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PERFIL

Isabel Díaz Ayuso, la nueva cara del viejo PP

La nueva presidenta madrileña estuvo bajo las órdenes de Aguirre y Cifuentes, de las que ahora reniega

Su elección como candidata autonómica fue una decisión personal de Casado

Miguel Ángel Rodríguez

La nueva presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso

La nueva presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso / JOSÉ LUIS ROCA

Isabel Díaz Ayuso es la nueva presidenta de la Comunidad de Madrid. Y también una de las caras más visibles de la nueva etapa que Pablo Casado, su principal valedor, inauguró en el PP el verano pasado. Sin embargo, aunque desconocida para el gran público hasta hace unos meses, la política madrileña lleva desde el 2005 militando en la formación conservadora. Desde aquel momento han pasado 16 años en los que ha ocupado diversos cargos en la administración y en los que se ha codeado, en su época de diputada autonómica, con las expresidentas madrileñas Esperanza Aguirre Cristina Cifuentes. Unas amistades con el viejo PP de las que ahora reniega

Nacida en octubre de 1978 en el barrio de Chamberí (Madrid), Díaz Ayuso estudió Ciencias de la Información en la Universidad Complutense. Se especializó en Comunicación Política, inició un doctorado y trabajó en varios medios de comunicación -especialmente en radio-. No obstante, fue su decisión de afiliarse al Partido Popular en 2005,  cuando Casado era el presidente de las Nuevas Generaciones, la que le llevó a encontrar la llave para entrar en la primera línea política: su amistad con el actual presidente del PP. 

Aguirre y Cifuentes

La reciente petición de la Fiscalía Anticorrupción de imputar a Aguirre y Cifuentes por presuntas irregularidades en la financiación del PP madrileño han puesto el foco sobre el pasado de Díaz Ayuso. La política madrileña aseguró no haber tenido apenas relación con ninguna de las dos y trató de poner distancia con la antigua guardia del PP. Pero lo cierto es que gran parte de su carrera ha sido bajo la atenta mirada de las dos expresidentas de la Comunidad

En el año 2006, recién llegada al partido, entró a formar parte del departamento de prensa del Gobierno autonómico, encabezado por Aguirre. Se granjeó la simpatía de la exdirigente conservadora y pasó a encargarse personalmente de sus redes sociales y de las de su perro, Pecas, que tenía su propia cuenta de Twitter. Además, en aquellos años estuvo empleada en Madrid Network, una entidad público-privada creada por Aguirre, donde cobró 4.200 euros al mes.

Este pasado ha caído sobre Díaz Ayuso como un cubo de agua fría. En los últimos días, varios medios de comunicación situaron a la política madrileña como la intermediaria entre el PP y miembros de la trama Púnica en una operación para mejorar la imagen de Aguirre en internet en las elecciones autonómicas de 2011. Unos comicios en los que ella misma obtuvo un escaño en la Asamblea de Madrid tras la renuncia de uno de sus compañeros. 

También estuvo bajo las órdenes de Cifuentes, de la que ahora abjura. En concreto, se encargó de su campaña digital en las elecciones de 2015 y más tarde ocupó la viceconsejería de Presidencia y Justicia de la Comunidad. Puesto que abandonó cuando Cifuentes dimitió tras el escándalo de su master. 

La 'era Casado'

Una vez fuera de la Asamblea de Madrid, regresó al cuartel general del PP en la calle Génova. No tuvo que esperar mucho hasta que Casado se hizo con los mandos del partido y la rescató para colocarla al frente de la secretaría de comunicación, puesto que ocupaba él hasta ese momento. Sin embargo, unos meses más tarde el presidente conservador anunciaba la candidatura de Díaz Ayuso a la presidencia de Madrid. 

Aquel fue el pistoletazo de salida a una campaña electoral plagada de frases controvertidas. Entre otras, la candidata pidió considerar a los "concebidos no nacidos" como un miembro más de la unidad familiar, una propuesta que no fue capaz de explicar cómo se llevaría a cabo, aseguró que los atascos son "una seña de identidad de Madrid" y criticó a aquellos que utilizan el término "empleo basura" porque podía resultar "ofensivo para la persona que está, a lo mejor, deseando tener ese empleo basura". 

Polémicas que le llevaron a moderar su discurso y que no le impidieron sacar unos resultados electorales suficientes para pactar con Cs y Vox, mantener el poder en la Comunidad de Madrid y salvar la imagen de Casado.