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como respuesta a la sentencia

Junqueras ahonda la brecha con Puigdemont y se abre a elecciones

El líder de ERC no descarta el adelanto de los comicios tras la sentencia del 1-O

Sostiene que la opción de "confrontación" con el Estado que defiende Puigdemont no es viable

Xabi Barrena

Junqueras, durante el turno de última palabra

Junqueras, durante el turno de última palabra / ACN

La principal característica de esta fase del ‘procès’ es que, a diferencia de temporadas anteriores, nadie, en el bando independentista se molesta en lo más mínimo en maquillar siquiera las profundas discrepancias que separan a los principales actores. Es más, asumida la brecha, la posconvergencia y ERC diríase que se dedican a subrayar lo que les diferencia, buscando así convertirse en la referencia del electorado afín. Todo esto a pocas semanas del ‘season finale’ de la sentencia por el juicio al ‘procès’.

Este lunes fue el líder de ERC, Oriol Junqueras, el que indicó el camino a los suyos. Y lo hizo situándose en las antípodas de Carles Puigdemont y redoblando la presión sobre Quim Torra para que, como mínimo, no pase tan rápido por encima de la opción e convocar elecciones cuando se conozca la sentencia.

Y es que esto, la ‘respuesta’ a la sentencia, es el motor de arranque de cualquier estrategia independentista. Con sus vaivenes. Fue el propio Torra, el que apuntó, en un primer momento, a unas posibles elecciones como respuesta a la sentencia. Una iniciativa que, ‘sottovoce’, no desagradaba a los republicanos, por cuanto las encuestas les son favorables, pero que causó pánico en la posconvergencia. Exactamente por lo contrario, porque la demoscopia les dibuja un árido panorama.

Con los meses, y gracias a las dotes de persuasión, Junts per Catalunya ha hecho virar a Torra hasta su más reciente posición, que es, nada menos, que agotar la legislatura.

En sentido contrario, ERC, públicamente, siempre había dicho que no apostaba por un adelanto electoral, siquiera para no ser acusados de dinamitar el Gover por motivos electoralistas. Esto hasta la semana pasada, cuando el exdiputado Joan Tardà, siempre en la línea de Oriol Junqueras, como este lunes se ha demostrado, apostó por los comicios en otroño y la creación de un Govern de concentración, con ERC, JxCat, los ‘comuns’ y la CUP.

Sutileza 'junquerista'

Y Junqueras, en entrevista escrita con Catalunya Ràdio,desde el C.P. Lledoners, aseveró que "convocar elecciones es una opción que no hay que descartar nunca". No pide elecciones, cierto, pero en el idioma junquerista, siempre de corte vaticanista, es decir, sutil, el mensaje es claro. Incluso el día, porque el propio Torra, que es quien tiene la potestad de convocar elecciones, visitó a los presos preventivos este lunes en el recinto del Bages.

Las palabras de Junqueras, y la presión a la que someten, no son baladís. ERC es el socio de un Govern minoritario que para más inri, es e actor principal en la negociación presupuestaria que se acerca, con los ‘comuns’ e, incluso, con el PSC. Si el no aprobar unas cuentas es aceptado como motivo inmediato de adelanto electoral, como hizo Pedro Sánchez (al albur tambén de las encuestas que le eran favorables, todo hay que decirlo), si este fracaso supone el segundo en el segundo ejercicio de legislatura, el camino a las urnas parece más que expedito.

Contundencia contra Puigdemont

Más contundente se mostró el líder de ERC acerca de la estrategia a seguir, ahondando aun más esa brecha que le separa de Carles Puigdemont. Tras el breve libro del ‘expresident’, presentado hace escasas fechas y en el que llama a la confrontación con el Estado, en plena coincidencia con los sectores más ‘híperventilados’ del independentismo, Junqueras abogó por todo lo contrario.  

En lo que ‘de facto’ y una vez más, supone un espaldarazo a lo escrito por Tardà cara al congreso que la fuerza republicana celebrará este otoño, Junqueras opinó que la solución solo llegará a través del "diálogo" y la "democracia".

"Solo con el diálogo se llega a consensos con todos los ciudadanos porque tenemos la obligación de dirigirnos a todos, a los independentistas y a los que aún dudan", afirmó. Junqueras, ya antes del 1-O, explicaba que la fin del conflicto vendría de la mano de mesas multilaterales con todos los actores afectados por una eventual independencia de Catalunya, entre los que contaba las instituciones europeas, tenedoras, el Banco Central, de un buen fajo de deuda pública del Reino de España.

Junqueras, ante el cerco que los entornos ‘híperventilados’ y cercanos a Puigdemont someten a ERC, lanzó también un mensaje muy interpretable: "ERC no necesita sobreactuar ni gritar para decir que es independentista. Lo sabe todo el mundo.”