo interno en Euskadi en el marco de la Ponencia de Autogobierno", así como a "nuevo Pacto con el Estado asentado en la concertación y la garantía de cumplimiento de lo pactado. Estamos hablando de plantear un modelo que, desde una visión positiva y constructiva, ofrezca una vía de salida y solución a la crisis del modelo territorial del Estado", indicó.

Ceder por un bien superior

Con este objetivo, propuso "explorar una vía de naturaleza política, que permita superar los planteamientos de carácter unilateral que se encuentran con un muro de incomprensión absoluta". Precisa que "convencer demanda ser consciente de que habrá que ceder, pero que las cesiones podrán contribuir a un bien superior, un bien común, que es la estabilidad, gobernabilidad,convivencia, atención a las necesidades de las personas y respuesta a los retos de futuro".

"He defendido siempre la necesidad de analizar y valorar las consecuencias de nuestras decisiones. La acción política e institucional en el Estado se encuentra ante esta tesitura: mantener posiciones numantinas o explorar nuevas vías de salida y solución", ha asegurado.

Diálogo con Catalunya

Además, espera que a partir del 11 de noviekbre se dé "una etapa de diálogo que se haga eco de la sentencia del Tribunal Constitucional de 25 de marzo de 2014 en relación a Catalunya", que afirmaba que "los poderes públicos y, muy especialmente, los poderes territoriales que conforman el Estado autonómico son quienes están llamados a resolver, mediante el diálogo y la cooperación, los problemas que se desenvuelven en este ámbito",

Urkullu confía en "una nueva etapa que se haga eco del Tribunal Europeo de Derechos Humanos", que ha mantenido "que una de las principales características de la democracia reside en la posibilidad que ofrece de debatir mediante el diálogo y sin recurrir a la violencia sobre cuestiones planteadas por diferentes corrientes de opinión política, incluso cuando molesten o inquieten". Por último, ha expresado su "esperanza" en que "seamos capaces de reconducir una situación que nos afecta, compete y compromete a todos".