20 feb 2020

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ENTREVISTA AL LÍDER DE DEMÒCRATES

Antoni Castellà: "No lograr una hoja de ruta unitaria sería el fracaso total del independentismo"

El líder de Demòcrates considera que "si no hay una mayoría por la ruptura, hay que pasar por las urnas"

"La abstención de ERC con Sánchez es un error. Intentar colaborar con el represor lleva a más represión"

Fidel Masreal

Antoni Castellà: "No lograr una hoja de ruta unitaria sería el fracaso total del independentismo"

-¿Cual es la estrategia soberanista de Demòcrates?

-Constatamos que el referéndum del 1-O es vigente, la declaración del 27-O y la renovada mayoría del 21-D son las bases que legitiman el despliegue de hacer efectiva la república. Es un mandato vigente. Creemos que el Estado ha demostrado que es imposible un proceso negociado y se ha de propiciar un nuevo desbordamiento democrático similar al 1 y 3 de octubre. El 3 de octubre la ciudadanía estuvo, quien faltó son las instituciones.

-¿Qué garantía tiene usted de que las instituciones independentistas actuales seguirían este camino, si en un tema menor como la pancarta independentista del Palau se acabó acatando la orden de la Junta Electoral?

-Veo al ‘president’ Torra, no sé si acabo de ver a la mayoría del Parlament. Antes de volver a un embate de este tipo se necesitan condiciones previas. Primero, recuperar una mayoría entorno a la vía unilateral. No una mayoría independentista, que ya existe, sino dispuesta a hacer la independencia. Segundo, implementar cambios en el Govern para sostener la declaración de independencia. Tercero,  coordinar sociedad, instituciones y partidos.

"Veo al 'president' [dispuesto a la vía unilateral], no se si acabo de ver a la mayoría del Parlament"

-¿A ERC, el grupo en el que está usted en coalición, la ve dispuesta a hacerlo?

-ERC ha establecido un cambio de estrategia más o menos verbalizado que está pendiente de una explicación pública. Probablemente, están planteando una estrategia de negociación con el Estado en la que no vemos que haya un buen resultado. Creo que con ERC –y puedo incluir a gran parte de Junts per Catalunya- tendremos que consensuar que no hay más vía que la vía unilateral.

-Si ERC no está por la opción y parte de JxCat tampoco, entonces habría la CUP, el 'president' y Demòcrates…

-La mayoría existe. Si no hay voluntad, no nos quedaría más remedio que pasar por las urnas. Si hay una mayoría independentista que no está dispuesta a tomar la decisión de la ruptura, probablemente el único remedio es pasar por las urnas y preguntar al pueblo quien está de acuerdo y quién no con la ruptura.

-Al mismo tiempo, proponen usted el control del territorio, entre otras medidas, para hacer efectiva la ruptura… ¿Es factible todo ello visto el precedente del 2017?

-No es fácil pero es una cuestión de voluntad. La fuerza más grande del independentismo es la fuerza de la ciudadanía, lo único que hemos de sumar son las instituciones. El 1-O el Estado quedó superado en Catalunya. Si sumamos a las instituciones, es posible. Hemos de llegar a un desbordamiento en el que el Estado no tenga ninguna salida a la hora de ejercer el control del territorio.

"Hemos de llegar a un desbordamiento en el que el Estado no tenga salida a la hora de ejercer el control del territorio"

-ERC propone ampliar la base social, porque el porcentaje de apoyo ha de ser más amplio. Se habla de alianzas con los ‘Comuns’ y con el PSC…

-Cuanto más seamos más fuerza tendremos, pero esto no es un objetivo en sí mismo. Es un instrumento. La pregunta a hacerse es: si somos suficientes, y creo que lo somos, si ERC dice que seamos más, ¿se esta dispuesto a que la desobediencia civil sea también de las instituciones, sí o no? Si la respuesta es sí, es posible hacer efectiva la república. Si la respuesta es no, es imposible.

-¿Cree que existe una mayoría social suficiente para hacer efectiva la unilateralidad?

-En coherencia con el mandato del 1–O. Hicimos una ley en el Parlament que amparaba el referéndum que decía que si obteníamos un 50 más uno entraban en vigor las leyes de transitoriedad. El 1-O se votó y hubo una mayoría, amparada en una ley del Parlament.  El resultado no es interpretable. No tenemos derecho los diputados y partidos a interpretar ese mandato.

