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A dos semanas de la investidura

PSOE y Podemos se plantean retomar la negociación esta tarde

Lastra y Montero muestran su disposición a encauzar el debate tras el fracaso de la reunión de Sánchez e Iglesias

De avanzar el diálogo, se deberán formar equipos de trabajo para dirimir políticas públicas y reparto de cargos

Iolanda Mármol

Sánchez e Iglesias, antes de la reunión de este martes.

Sánchez e Iglesias, antes de la reunión de este martes. / DAVID CASTRO

PSOE y Unidas Podemos reculan y bajan el tono, aunque los escollos sigan intactos en el camino de la negociación. Con el fracaso de la última reunión entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias sobre los hombros, consicentes de que el malestar ciudadano se dispara ante la incapacidad de las fuerzas políticas para llegar a un acuerdo, ambas formaciones amanecieron este miércoles dispuestas a enmendarse. O, por lo menos, a mostrar ante la opinión pública que el diálogo no está roto y que hay posibilidades de tejer un acuerdo de gobernabilidad para evitar una repetición electoral que nadie dice querer, pero que está instalada en la atmósfera negociadora. 

Las portavoces parlamentarias de PSOE y Podemos, Adriana Lastra e Irene Montero, han restado dramatismo a la situación y se han mostrado dispuestas a reunirse este mismo miércoles por la tarde para desencallar el diálogo. En sendas entrevistas en la cadena Ser, se han avenido a telefonearse a lo largo de la mañana para convocarse a una nueva cita que encarrile el desencuentro protagonizado este martes por Sánchez e Iglesias. A mediodía, fuentes socialistas reconocieron que todavía no se han llamado para poner fecha a otra reunión por motivos de agenda, alegan.

"Después de la tormenta viene la calma", ha resumido Montero. "Bienvenida sea la rectificación. En cuanto salga de aquí llamaré a Irene [Montero]", ha convenido Lastra. Ambos mensajes son formalmente conciliadores, aunque ambas portavoces se mantienen firmes en sus posiciones. Podemos sigue insistiendo en que Sánchez "acabará entendiendo" que tiene que ceder a una coalición "más tarde o más temprano", mientras que el PSOE se mantiene en su oferta de gobierno de cooperacióncargos intermedios de la administración para podemistas y ministerios para independientes de la órbita de Iglesias.

Ambas posiciones parecen inamovibles. Los morados alegan que no se fían de Sánchez y exigen estar en el Gobierno para garantizar que se cumplen políticas de izquierdas. Los socialistas insisten en que Iglesias no les da mayoría absoluta y que necesitarán, además, para gobernar toda la legislatura los apoyos de otros partidos poco entusiasmados con la idea de ministros morados, como el PNV, UPN y Coalición Canaria. 

El termómetro que permitirá determinar rápidamente si se encauza el diálogo será si se crea una comisión negociadora para empezar a abordar el programa de gobierno y la distribución de cargos en la arquietectura institucional. A dos semanas de la investidura, hay tiempo para tejer acuerdos pero no en exceso, máxime porque ambos partidos deben someter a sus bases cualquier pacto. En el caso de Unidas Podemos este trámite es algo más rápido, porque se hace por internet, pero el PSOE lo hace con papeleta en urna física.