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BLOQUEO POLÍTICO

PSOE y Podemos no tiran la toalla a la espera de un giro

El Gobierno alberga la "esperanza" de que haya avances en los próximos días

Los morados fían al vértigo electoral del PSOE que Sánchez les haga otra oferta

Iolanda Mármol

PSOE y Podemos no tiran la toalla a la espera de un giro

DAVID CASTRO

Ni el Gobierno ni Unidas Podemos tiran la toalla en las negociaciones, o por lo menos en público, no renuncian a alcanzar un acuerdo que evite la repetición electoral a la espera de un giro que revierta el marasmo. Tras el fracaso de la reunión negociadora del jueves, socialistas y morados se muestran ahora dispuestos a mantener con vida el diálogo y a no quemar los puentes.  La Moncloa habla de "esperanza" y  garantiza que en los próximos días habrá "un contacto" o "una eventual reunión" entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.  El PSOE analiza que hay un resquicio para no llegar a las urnas. Y los podemistas no niegan la decepción por la ausencia de avances, pero reconocen que el encuentro sirvió para tantear los cauces de la conversación.

Nadie quiere ser el responsable de una ruptura. PSOE y Unidas Podemos han pasado de acusarse mútuamente de no ser de fiar a reconocerse como adversarios legítimos y apostar por la negociación. Los socialistas han dejado de subrayar la desconfianza y piden ahora un pacto equilibrado en el que no haya "vencedores ni vencidos". Los morados han aparcado el discurso de la humillación y destacan la importancia de no haber roto el diálogo a pesar de la decepción con la que observan que Sánchez sigue considerando inviable su entrada en el Gobierno.

Desde el posibilismo, la Moncloa exhorta a los morados a avanzar en fórmulas que beneficien a ambas partes. "Sí, hay diferencias, pero tenemos espacio para recorrer, tenemos esperanza", defendió la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, este viernes.  No abundó en qué vías se puede concretar el avance. Insistió en que no será una coalición pero sí es posible una "cooperación potente" con Unidas Podemos a la que se puede llegar si la negociación se afronta desde "resortes positivos". Preguntada por si entre esas fórmulas habría una suerte de 'coalición de baja intensidad' respondió que eso "no es objeto del Gobierno, sino del PSOE".

A su juicio, la reunión del jueves fue relevante, aunque no se acercaran posiciones, porque el PSOE trasladó información importante a las confluencias de Podemos. En julio, los socios de Iglesias no participaron en las negociaciones, pero en esta ocasión, los portavoces de los 'comuns', IUEquo y Galicia en Común pudieron escuchar todos los datos aportados por los socialistas, algunos de los cuales, sugirió Celaá,  podrían no haber tenido con detalle.  

“Es importante que todo el mundo tenga toda la información. Creo que una reunión en la que se pueda verter información detallada, importante de los tiempos en los que ha estado incluso en reuniones bilaterales el propio presidente en funciones y el secretario general de Unidas Podemos puede ser útil para llevar a buen puerto la negociación”, deslizó. 

Celaá ha volvió a desdibujar la posibilidad de una 'investidura gratis', en la que Iglesias apoyase sin acuerdo programático. Sánchez negó esa posibilidad en su discurso el pasado martes, cuando presentó las 370 medidas del PSOE y la ministra portavoz descartó que se pueda llegar a esa opción.  "No visualizamos un escenario en el que se pueda llegar a  una investidura sin una colaboración, no creo que ninguna fuerza política pueda estar en esa deriva, ese cul-de-sac es un pronóstico que no merece la ciudadanía ni la política de este país", ha señalado.

En Unidas Podemos creen que Sánchez está determinado a ir a elecciones, pero sospechan que si la evolución de las encuestas que maneja la Moncloa no es especialmente positiva, quizá en el último minuto pondrá sobre la mesa una nueva oferta. Aferrados al vértigo electoral que pueda sufrir el presidente, quieren mantener la negociación con respiración asistida.  "Yo creo que es posible sacar hacia delante una propuesta de Gobierno progresista", opinó este viernes la portavoz de Galicia en Común, Yolanda Díaz