-La  votación del 1-O, aparte de la violencia policial, se hizo con escasas garantías democráticas y un apoyo global muy relativo. ¿Con estos mimbres se puede emprender un proceso de control del territorio?

-El elemento distorsionador fuer el ejercicio de la violencia del Estado pero la gente defendió las urnas y votó, era un referéndum convocado para todos, se pudo hacer y hubo un resultado. Y si a esto le sumamos la mayoría posterior de las elecciones del 21-D, creo que está más que legitimado tomar una decisión de este tipo.

-Javier Melero, el abogado del ‘exconseller’ y concejal Joaquim Forn en su alegato final dijo que nada fue real, que no se hizo efectiva la independencia…

-Los abogados de las defensas de los presos han de tener como objetivo máximo intentar liberar a los presos y no hacer política. Me parece bien todo lo que digan en tanto que el objetivo es sacarlos de la cárcel, pero no marcan la agenda política. Las defensas no pasan por encima de un mandato democrático de un referéndum.

"Las defensas de los presos no pasan por encima de un mandato democrático de un referéndum"

-En relación a la política de pactos, Pedro Sánchez hará una ronda de contactos con partidos, incluidos JxCat y ERC. ¿Qué actitud ha de tener el independentismo en Madrid ante estas conversaciones y en una hipotética nueva votación de investidura?

-El único sentido que tiene la participación del independentismo en las Cortes es el del bloqueo institucional. Tras el 1-O, con presos y exiliados, no tiene sentido abrir una vía de normalidad. La respuesta al Estado, independientemente de que fuera Sánchez o cualquier otro candidato , es el bloqueo institucional. Esto, traducido esto en términos de votos es un no rotundo.

-¿Qué le parece la abstención de ERC en la investidura fallida de Sánchez?

-Es legítima pero creo que  es un error. Históricamente, cuando se hace un intento de colaboración con el represor normalmente lleva a más represión.

"La abstención de ERC a Pedro Sánchez es un error, colaborar con el represor lleva a más represión"

-¿Se ha de pactar con los partidos que apoyaron el 155?

-Creo que no, por principios. No estamos en una situación normal. Con las formaciones que han apoyado el 155 lo normal es no colaborar con ellas.

-¿El Consell per la República puede servir para reagrupar al independentismo?

-Es un objetivo desde el primer momento. Tiene una tarea de internacionalización y una de que en tanto que es el ámbito de más transversalidad. Nos hemos impuesto poder establecer o aproximar o ayudar a una hoja de ruta estratégica unitaria. Creo que es posible, soy optimista. Estamos trabajando.

-En este Consell está al lado de Puigdemont y en el Parlament está al lado del partido de Junqueras. ¿Siguen siendo dos polos irreconciliables?

-Tengo esperanza de que no sea así pero las dinámicas de paridos son muy fuertes. Hay una responsabilidad del ‘president’ Puigdemont y de Oriol Junqueras de dejar de lado la batalla por la hegemonía y hacer un paréntesis para intentar la unidad estratégica. El enemigo al otro lado es demasiado grande. Ellos dos tienen una responsabilidad importante.

"Puigdemont y Junqueras han de dejar de lado la batalla por la hegemonía, el enemigo es demasiado grande"

-Ahora se ve lejos, esta unidad…

-En estemos momentos es complicado pero hay mucha gente trabajando en este sentido. Los partidos los forman personas y hay personas de todas las formaciones trabajando en este sentido e irremediablemente tendremos que acabar aquí. Si no somos capaces de establecer una hoja de ruta unitaria sería el fracaso total del independentismo y España habría ganado.

-Precisamente la tensión entre partidos y movimiento la vivimos entre la ANC y ERC. ¿Qué le parecen las críticas de ERC a la ANC por convertirse en un contrapoder?

-La democracia se basa en el equilibrio entre contrapoderes. Mal iríamos si pensáramos los partidos que tenemos el monopolio de las decisiones a tomar. La ANC hace el trabajo que toca: ejercer de contrapoder y presionar al los partidos para que tomen la decisión en línea con el mandato del 1-O. Es saludable. Y deberíamos entenderlo como un valor diferencial. Es bueno que nos recuerden a los partidos el objetivo real que todos defendemos o deberíamos defender.