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negociaciones de investidura

Sánchez: ni coalición, ni depender de los independentistas

El presidente se abre solo a que los morados planteen perfiles independientes para entrar en el Gobierno

El candidato rechaza nombrar ministro a Iglesias por su defensa de la autodeterminación en Catalunya

Iolanda Mármol

Pedro Sánchez, durante la entrevista en Telecinco, este jueves.

Pedro Sánchez, durante la entrevista en Telecinco, este jueves.

Cuando la atmósfera política estatal intuía un avance en la posición de Pedro Sánchez para amarrar acuerdos en la investidura, el candidato se enroca en su planteamiento. Ni cede a la presión de Unidas Podemos para armar un Gobierno de coalición,  ni quiere que su supervivencia esté en manos de los "caprichos" de ERC y JxCat. Apela, una vez más a pesar de los portazos que ya ha recibido, a la abstención de PP y Cs para formar un ejecutivo progresista y evitar una repetición electoral que asegura no querer, pero cuya fecha (10 de noviembre) parece más real con el atrincheramiento de los principales actores. A cinco días de que arranque la tercera ronda oficial de negociaciones (el martes se verá con Pablo Iglesias y Pablo Casado), la investidura sigue en el aire.

En su primera entrevista tras las elecciones generales, en Telecinco, Sánchez dejó claro este jueves que no cede a la coalición con ministros morados. “Podemos hacer muchas cosas conjuntamente, pero es evidente que no necesitamos un cogobiernono necesitamos dos gobiernos en uno", defendió. Planteó a los podemistas pongan nombres de perfiles independientes de su confianza sobre la mesa y se comprometió a tenerlos “muy en cuenta” para diseñar el nuevo equipo de Gobierno. De hecho, anunció, el próximo Ejecutivo incluirá a más ministros sin carné del PSOE, pero descartó la entrada de Iglesias. Es decir, dio un paso mínimo al autorizar al líder podemista a proponer personas de su órbita, pero dejó claro que él no entrará en el Consejo de Ministros.

Lo hizo sin nombrarlo. "Hay una fragmentación parlamentaria que dificulta conciliar intereses partidarios con políticas, ideologías y hasta incluso los intereses que tienen algunos políticos a nivel personal de poder entrar o no en un Gobierno. Al final, lo importante es que los políticos tenemos que ser conscientes de que tenemos que anteponer el interés general al interés particular partidario que ya quedó dirimido el 28-A y  26-M”, defendió, en una clara respuesta a la propuesta de Iglesias. El rechazo es sustantivo porque los morados consideran que sería un despropósito vetar la entrada de su líder en el Ejecutivo si hay carteras moradas “porque todos los números uno merecen el mismo respeto”, según planteó este jueves la portavoz podemista, Irene Montero.

Autodeterminación vs autonomías

Sánchez argumentó su rechazo a Iglesias en el gabinete por la posición que mantiene sobre el conflicto territorial. “Tienen una forma de abordar la crisis en Catalunya que nada que ver con la nuestra. Defienden la autodeterminación, hay discrepancias de fondo”, aseguró, para insistir en que el PSOE defiende el Estado de las autonomías.

El candidato explicó insistentemente que un Gobierno sólido no puede depender “del capricho” de ERC y JxCat. Desde esa tesis, volvió a instar concienzudamente a PP y Cs para que se abstengan. “Queremos un gobierno progresista que no dependa de las fuerzas independentistas”, repitió, y afeó a Albert Rivera que no acuda a la negociación.