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ENTREVISTA CON EL PRIMER SECRETARIO DEL PSC

Miquel Iceta: "Nunca he creído que Iglesias quiera un acuerdo"

Roger Pascual

JORDI COTRINA

¿Cuándo pensó que no habría acuerdo?

Me lo temía desde hace bastante. Nunca me he creído del todo que Pablo Iglesias quiera un acuerdo. Por tanto creía que era muy difícil.


¿Es un problema de egos entre Iglesias y Pedro Sánchez?
No, es un problema de falta de confianza. Un gobierno de coalición es muy complicado. Requiere una voluntad muy firme y un mínimo de complicidad. Por eso siempre he creído que el planteamiento de Sánchez de un gobierno a la portuguesa era el más adecuado. Pero como Podemos dijo que quería un gobierno de coalición el PSOE modificó su posición. E hizo un ofrecimiento que me parecía muy razonable pero que Podemos dijo que le parecía poco menos que una broma. La oferta no sería tan broma porque si no no lo arreglas con una competencia más, como pidió Iglesias en el último momento. Iglesias ha bloqueado dos veces la investidura de Sánchez; dijo que no quería ser un problema, pero ha acabado siendo un problema. Le han faltado ganas y ha tenido una visión de la jugada equivocada. Una coalición requiere una química que no se da ahora. 
 

¿Puede haber esa química en el futuro?
Se puede crear.  Yo era bastante escéptico sobre un acuerdo de coalición. Me extrañó muchísimo que Podemos no hiciera nunca un acuerdo programático.¿Cómo se puede hacer una coalición sin hablar de contenidos?  No hay gobierno sin programa. El PSOE sí hizo dos documentos sobre acción de gobierno. Ahora todo el mundo tendría que hacer un poco de vacaciones y reflexionar y en agosto empezar a hablar seriamente todos con todos. Es verdad que la responsabilidad de forjar mayoría es el presidente pero pueden participar de forma activa o pasiva todos los grupos. Y la responsabilidad de ir a elecciones es de todos. Sobre todo si se tiene presente que no hay otra alternativa que no pase por la presidencia de Sánchez. 
 

¿Empieza ahora la verdadera negociación?
No lo sé. Negociar y acordar es lo mío. Siempre hay tiempo para negociar y posibilidades de acordar. Pero es verdad que tal como han ido las cosas hoy es un poco más complicado que hace 15 días.
 

¿La vía Podemos es la única para investidura? ¿Ve opciones reales de que Cs o PP la faciliten?
Lo veo muy difícil también porque partidos que hagan sacrificios como hizo el PSOE con Mariano Rajoy no hay tantos. Cs parece imposible porque si confundes el Parlamento con una taberna y a tus adversarios les dices que son una banda... El caso del PP es diferente. Le hemos visto más prudente, lo que no quiere decir menos firme en contra de facilitar la investidura. Pero le hemos visto más sereno, por tanto vaya usted a saber.
 

¿Falta cultura del pacto allí?
En España no ha habido nunca un gobierno de coalición. No es porque sí. Los acuerdos de investidura siempre han estado complejos. Curiosamente en autonomías, municipios y diputaciones siempre ha habido más cultura de pacto. Probablemente porque las responsabilidades de gobierno del Estado son muy relevantes y no puedes bordear determinados temas. O bien llega esta cultura de acuerdos o volvemos al bipartidismo. Yo espero que pronto se abra camino a esa cultura de acuerdos o, como mencionó Pablo Casado, de pactos de Estado en temas muy gordos, que trascienden una investidura, como preservar el sistema de pensiones. 
 

Usted gestó el pacto de Barcelona y de la Diputació. ¿Qué se necesitaría para lograr el pacto en España?  
Mirarse a los ojos y ver si hay ganas. Voluntad, flexibilidad, complicidad  y un mínimo de confianza. Sentimiento colectivo de las grandes decisiones a adoptar y después ya viene el reparto de ministerios. Eso no se ha dado; se puede construir, pero será dificil. Cuando Iglesias dijo que se apartaba tampoco me lo creí del todo. 
 

Parece que el espíritu de la moción de censura se ha evaporado y se ha vuelto al 2016.
Es más fácil ponerse de acuerdo con una censura ((que quien gobierna no puede seguir gobernando) que un compromiso de gobierno por cuatro años. Podemos venía a decir 'el programa, el que vosotros queráis, pero nosotros queremos unos ministerios' para asegurar unas decisiones que no dependen de ministerios, sino que son decisiones colectivas del consejo de ministros.
 

La repetición electoral del 2016 favoreció a la derecha. ¿Teme que pasara los mismo y que le abriera la puerta de la Moncloa? 

La repetición electoral abriría la puerta a una revancha de las derechas. Espero que sea una de las reflexiones que Unidas Podemos se haga las próximas semanas. Además repetirlas es decirle a los ciudadanos 'volved a votar, a ver si esta vez nos los ajustáis más'. La repetición electoral sería para mí la última opción, se tienen que explorar todas las otras opciones. En el 2016 sobre todo perjudicó a Unidas Podemos. Menos Vox, el resto de partidos dicen que la repetición electoral no es la salida. Investir a un gobierno de 123 diputados es apostar de diálogo permanente. 

