Ir a contenido

independencia de catalunya

El Tribunal Constitucional anula la reprobación del Rey en el Parlament de Catalunya

El tribunal de garantías se pronuncia sobre los reproches al monarca por su discurso posterior al referéndum del 1-O

El Periódico / Agencias

Pleno del Parlament de Catalunya.

Pleno del Parlament de Catalunya. / ALBERT BERTRAN

El Pleno del Tribunal Constitucional ha acordado este miércoles por unanimidad declarar inconstitucional y nula parte de la reprobación del rey Felipe VI aprobada por el Parlament de CataluNYa el pasado mes de octubre.

El tribunal de garantías se pronuncia sobre la resolución que la cámara catalana aprobó el pasado 11 de octubre que abogaba por la abolición de la monarquía y que se presentó como la respuesta ante la declaración del rey del 3 de octubre de 2017.

Concretamente, se anulan las letras c) y d) del apartado 15 del epígrafe II de la Resolución aprobada por la cámara autonómica, en la que se reprochaba al Jefe del Estado su discurso tras el referéndum de independencia del 1 de octubre de 2017.

Recurso de Moncloa

El recurso del Gobierno de Pedro Sánchez se presentó contra dos epígrafes concretos de la resolución aprobada por el Parlamento catalán el 11 de octubre de 2018, que son los que ahora se consideran nulos.

Uno de ellos señala expresamente que el Parlament de Catalunya, en defensa de las instituciones catalanas y las libertades fundamentales "rechaza y condena el posicionamiento del Rey Felipe VI, su intervención en el conflicto catalán y su justificación de la violencia por los cuerpos policiales el 1 de octubre de 2017".

El segundo punto impugnado por el Gobierno por inconstitucional reafirmaba el compromiso de la Cámara legislativa regional "con los valores republicanos y apostaba por la abolición de una institución caduca y antidemocrática como la Monarquía".

"Caduca y antidemocrática"

La resolución, presentada por Catalunya en Comú Podem y aprobada con el apoyo de Junts per Catalunya y ERC, condenó la toma de posición del rey en el "conflicto catalán", así como lo que consideró "justificación de la violencia" policial el 1-O, y abogó por la abolición de la institución monárquica, que el Parlament calificó de "caduca y antidemocrática".