10 ago 2020

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ENALTECIMIENTO DEL TERRORISMO

La Audiencia Nacional investiga 10 homenajes a etarras

Los chivatos que dieron información para matar a Joseba Pagazaurtundua, entre los afectados por el cambio de criterio del Gobierno

Deberá decidir si procesa al líder de Sortu, Arkaitz Rodríguez, por su participación en un acto en memoria del terrorista Argala

Luis Rendueles

Homenaje al etarra Argala, celebrado el 23 de diciembre de 2018 en Arrigorriaga.

Homenaje al etarra Argala, celebrado el 23 de diciembre de 2018 en Arrigorriaga. / COVITE

Diez denuncias por otros tantos homenajes a terroristas de ETA que iban a ser archivadas han cobrado vida tras los recibimientos (ongi etorri) a los etarras Xabier Ugarte y José Javier Zabaleta alias Baldo que tuvieron lugar a finales de julio. El Gobierno ha dado instrucciones a la Fiscalía General del Estado para investigar si se cometieron delitos de enaltecimiento del terrorismo. Si ese nuevo criterio prospera, esos diez casos, denunciados en su día por la asociación Covite y que están pendientes de resolver por la Audiencia Nacional, podrían suponer el procesamiento, entre otros, de los condenados por dar la información para matar a Joseba Pagazaurtundúa y del secretario general de Sortu, Arkaitz Rodríguez, entre otros.

En los tres últimos años, ya sin ETA en activo, la Audiencia Nacional archivó nueve denuncias por supuestos delitos cometidos en los homenajes a terroristas. El  argumento fue que al no existir ETA no había riesgo para las personas y que se trataba de "manifestaciones de alegría"; ahora la delegación del Gobierno en el País Vasco entiende que se trata de actos "inaceptables" y que puede haber una "humillación a las víctimas", uno de los requisitos para el delito de enaltecimiento del terrorismo.

Matar a Pagaza

La fiscalía de la Audiencia Nacional tiene pendiente pronunciarse sobre el acto de homenaje a los etarras Iñaki Igerategi e Ignacio Otaño en Andoain. Ambos fueron condenados a seis años de prisión por facilitar a ETA la información necesaria para asesinar a Joseba Pagazaurtundúa. A su salida en libertad, fueron agasajados por "más de doscientas personas, niños incluidos", según la denuncia de Covite. Como en cada ongi etorri, reservado solo a los etarras no arrepentidos y que no han pedido perdón por sus crímenes, hubo una "cuidada escenografía" que incluía un pasillo de honor, entrega de ramos de flores y el baile de un aurresku de honor.

El cambio de criterio de la fiscalía de la Audiencia Nacional puede afectar también a un líder político vasco. Una de las denuncias pendientes afecta a Arkaitz Rodríguez, secretario general de Sortu, una de las formaciones que integran Bildu. Rodríguez participó en el homenaje al etarra Argala, celebrado el 23 de diciembre de 2018 en Arrigorriaga.

Cambio de calzado

Aquel día, el líder de Sortu alabó "la lucha" para conseguir los objetivos abertzales, en alusión, según la denuncia, "al terrorismo etarra". Rodríguez proclamó: "la lucha nos ha traído hasta aquí. La lucha ha logrado que nuestro pueblo perdure vivo y en pie… Hemos cambiado de calzado, pero el camino sigue siendo el mismo". El  Tribunal Constitucional ya condenó a otro líder político abertzale, Arnaldo Otegui, al apreciar que había cometido enaltecimiento del  terrorismo en otro homenaje a Argala, uno de los terroristas que participó en el atentado contra Carrero Blanco, que murió luego en un enfrentamiento con la policía.

Covite, la organización que preside Consuelo Ordóñez, hermana del dirigente del  PP vasco asesinado por ETA, tiene denunciado en la Audiencia Nacional el homenaje que se celebró en memoria de la dirigente de ETA Belén González Peñalba, alias Carmen, en Lazkao (Guipúzcoa), el 26 de noviembre de 2017. Carmen fue condenada por cinco asesinatos y un  secuestro a 727 años de prisión. Ese acto, al que acudieron Arnaldo Otegui y el líder de Sortu, Arkaitz Rodríguez, tuvo lugar en el frontón municipal. La denuncia incluye a otra dirigente abertzale, Miren Zabaleta, de Sortu, quien intervino para asegurar que "muchos comparten la lectura" que hizo  "en su tiempo" la dirigente de ETA porque "se ha puesto de manifiesto que la transición fue una mentira".

