Ir a contenido

hacia el 10-N

El Gobierno recurre ahora ante el TC una resolución del Parlament de julio

El Ejecutivo afirma que, de no obedecer al alto tribunal, la Mesa podría incurrir en desobediencia

Sánchez acudirá el próximo martes a un mítin en Barcelona con Batet e Iceta

Iolanda Mármol

El minisro de Agricultura, Luis Planas, conversa con la ministra portavoz, Isabel Celáa, en presencia de la ministra de Economía, Nadia Calviño.

El minisro de Agricultura, Luis Planas, conversa con la ministra portavoz, Isabel Celáa, en presencia de la ministra de Economía, Nadia Calviño. / DAVID CASTRO

El Gobierno ha decidido este jueves actuar contra la resolución aprobada por el Parlament el pasado 25 de julio de "propuestas para la Catalunya real", que incluían la defensa de la autodeterminación y la reprobación del Rey. El Consejo de Ministros ha aprobado presentar ante el Tribunal Constitucional (TCdos incidentes de ejecución y le pide que haga llegar este apercibimiento a los miembros de la Mesa de la Cámara catalana con notificaciones personales. 

El Ejecutivo solicita la nulidad de las resoluciones y la advertencia a los miembros del órgano rector del Parlament para que se abstengan de cualquier actuación contraria a lo ya dictaminado por el TC sobre estos asuntos porque ello podría comportar consecuencias penales graves. 

El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha indicado que, de incumplir las advertencias, los miembros de la Mesa podrían incurrir en un delito de desobediencia.  Preguntado por qué el Gobierno actúa ahora, en plena precampaña del 10-N y a las puertas de la sentencia del 1-O, contra una resolución del mes de julio Planas ha defendido que "no existe ningún plazo" y que el Ejecutivo ha estimado que "este era el momento oportuno". 

Como en el transcurso del Consejo de Ministros (a primera hora de la mañana) el Parlament todavía no había publciado oficialmente la resolución aprobada la semana pasada también a favor de la autodeterminación y de pedir la retirada de la Guardia Civil en Catalunya, el Gobierno no ha podido actuar contra ella, pero lo hará en la próxima reunión, el viernes que viene.

Tono duro en campaña

Los mensajes judiciales llegan de la mano del discurso político, endurecido en las últimas semanas. El Gobierno ha insistido en que está preparado para la reacción a la sentencia del 'procés' y ha advertido a la Generalitat de que está en su mano que Pedro Sánchez no se vea obligado a aplicar mecanismos extraordinarios como el 155 o la ley de seguridad nacional. "Es la Generalitat la que tiene la llave para no abrir la excepcionalidad. El Gobierno no quiere que no la abra", ha subrayado la ministar portavoz, Isabel Celaá. 

Tras el debate surgido en torno a si un Ejecutivo en funciones podría realmente implementar el 155, dado que el Senado está disuelto, Celaá ha defendido que tras analizarlo han determinado que sí podría hacerlo. "El Gobierno lo ha estudiado, para llegar a la conclusión de que óbviamente se puede aplicar, porque es el Estado de derecho quien debe responder", ha argumentado.  

En este contexto,  Sánchez acudirá este miércoles a Barcelona para celebrar un acto de precampaña de las elecciones generales en el que participarán la cabeza de lista de los socialistas catalanes por Barcelona, Meritxell Batet, el primer secretario de la formación, Miquel Iceta, y el primer teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Collboni.

El acto del PSC, bajo el lema de campaña 'Ara, Govern. Ara, Espanya' (Ahora, Gobierno. Ahora, España) tendrá lugar el miércoles en el Centre de Convencions Internacional de Barcelona a las seis y media de la tarde. 

Sánchez afronta la cuesta arriba hacia el 10-N, sin huecos en la agenda, con dos mítines diarios programados y un alud de entrevistas que nada tiene que ver con las anteriores generales, en las que su equipo seleccionó con cirugía su presencia en los medios. El contexto es otro y Catalunya lo puede cambiar todo, reconocen en la Moncloa: por ello, el presidente en funciones ha aparcado el federalismo y subido el tono.