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El Supremo apura para fallar sobre el 1-O antes del aniversario del fusilamiento de Companys

Los magistrados van más lentos de lo previsto, pero confían en tener la resolución entre el 10 y el 14 de octubre

Restan importancia a superar la fecha de proclamación de candidaturas que podrían incluir a algunos acusados

Ángeles Vázquez

El tribunal que juzga a los líderes del ’procés’, presidido por Manuel Marchena.

El tribunal que juzga a los líderes del ’procés’, presidido por Manuel Marchena. / EFE / TRIBUNAL SUPREMO

Los siete magistrados del Tribunal Supremo (TS) que juzgaron a los líderes del 'procés' trabajan contra reloj para dictar la sentencia según el plazo que ellos mismos se dieron. Pese a su esfuerzo, que no han interrumpido ni siquiera en agosto, ven muy difícil, por no decir imposible, ser capaces de dictarla antes del 10 de octubre, lo que deja un margen muy reducido para poder hacerlo antes del día 16 de ese mes, cuando correspondería prorrogar la prisión provisional del presidente de Òmnium CulturalJordi Cuixart, y del que lo fue de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sànchez.

Dicho margen aún es menor porque la víspera, el 15 de octubre, es el aniversario del fusilamiento por el franquismo del presidente de la Generalitat durante la Segunda República y la guerra civilLluís Companys, y, según han indicado fuentes del alto tribunal a EL PERIÓDICO, el Supremo preferiría que su sentencia no coincida con tan infausta efeméride. Quiere que, en la medida de lo posible, el fallo que establecerá las consecuencias penales del desafío secesionista que se vivió en Catalunya en otoño del 2017 no se dicte en esa fecha.

El problema es que, a la velocidad que avanzan las deliberaciones, las fuentes consultadas ven difícil poder pronunciarse antes del 10 de octubre, lo que significa que entre ese día y el 14 , no hay más días en los que se pueda notificar el fallo que el viernes día 11 y el lunes 14. Ese fin de semana, además, se celebra el Día de la Hispanidad, que tampoco parece el momento ideal para hacer pública la que quizá sea la sentencia más trascendental de la democracia.

Sin problema con las listas

Con lo que no parece que vaya a haber problema es con la próxima cita electoral. Y eso pese a que, cuando se están a punto de celebrar las cuartas elecciones generales en cuatro años, resulta muy difícil poder cumplir la tradición impuesta por el propio Supremo que evita que la justicia se inmiscuya en política. Lo estableció al retrasar la resolución de los recursos de casación que afectaban directamente a un partido político en periodo electoral.

Convocadas las nuevas elecciones generales para el 10 de noviembre, los plazos de presentación y proclamación de candidaturas comienzan a correr. De los 12 acusados que se sentaron en el banquillo del Supremo, cuatro resultaron elegidos diputados (Sànchez, Oriol JunquerasJosep Rull y Jordi Turull) y uno, senador (Raül Romeva), durante los cuatro meses en que se desarrolló el juicio. Según han informado a este diario fuentes tanto de ERC como de JxCat ambos partidos tienen intención de volver a incluirles en sus listas, como hicieron en abril. Los republicanos, además, repitieron la experiencia en mayo con su líder, Junqueras, para el Parlamento Europeo.

Las fuentes consultadas aseguran que ni la presentación de candidaturas ni su proclamación alteraría las deliberaciones del tribunal que les juzgó ni el calendario que sus miembros se han dado para dar a conocer su veredicto. El motivo fundamental de ello es que es totalmente indiferente para la ejecución de la resolución.

Vetados

Así, las deliberaciones de la Sala Segunda seguirán, como desde que acabó el juicio, haciéndose en bloques, porque para que los acusados no puedan concurrir al 10-N, si resultan condenados, bastaría con que la sentencia se dictara antes de ese día. Es muy frecuente que la pena por un delito penal suponga también la suspensión del derecho de sufragio pasivo, que es como se denomina al de poder presentarte a ejercer un cargo público.

De ahí que ninguno de los encausados por el Supremo podría ser elegido, en los futuros comicios, aunque se hubieran presentado en las listas de ERC y JxCat y estas se hubieran proclamado. Además de esa suspensión del derecho de sufragio pasivo, los delitos de los que se les acusa también prevén penas de inhabilitación. La sentencia que dicte el Supremo, al ser la cúspide del sistema judicial, adquirirá firmeza en el mismo momento de su notificación, aunque se recurra al Tribunal Constitucional o se quiera llevar a Europa, por lo que debe cumplirse de manera inmediata.