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camino a la investidura

Sánchez sopesa la coalición sin Iglesias como ministro

El podemista renuncia a la vicepresidencia, pero exige entrar en el Gobierno

La dirigente de Galicia En Común, Yolanda Díaz, entre las propuestas sobre la mesa

Iolanda Mármol

Pedro Sánchez recibe a Pablo Iglesias en el palacio de la Moncloa en la primera ronda negociadora, el 5 de mayo. 

Pedro Sánchez recibe a Pablo Iglesias en el palacio de la Moncloa en la primera ronda negociadora, el 5 de mayo.  / DAVID CASTRO

Las conversaciones para la investidura salen del marasmo en el que estaban desde las elecciones generales para entrar en una fase negociadora. En este tiempo, los contactos entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han sido estériles, enrocados por la entrada o no de Unidas Podemos en el Gobierno. Ahora, 12 días de la votación en el Congreso, el candidato se mueve: no descarta una suerte de coalición, siempre que no incluya a los perfiles políticos de mayor peso de los morados, lo que dejaría fuera al jefe podemista, entre otros. En todo caso, avisan desde la Moncloa, el presidente en funciones reflexionará en las próximas horas sobre si avanza en esta propuesta o la descarta. Fuentes conocedoras de los contactos subrayan que Iglesias habría renunciado ya a la vicepresidencia, pero seguiría reclamando ser ministro. En el aire, un encuentro que los líderes se dicen dispuestos a mantener con la discreción de quienes tienen voluntad de llegar a acuerdos, aunque la consulta por sorpresa a las bases podemistas causó sorpresa en el Gobierno. Para Sánchez, la investidura está algo menos cuesta arriba y se prepara para echar el resto antes de vacaciones.

Hay dos movimientos que aparecen allanar el camino. Sánchez está abierto a explorar la principal demanda de Podemos, un gobierno de coalición, siempre que primero se pacte el programa político para desplegar en la legislatura. Admiten que el presidente en funciones no descarta nada si se llega antes a un acuerdo de contenidos. El jueves, el presidente ya había anunciado que estaba dispuesto a incorporar ministros de las confluencias moradas como “independientes” (Equo, En Marea, En Comú Podem, IU). El viernes esa posibilidad parecía extenderse a miembros de Podemos de perfil técnico.

Tecnócratas o políticos

En la arriesgada tarea de desencriptar los mensajes cruzados que Sánchez e Iglesias se envían en público, esta afirmación se interpreta como un sí a la coalición, pero. Y el ‘pero’ es rocoso. Según fuentes conocedoras de los contactos, el candidato está dispuesto a integrar a miembros de las confluencias de Podemos, e incluso a dirigentes morados en el nuevo Ejecutivo, con un límite: Iglesias y su núcleo duro.

El secretario general de Podemos, que arrancó las conversaciones pidiendo una vicepresidencia, estaría dispuesto ahora a votar a favor de Sánchez en julio si logra ser ministro, indican fuentes socialistas. Ese punto, sostienen, es el principal escollo para avanzar y sitúan su nombre en la línea roja.

El podemista respondió a este planteamiento desde el plató de TVE. “La democracia no es que gobiernen tecnócratas”, advirtió. “Esta no es una cuestión de orgullos o egos personales, es una cuestión de Estado”, replicó la portavoz gubernamental, Isabel Celaá, sin nombrar a nadie y sin que nadie dudase, tampoco, de a quién se refería. En todo caso, fuentes gubernamentales matizan que el candidato sopesará este fin de semana si mantiene firme esta propuesta o no.

Reunión pendiente

Con los últimos movimientos bloqueo parece empezar a diluirse. Los dirigentes se muestran dispuestos a reunirse este fin de semana y a poner a funcionar a sus equipos.

Fuentes de ambos partidos reconocen que el nombre de la dirigente de Galicia En ComúnYolanda Díaz, fue puesto por Iglesias sobre la mesa hace semanas. La diputada gallega tiene la máxima confianza del líder podemista. El cambio de ritmo en las negociaciones la coge en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo sobre la 'Seguridad Social ante la digitalización y la jubilación de la generación del ‘baby boom’. Desde la prudencia, elude valorar las posibilidades de dirigir un ministerio. “No se está hablando de nombres en las negociaciones para formar Gobierno. Lo mejor es dejar que continúe el diálogo y que se alcance un acuerdo para desbloquear esta situación que está dejando el país paralizado, hablar de nombres es ahora lo de menos”, sostiene.