¿Qué da más estabilidad? ¿Un gobierno monocolor con 123 diputados o uno de coalición con 165?
Depende. Uno de 165 si todos van a la una, sin duda. Pero si están en pelea permanente por protagonismos... Los gobiernos de coalición pueden ser estables. En Catalunya se tiende a atribuir a los tripartitos todos los males, pero en siete años no perdieron ni una votación. Hay coaliciones que pueden hacer ruido pero aseguran el trabajo. 

¿Es aún demasiado pronto para que los tripartitos vuelvan a la Generalitat?
Para ello tendría que haber un diagnóstico y prioridades compartidos. Creo que esto no se da de momento. ¿Si se puede dar en el futuro? El tiempo lo dirá. Acabamos esta temporada política en Catalunya con una diversidad de pactos que demuestra una capacidad muy grande de acuerdo. Si queremos deshacer los bloques necesitamos transversalidad. Y el PSC ha enconrrado acuerdos con todos los partidos en todos los sitios.

¿Cree que la política de bloques ha terminado o teme que se acentúe tras la sentencia? 
Una sociedad dividida por mitades no avanza. Es evidente que la sentencia será una prueba. Si un ciudadano entiende que haya un pacto municipal no entenderá que por factores externos se rompa, como pasó en Barcelona cuando Ada Colau nos expulsó del gobierno. Espero que no pase. 

¿Como afectará la sentencia del 1-O a la política catalana? 
No lo sé. Nuestra obligación es retornar lo antes posible a la política y cerrar las heridas. Las sentencias se pueden criticar o no compartir pero se tienen que acatar. Luego hay mecanismos para que las personas que eventualmente puedan ser condenadas sigan defendiéndose, pero desde la política no hay otra que acatar la sentencia.


Mecanismos como los indultos que usted ya mencionó.
Hasta no conocer la sentencia no se puede dar por hecho que es condenatoria. Hay que respetar la tarea del tribunal y luego ver qué cosas se pueden o no hacer. Además los indultos se tienen que pedir y hay personas encausadas que dicen que si no reciben una absolución no piensan pedir el indulto. No pongamos el carro delante de los bueyes. 


A nivel de políticas públicas, ¿ha sido otro año en Catalunya perdido a la espera de la sentencia?
Un año sin presupuestos ya es un año perdido. Un Govern que solo ha aprobado a iniciativa propia la ley de espacio rurales es un Govern que no tiene la fuerza para tirar adelante. En el fondo porque no resuelve una disyuntiva clara: o vas a romper o vas a acordar. Intentaron romper y no lo lograron entre otras cosas porque la mayoría de catalanes no lo quieren. La encuesta del CEO dice que el apoyo a las vías unilaterales no llega ni al 10%. ¿De qué estamos hablando? Si no hay vía unilateral, hay que ir por la vida acordada. Cuando se dice con esa alegría pero con esa falta de claridad 'ho tornarem a fer' pero no se dice qué se volverá a hacer es porque no se sabe. Es la demostración más evidente de que seguir por ese camino solo nos garantiza perder el tiempo.


El 'ho tornariem a fer' es un comodín polisémico.
Es decir algo que puede satisfacer unas expectativas pero a la hora de la verdad no quiere decir nada. Porque, ¿qué hicieron? Fracasaron, dividieron el país. Hemos perdido oportunidades económicas, no tenemos un Govern que merezca ese nombre. ¿Eso es lo que volveremos a hacer? 'Ho tornarem a fer' alimenta la expectativas del independentismo mágico sin comprometerse a nada. 


¿Y usted, 'ho tornaria a fer', lo de ser candidato a la Generalitat?
Sí, tengo ganas porque creo que somos parte imprescindible de la solución. El tiempo nos ha dado mucha razón y tengo ganas de sumar gente en favor del diálogo, del pacto, de la negociación, de la convivencia. Mi disposición es total.


¿Sumar a gente como Manuel Valls?
Sumar a toda la gente que diga 'no podemos resignarnos a la política bloques, la independencia es un camino equivocado, quiero equilibrio territorial'... no sé si se podría sentir cómodo o no Valls. Le pediré el voto a él como a todos los desencantados con el 'procés', gente que votó a Cs por miedo y ven que no es parte de la solución. El CEO nos dice que estamos en crecimiento. En este ciclo de europeas, municipales y generales hemos demostrado que somos el segundo partido de Catalunya y quiero que el PSC se convierta en el primer partido de Catalunya.


Antes de que llegue el adelanto electoral, usted se ha abierto a negociar los presupuestos.
Nosotros creemos que este no es un buen Govern, tiene prioridades equivocadas y no ha demostrado capacidad de gestión. La división de los socios de Govern es creciente. La investidura fallida de Sánchez ha demostrado un planteamiento divergente de JxCat y ERC. ¿Cómo partidos que divergen cada vez más puedan mantener la mínima cohesión exigible? Lo normal sería aprobar presupuestos y después ir a a elecciones. No nos podemos permitir un tercer año de prórroga presupuestaria. Tendríamos que ser capaces de evitar un trance que nos priva de muchos recursos. Estamos dispuestos a hablar siempre que el Govern quiera.

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