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LAS ALIANZAS DE LA DISCORDIA

Las zancadillas municipales entre JxCat y ERC

Los republicanos impidieron que los posconvergentes alzaran la vara en 26 municipios en los que habían ganado, mientras JxCat hizo lo propio en otras siete localidades

Júlia Regué

Mireia Ingla, alcaldesa de Sant Cugat del Vallès.

Mireia Ingla, alcaldesa de Sant Cugat del Vallès. / EL PERIÓDICO

La Associació de Municipis per la Independencia (AMI) decidió aplazar hasta finales de septiembre su asamblea general para "digerir" todas las zancadillas municipales entre JxCat ERC. Y es que no son pocas. Los republicanos impidieron que los posconvergentes alzaran la vara en 26 municipios en los que habían ganado, mientras JxCat hizo lo propio en otras siete localidades para desbancar a sus socios en el Govern. 

Cada partido analiza sus pactos postelectorales desde la óptica que más le favorece: JxCat considera que es escandaloso que ERC haya empleado dicha maniobra una veintena de veces, mientras los republicanos sostienen que es peor haber forjado más pactos en números absolutos con el PSC (JxCat acordó con los socialistas el liderazgo de 25 municipios y los republicanos, el de 17). 

En plena trifulca por el pacto en la Diputación de Barcelona, la dirigente de JxCat, Elsa Artadi, emplazó ayer a ERC a asumir una "agenda de reversión" de pactos con la formación de Miquel Iceta, como condición para que haga lo mismo su formación. La propuesta fue descartada por ERC, que se conformó con ofrecer la presidencia de la Diputación a sus socios, sin querer entrar en la ruptura de acuerdos ya forjados. Deshacerlos sería una ardua tarea. En algunos casos se lo jugaron todo para sumar una alcaldía más a su lista; en otros, se conformaron con que el otro no puediera alistarla.

 

El partido liderado por Oriol Junqueras vetó a JxCat en nueve municipios de la província de Barcelona, en cinco de Girona, en seis de Tarragona y en seis de Lleida, sumando sus votos a los de otras fuerzas. Se aliaron con el PSC y la CUP, a la vez, en tres ocasiones (Sant Cugat del Vallès, Tàrrega y Figueres, en este último caso sumaron también un partido independiente) para desbancar a JxCat y quedarse con la alcaldía. En Arenys de Mar cosecharon el apoyo de los anticapitalistas y los 'comuns' para lograr el mismo propósito. De igual forma lo hicieron a solas con la CUP en otras tres ocasiones (Llagostera, Sant Pol de Mar, Bescanó), con el PSC en tres más (La Selva del Camp, Oliana y Puigverd de Lleida), con independientes en ocho (Castellvell del Camp, Gurb, El Palau d'Anglesola, Tivissa, Torrelavit, Cabra del Camp, Sant Salvador de Guardiola y Odèn) y con los 'comuns' en una (Aiguamúrcia). 

También hay lugares en los que arrinconaron a los posconvergentes pero no se quedaron con el mando del consistorio: dieron la alcaldía al PSC con sus votos y los de los 'comuns' en Castell-Platja d'Aro; pactaron con la CUP para que los anticapitalistas se quedaran con la alcaldía de Sant Quirze de Besora; y adjudicaron la batuta de los plenos a un partido independiente en Tona, Sarral, Olius, La Pobla de Claramunt y Alp. 

Los posconvorgentes actuaron de la misma forma en siete ocasiones: una en la demarcación de Barcelona, tres en la de Girona y otras tres en la de Lleida. En su caso, se hicieron con la alcaldía en todos estos municipios, pese a que ERC había ganado las elecciones municipales. En cuatro casos pactaron con el PSC (Cassà de la Selva, Llançà, La Granada y Cervera, en esta última localidad también se añadió al pacto a un partido independiente). En el resto, se aliaron solo con independientes (Alcarràs, Begur y Ponts), después de que el 'president' de la Generalitat, Quim Torraevitara un pacto con el PSC en Santa Coloma de Farners