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CITA SIN IMÁGENES

Podemos y PSOE se atrincheran en la discordia

Los socialistas constatan "diferencias" pero piden seguir negociando

Los morados lamentan las posiciones "inamovibles" del Gobierno

Iolanda Mármol

La portavoz adjunta de Unidas Podemos en el Congreso, Ione Belarra, al salir de la reunión con el PSOE.

La portavoz adjunta de Unidas Podemos en el Congreso, Ione Belarra, al salir de la reunión con el PSOE. / JOSÉ LUIS ROCA

La reunión comenzó con augurios pesimistas y terminó en un desencuentro. La atmósfera venía cargada de reproches políticos, decepciones personales y un historial de desplantes que se remonta a las negociaciones fallidas del 2016. Con los viejos rencores desempolvados y los nuevos a flor de piel, PSOE y Unidas Podemos se sentaron este jueves por la tarde a demostrarse que el acuerdo que ambos dicen buscar es inalcanzable.

No se movieron de sus trincheras, conscientes de que la cita quizá no servía para allanar un pacto, pero sí para armarse de razones ante una cada vez más tangible repetición electoral el 10 de noviembre. Nadie quería ser el primero en levantarse de la silla, nadie quería ser acusado de romper el diálogo y culpado por un electorado que asiste, entre la perplejidad y el desasosiego, al duelo interminable entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias

Cuatro horas y media después, ambos equipos técnicos salieron a solemnizar lo obvio. Que no hay acuerdo. Que se esfuerzan, pero el adversario no colabora. Que se emplazan a intercambiar más documentos, a hablar en los próximos días y, quizá, a algún otro encuentro. No pusieron fechas, no comprometieron que habría con seguridad nuevas reuniones. Menos aún una cita entre Sánchez e Iglesias. Tampoco anunciaron siquiera un avance mínimo en contenidos programáticos, un aspecto en el que había cierta expectativa de llegar a un entendimiento por las horas que llevaban reunidos. No hubo forma.  Según fuentes podemistas, la vicepresidenta, Carmen Calvo, comenzó la reunión con una advertencia: "Unidas Podemos nunca entrará en el Gobierno".  Tras esa sentencia, dicen los morados, la única esperanza es que las encuestas de los próximos días que recibe la Moncloa sean negativas y fuercen a Sánchez a poner otra oferta sobre la mesa. 

Preocupación

"Nos vamos preocupadas porque han venido a presentar su programa electoral", lamentó la portavoz adjunta morada, Ione Belarra, a la salida del encuentro. La podemista explicó que los socialistas fueron "profundamente inamovibles" en las posiciones que ya habían manifestado antes de llegar a la reunión. Quedaron en hablar, dijo, y si es posible, en volver a verse. 

Los socialistas confirmaron unos minutos después el desencuentro. "Constatamos las diferencias, pero hemos quedado en seguir hablando porque en una negociación no puede haber reproches, ni vencedores ni vencidos", reivindicó la portavoz del PSOE, Adriana Lastra

Explicó que en la reunión habían presentado a Unidas Podemos la última oferta planteada por Sánchez el martes: las 370 medidas, la triple garantía para verificar que se aplican las políticas y posiciones en la administración del Estado. ¿Les detallaron qué cargos podrían ocupar? "No hemos entrado en detalles", respondió Lastra, tras insistir en que es el PSOE el que se ha "movido" presentando varias ofertas para alcanzar un pacto que no llega.

El PSOE quiere un pacto programático con los morados fuera del Gobierno, aunque están dispuestos a ceder los despachos de los altos cargos de la administración del Estado. Los podemistas reclaman entrar en el Consejo de Ministros como única garantía de cumplimiento del acuerdo.

Sin imágenes

Que las vibraciones eran negativas se evidenció desde el principio. Los podemistas no querían imágenes del encuentro, el primero desde el fracaso negociador de julio, algo que sorprendió al PSOE. Así las cosas, Calvo, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y Lastra, hicieron su entrada al Congreso por la carrera de San Jerónimo, ante los medios de comunicación. Los podemistas, por el túnel que une los edificios parlamentarios, vetado a la prensa para la ocasión. 

Las negociadoras del PSOE, María Jesús Montero, Adriana Lastra y Carmen Calvo, antes de la reunión / JOSÉ LUIS ROCA

El secretario de Acción de Gobierno de Podemos, Pablo Echenique, y Belarra encabezaban la delegación, que esta vez incorporó también a las confluencias. El portavoz de los 'comuns', Jaume Asens; la de Galicia en ComúnYolanda Díaz; el de EquoJuantxo Uralde, y el de IUEnrique Santiago, completaban la representación de Unidas Podemos.

Tras el desencuentro los socialistas pidieron "discreción y prudencia" para intentar salvar un acuerdo que sigue estando igual de lejos que el 25 de julio. Y así siguen, enredados en un 'si tú si yo' estéril mientras el cronómetro acerca las elecciones y las incertidumbres.