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NUEVA ÁREA DE SEGURIDAD

Buch niega que la guardia de Torra tenga perfil ideológico

El 'conseller' sostiene que hubo una convocatoria pública y que la selección se hizo según la ley

La oposición considera que no hay motivos que justifiquen la nueva unidad y critica su "opacidad"

Júlia Regué

El ’conseller’ de Interior, Miquel Buch, durante su comparecencia en la comisión de Interior en el Parlament.

El ’conseller’ de Interior, Miquel Buch, durante su comparecencia en la comisión de Interior en el Parlament. / FERRAN NADEU

El 'conseller' de InteriorMiquel Buch, defendió este lunes los cambios en la cúpula de los Mossos d'Esquadra y la creación de la nueva Área de Seguridad Institucional (ASI) que escoltará al 'president' de la Generalitat, Quim Torra, a los 'expresidents' (a excepción de Carles Puigdemont) y a los 'consellers' de Presidència.

En una comparecencia en la comisión de Interior del Parlament, Buch sostuvo que todos los agentes del cuerpo policial autonómico tuvieron conocimiento del proceso de selección, porque según dijo recibieron la oferta por vía telemática, y que se siguieron los procedimientos habituales de una convocatoria pública: "[La selección] se encargó a personas de perfil técnico. Ni la dirección general de policía ni otros cargos políticos han intervenido".

Buch no quiso exponer el perfil de los elegidos "por motivos obvios de seguridad e intimidad personal" y negó que fueran escogidos por su sentimiento independentista. "No, básicamente no lo sé si son independentistas o no", censuró, y abundó en que "todo se ha hecho de acuerdo con la ley de la policía de Catalunya, la ley de función pública y el estatuto básico del empleado público". "Pueden ver fantasmas, pero cumplimos escrupulosamente todas las leyes", resolvió, ante las críticas por falta de transparencia entonadas por diputados de la oposición.

El ASI, que funciona desde el 17 de junio, no está bajo control de la Prefectura de los Mossos como lo estaba la unidad de escoltas, sino que depende funcionalmente del departamento de Presidència y orgánicamente de la Dirección General de la Policía. El inspector Marc Caparrós dirige este equipo, formado por 75 efectivos elegidos entre unos 350 aspirantes. 

Un modelo "copiado"

El 'conseller' aseguró que estos cambios responden a un "cambio de modelo, no a que haya más riesgos" y que "no implica ningún incremento de gasto" porque el Departament de Interior "provee las infraestructuras y los medios necesarios" para ejercer su función. Además, los agentes tienen la misma categoría laboral que en la unidad de escoltas que ahora se sustituye.

Buch se esforzó en reivindicar que es un modelo de seguridad "que no es nuevo, que se ha copiado del Reino Unido, de Italia y hasta de la Moncloa desde Leopoldo Calvo Sotelo a principios de los años ochenta", y alargó el símil a la protección que reciben los presidentes de la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana, aunque no tengan policía autonómica y lo hagan a través de convenios con la Policía Nacional. "¿Cómo le explicarán a los catalanes que lo que sirve para el presidente de España no sirve para el presidente de Catalunya?", preguntó a los diputados de Cs, PSC y PPC. 

También se dirigió a ellos para reprocharles que equiparen el ASI a una "guardia pretoriana": "Es como si les dijera que hay un grupo parlamentario al que quiero llamar los 'Locos de Cannonball'. Si se trata de adjetivar, lo podemos adjetivar todo. No es guardia pretoriana, ni lo será", ironizó, aludiendo a una película de comedia estadounidense de 1981.

Cambio del jefe de los Mossos

Buch también defendió que el relevo por sorpresa de Miquel Esquius y el nombramiento de Eduard Sallent como jefe de los Mossos, cuando fue ascendido al rango de comisario el mismo día. El 'conseller' reivindicó que Sallent pasó las pruebas de ascenso a comisario y que después fue designado "única y exclusivamente por la adecuación de su perfil profesional a la capacidad de transformación" y afirmó que "demuestra una gran capacidad de liderazgo".