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CONSEJO DE MINISTROS

Sánchez entierra la coalición y pide a Iglesias apoyo a cambio de medidas

Podemos "ha cerrado la puerta" al Gobierno conjunto y la oferta "no se va a volver a repetir", señala Calvo

Los morados siguen apostando por compartir el poder y emplazan al PSOE a volver a negociar

Juan Ruiz Sierra Miguel Ángel Rodríguez

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, este viernes tras el Consejo de Ministros.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, este viernes tras el Consejo de Ministros. / DAVID CASTRO

Cuando Pedro Sánchez dijo el jueves por la noche que había que volver "al punto de arranque", se refería a su oferta inicial: un Gobierno monocolor del PSOE que salga adelante con el apoyo de Podemos a cambio de determinadas medidas. La posibilidad de coalición, que los socialistas aceptaron en el último momento por la reclamación de los morados, está enterrada definitivamente. Falleció con el fracaso de la investidura de Sánchez, en la que Pablo Iglesias se abstuvo porque la propuesta del PSOE no contenía, a su juicio, suficientes parcelas de poder para su organización.  

"No se va a volver a repetir. El Gobierno de coalición está rechazado y rechazado queda", señaló este viernes tras el Consejo de Ministros la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo. "Al Gobierno de coalición le ha cerrado las puertas Podemos. Esa vía ha estado explorada y no ha funcionado. Toca explorar otras opciones", insistió.

Tras impedir por segunda vez la elección de Sánchez como presidente (la primera fue en el 2016, cuando el líder del PSOE pactó con Albert Rivera), Podemos señala ahora que hay que volver a negociar para que la coalición salga adelante. Los morados tratan de demostrar que el fracaso de una segunda investidura no se deberá a su falta de voluntad. A primera hora, su portavoz parlamentaria, Irene Montero, ya dejaba claro su predisposición. "No hay por qué esperar a septiembre. No hay vacaciones que valgan", dijo en Radiocable.

No todos los sectores de Unidas Podemos comparten esta estrategia. Izquierda Unida se desmarcó del discurso de Iglesias, este viernes, con un comunicado en el que apuestan por hacer presidente a Sánchez si se alcanza, tan solo, un acuerdo programático. El coordinador federal de IU, Alberto Garzón, fue, durante las negociaciones, proclive a lograr el entendimiento con el PSOE y llegó a intermediar entre ambos líderes.  Un planteamiento que también defienden desde Adelante Andalucía, dirigido por la anticapitalista Teresa Rodríguez, que reclamó anteponer las "políticas" a los "sillones".

En esta línea está también la actitud del GobiernoSi Iglesias acepta que el Ejecutivo sea monocolor, se entrará en una negociación programática. Y si no, nada. Calvo se fijó en Portugal, donde gobiernan los socialistas con el apoyo externo de los partidos a su izquierda. "Habrá que explorar un programa de elementos en los que converjamos. Esa fórmula puede estar abierta. La coalición no", dejó claro la vicepresidenta. El pacto de Podemos, continuó, podría ser "de máximos, de mínimos o incluso un programa de legislatura". 

La abstención de la derecha

Los socialistas, al mismo tiempo, continúan insistiendo en la abstención de la derecha. Aumentarán la presión para que el PP y Cs no bloqueen. El Gobierno apenas se "tomará vacaciones". Habrá Consejo de Ministros todas las semanas de agosto salvo una, y el propio Sánchez se entrevistó este viernes con el Rey. Ambos, dijo Calvo, "reflexionaron" sobre la investidura fallida. Felipe VI, de momento, da tiempo a los partidos para que dialoguen entre sí antes de convocarlos a consultas, en una ronda que podría dar lugar a que el líder socialista volviese a ser designado candidato. En cualquier caso, el reloj para convocar elecciones, que se celebrarían el 10 de noviembre, ya ha empezado a correr.

Calvo evitó hacer autocrítica sobre la incapacidad para sumar apoyos del PSOE, que dejó pasar los días desde las generales del 28 de abril y solo empezó a negociar en serio en el tramo final. En los casi tres meses que han pasado desde las elecciones, Sánchez solo ha logrado el apoyo de un diputado, del Partido Regionalista de Cantabria. 

"El presidente ha pedido a los dos partidos de derechas que asuman su responsabilidad. Se lo seguimos pidiendo. Quien eluda su responsabilidad ahora llevará a su país a elecciones", explicó la vicepresidenta. Los socialistas echan mano del vértigo que provocan unos nuevos comicios para intentar mover a Pablo Casado y a Rivera. "No apunten a una abstención", contestó el líder del PP, a quien el presidente de Galicia, el muy influyente Alberto Núñez Feijoo, pide que "estudie" facilitar la reelección de Sánchez si este "hace alguna propuesta sincera".

"Podemos ha rechazado una oferta razonable y equilibrada –concluyó Calvo-. Iglesias tiene sobre su responsabilidad dos investiduras fallidas de un presidente socialista. Tendrá que meditar. Pero tiene ese récord lamentable para la izquierda española. Lo ha podido ver todo el país".