Un asesino, dos homenajes

Uno de los etarras fue recibido incluso dos veces, y las dos están siendo investigadas por la Audiencia Nacional. Se trata de Germán Urízar, condenado por el asesinato del policía Juan Manuel Cruz. Tras salir de prisión, fue agasajado el 3 de marzo y el 7 de abril en Bilbao.

El resto de homenajes que siguen siendo investigados son la bienvenida a Ekaitz Ezkerra en Astigarraga (Guipúzcoa), tras cumplir condena de seis años de prisión; el de Mikel Orbegozo, agasajado en San Sebastián por unas cien personas el 4 de abril tras cumplir condena por integración en organización terrorista; y el recibimiento a Leire Etxebarria, condenada por quemar un autobús en Basauri y causar graves lesiones a su conductor dentro de un episodio de la kale borroka.

Ongi etorri feminista

El cambio de criterio del Gobierno sobre los ongi etorri puede afectar también a dos denuncias que habían sido archivadas pero están recurridas y pendientes de decisión. Una es la del homenaje a Joseba Enbeitia, condenado por facilitar la información necesaria para asesinar a Joseba Goikoetxea, sargento mayor de la Ertzaintza. Su homenaje se celebró, entre vítores y bengalas, el 13 de agosto de 2018 en  Bilbao.

El último caso a revisar es el de Kepa Etxeberría, que fuera miembro de un comando Donosti y condenado por intento de asesinato al funcionario de prisiones Juan José Baeza. El etarra fue recibido "entre vítores y pancartas" a su regreso a su pueblo, Rentería, el pasado 8 de marzo. La denuncia que investiga la Audiencia Nacional recoge que ese homenaje fue promovido por el sindicato LAB y organizado por el grupo Kalera Kalera, vinculado a Sortu. Ese ongi etorri tuvo un marcado acento feminista. Como se celebró el día internacional de los derechos de la mujer, el aurresku de homenaje al terrorista lo bailaron solo mujeres.

El observatorio de radicalización de Covite registró 2 homenajes a etarras en el año 2016, 48 en 2017 y 63 en 2018. Hasta este mes se habían producido 17 ongi etorris más. Según Arnaldo Otegui, aun faltan 250 recibimientos más, los mismos que presos etarras siguen en las cárceles.

El asesino de Yoyes participa en los recibimientos a los presos

Mató a Yoyes, la dirigente de ETA que se había arrepentido y se atrevió a volver a su pueblo sin el permiso de la banda terrorista, frente a su hijo de tres años, en Ordizia, en el año 1986. Fue condenado por ese y otros doce asesinatos más, y otros 16 en grado de tentativa. Cumplió 26 años de condena de los más de 1.200 a los que fue condenado y salió en libertad en 2013. En los últimos tiempos, Antonio López alias Kubati forma parte de la comisión de presos de Sortu y es portavoz de la plataforma Kalera Kalera, que organiza los recibimientos y apoya a los etarras que recuperan la libertad y no piden perdón ni declaran arrepentimiento alguno.

Kubati, durante el homenaje en memoria de la terrorista Belén González Peñalba. /COVITE

Por ese último motivo, Kubati figura ahora en dos de las denuncias por enaltecimiento del terrorismo que examina la Audiencia Nacional. Incluso fue detenido durante unas horas tras el acto en memoria de Belén González Peñalva, alias Carmen. En aquel homenaje, Kubati agradeció "a la vida" haber podido compartir con ella la "militancia comprometida". Además de en esa denuncia, Kubati está siendo investigado por convocar y organizar un homenaje al etarra Germán Urízar, el pasado mes de marzo en Bilbao. Urízar salió de prisión tras cumplir condena por asesinar al policía nacional Juan Manuel Cruz y herir gravemente a su esposa.

En los últimos años Kubati se encarga, junto a otros dirigentes, de escuchar y convencer a presos etarras para que acepten algunos beneficios penitenciarios en sus condenas sin renunciar a la violencia ni romper con ETA. Dentro de esas salidas "ordenadas" de prisión, figuran los ongi etorri.

Pero, desde hace aproximadamente un año, Kubati es más discreto. El verano pasado, un informe de la Guardia Civil revelaba que sus huellas dactilares estaban en el lanzagranadas utilizado en 1986 para asesinar a Ignacio Mateu y Adrián González. Desde entonces, el etarra está procesado por esos crímenes, junto al otro viejo asesino de Yoyes, José Miguel Latasa Guetaria, alias Fermín.