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COMPARECENCIA EN EL CONGRESO

Duro choque entre PSOE y Podemos por el 'Open Arms'

Morados y socialistas se acusan de no ser "de fiar" en un enfrentamiento con tintes de campaña

El PP, Cs y Vox arremeten contra Sánchez e impugnan su política migratoria

Iolanda Mármol

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, durante un Consejo de Ministros, en julio.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, durante un Consejo de Ministros, en julio. / DAVID CASTRO

Un clima casi electoral invadió este jueves en el Congreso, con el regreso de los dirigentes políticos tras las vacaciones. La comparecencia de la vicepresidenta, Carmen Calvo, para dar cuenta de la gestión del Gobierno en la crisis del ‘Open Arms’ se transformó en un debate de precampaña en la que PP, Ciudadanos y Vox impugnaron el mandato de Pedro Sánchez. Unidas Podemos, que había empezado a responder como aspirante a socio de gobierno, acabó por atacar a los socialistas en una última intervención enfurecida. 

Arropada por el presidente en funciones, Calvo defendió la actuación del Ejecutivo en materia migratoria, expuso que Sánchez ha abierto el debate de fondo en la UE y negó que se haya producido ningún vaivén en su posición. Desmintió a quienes la acusan haber atacado al ‘Open Arms’ e insistió en que los responsables del buque no quisieron volver a ningún puerto español cuando el Ejecutivo lo ofreció.  “Nadie de este Gobierno ha demonizado ni criticado a las ONG, nunca, solo faltaría”, reprochó.

Explicó la vicepresidenta que cuando el gobierno italiano se negó a abrir sus puertos al ‘Open Arms’ trató de negociar para intentar conseguir el permiso y que, viendo su cerrazón, la Moncloa decidió entonces ofrecer los puertos españoles. En esta ocasión, lamentó Calvo, tras 19 días en el mar, no quiso "en ningún momento" a pesar de la propuesta del Gobierno "venir a puerto español”.

Cayetana Álvarez de Toledo se estrenó como portavoz del PP con un discurso contundente. En contraste con la imagen sonriente que mantuvo el líder conservador, Pablo Casado, durante toda la sesión, la diputada acusó al Gobierno de actuar con fines partidistas.  “Ustedes hacen un negocio electoral bajo la mascarada de la solidaridad, entre ustedes y [Mateo] Salvini hay una distancia… ¡tan pequeñita!”, criticó.

La portavoz de Ciudadanos, Inés Arrimadas, reprochó a Sánchez que no se haya sometido a la fiscalización del Congreso desde febrero, cuando se celebró la última sesión de control y acusó a Calvo de asistir a esta comparecencia “obligada”.

Podemos fue un termómetro del momento político. Mientras en los pasillos urgieron a pisar el acelerador de la negociación, la portavoz morada, Noelia Vera, habló en su primera intervención de "decepción" con los socialistas. Tras la dura intervención de su homólogo en el PSOE, Rafael Simancas, que cuestionó la credibilidad de Podemos, la diputada morada  se revolvió en una réplica intensa en la que señaló que quien “no es de fiar” es el PSOE.