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CEREMONIA EN SOL

El PP corona a Ayuso en Madrid como ariete contra Sánchez

La nueva presidenta, arropada por el aznarismo, defiende a la Comunidad como "el faro de España"

El PSOE pide que la región evite el "supremacismo" y no se convierta en un bastión contra el Gobierno central

Iolanda Mármol

 Isabel Diaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, el día de su investidura.

 Isabel Diaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, el día de su investidura. / JOSE LUIS ROCA

El viejo PP, el ala ultraliberal del partido vuelve a dominar su feudo más preciado, la Comunidad de Madrid, decidido a emplear ese poder institucional para torpedear al Gobierno de Pedro Sánchez. Tras el peor resultado de su historia en las generales (66 diputados), con Ciudadanos pisándoles los talones (a solo 9 escaños) tratando de liderar la oposición, los conservadores han arropado este lunes a Isabel Díaz Ayuso como presidenta madrileña determinados a convertirla en el ariete contra los socialistas. Gobernar Madrid da oxígeno a Pablo Casado al frente del PP, pero el plan está sometido a enormes tensiones. Los populares conservan un feudo esencial, pero por primera vez en 24 años deben compartirlo con Cs, rival en el centroderecha a quien han cedido 6 de las 13 consejerías, y necesitan agradar también a Vox, cuyos votos fueron imprescindibles para salvar la investidura.

Arropada por Casado y glorias del PP aznarista como el exalcalde Alberto Ruiz Gallardón o la expresidenta Esperanza Aguirre, Ayuso ha defendido un Gobierno que, aún sin ninguna de ampliación de derechos anunciada, dice tener "la libertad" como eje. En la Real Casa de Correos (Puerta del Sol de Madrid), sede del gobierno regional, la presidenta ha asegurado que trabajará para "hacer que Madrid siga siendo el faro de España". También el presidente popular ha puesto a la región como ejemplo de la gestión que llevaría a cabo de acceder a la Moncloa. "Madrid será una referencia a nivel nacional para cuando lleguemos al Gobierno nacional", ha planteado, tras defender un programa basado en la bajada de impuestos. Casado ha apremiado a Sánchez a que ofrezca a Ciudadanos un pacto para lograr su investidura y evitar la repetición electoral.

La nueva presidenta, en su discurso, se ha comprometido a incentivar que las empresas tengan horarios laborales que fomenten la conciliación con la vida familiar y a reforzar los mecanismos que ya existen para que "ninguna mujer se sienta vulnerable, amenazada y viva sin libertad", pero no hace mención explícita a la violencia de género, fórmula que evita desde la negociación con Vox. 

El portavoz regional del PSOE, Ángel Gabilondo, ha pedido a Ayuso que gobierne sin caer en el "supremacismo madrileño" y que tenga altura de miras para no utilizar su poder en contra de Sánchez, sino para legislar en favor de la ciudadanía. 

La portavoz de Vox, Rocío Monasterio, ha vuelto a mostrar su disconformidad con la arquietectura institucional del nuevo gobierno madrileño y ha criticado que PP y Cs hayan ampliado el número de consejerías.  A su juicio, hay «demasiada consejería y demasiado sillón» en el Gobierno regional, que pasa a 13 carteras, algo que en «contrario» a la racionalización del gasto público que propugna Vox.