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Operación Judas

Los independentistas acusados de terrorismo, separados en la cárcel

En el módulo de ingresos de Soto del Real no podrán coincidir los dos que han admitido probar explosivos con los cinco que se niegan a declarar a la Guardia Civil

Presos de confianza o 'internos de apoyo' vigilan su aclimatación en la prisión madrileña, donde se procura que no salgan al patio a las mismas horas

Juan José Fernández

Un furgón de la Guardia Civil conduce a los independentistas radicales enviados a prisión por el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón.

Un furgón de la Guardia Civil conduce a los independentistas radicales enviados a prisión por el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón. / EFE Luca Piergiovanni

Los siete independentistas catalanes miembros de grupo violento Equip de Resposta Tàctica (ERT) procesados por supuestos delitos de terrorismo no podrán coincidir en los espacios comunes de la cárcel madrileña de Soto del Real, donde están recluidos desde la tarde de este jueves.

Sobre todo, no podrán estar juntos los cinco que se niegan a colaborar con la investigación y los dos que ya en la tarde del miércoles admitieron ante la Guardia Civil haber comprado sustancias para fabricar explosivos y participado en ensayos para probarlos, según fuentes cercanas a las pesquisas policiales.

En el centro penitenciario se les aplica una medida precautoria de seguridad "por incompatibilidad" entre los internos, concepto previsto en la actuación ordinaria de las prisiones para evitar altercados, presiones, coacciones o concertaciones de unos sobre otros siendo aún presos preventivos y estando incursos en una investigación abierta, confirman fuentes penitenciarias no oficiales.

Los miembros del ERT David Budria, Alex Codina, Eduard Garzón, Xavier Duch, Xavier Buigas, Jordi Ros y Ferran Jolis llegaron en la tarde de este jueves a Soto del Real conducidos por la Guardia Civil y por orden del juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, que les ha prescrito prisión provisional, comunicada y sin fianza. El hecho de que sea comunicada, explican las mismas fuentes, no implica que se encuentren entre sí intramuros. De hecho, salen al patio en horas diferentes.

De los siete, Ros y Jolis son los que han admitido que preparaban explosivos, informa Europa Press, y tienen abogados de oficio. Su testimonio impacta, según fuentes cercanas a la investigación, en coartadas que pudieran esgrimir algunos de los otros cinco, que cuentan con asistencia letrada de la plataforma radical vinculada al CDR Alerta Solidària. 

Los siete acusados de terrorismo han pasado su primera noche en el módulo de ingresos del centro penitenciario, de donde deberán salir a otros módulos ordinarios de la prisión tras una primera aclimatación. Este viernes estaba prevista la ronda de entrevistas de los recien llegados con un médico (primero), un psicólogo y un trabajador social, los cuales han de elevar a la Junta de Tratamiento de la cárcel una evaluación de cada caso.

Como son siete, la ronda se ha prolongado más allá de la hora de la comida, momento antes del cual se suelen efectuar los cambios de módulo. Fuentes penitenciarias descartan que sean realojados en otros módulos hasta el lunes. En Soto del Real, la media de máxima estancia en el módulo de ingresos es de cinco días.

Entre tanto, los siete están siendo observados por "internos de apoyo", confirman fuentes penitenciarias. Así se llama en el argot penitenciario al preso que, "en el protocolo habitual", ayuda en la recepción y aterrizaje del recien llegado a la vida carcelaria. Si alguno evidenciara riesgo de una conducta autodestructiva, la vigilancia se estrecharía con la compañía de un "preso sombra".