Ir a contenido

ICV, al borde del concurso de acreedores

La formación ecosocialista debe más de nueve millones de euros

Roger Pascual

David Cid, Ernest Urtasun y Marta Ribas, tras ser proclamados como líderes de ICV.

David Cid, Ernest Urtasun y Marta Ribas, tras ser proclamados como líderes de ICV. / ACN / NÚRIA JULIÀ

ICV se encuentra al borde del concurso de acreedores. La formación ecosocialista arrastra desde hace tiempo una pesada deuda, que asciende a más de nueve millones. Ante la "gravedad de la situación económica", la dirección se plantea ahora este escenario. 

Fuentes de la cúpula señalan que en los últimos años se ha hecho un esfuerzo para reducir la mochila, que aseguran que ha pasado de 16 millones de euros en el 2010 a poco más de nueve en la actualidad. Destacan que están al corriente de pago, que van viendo la situación "mes a mes" y que aún tienen 25 locales en propiedad. Pero, aunque apuntan que nadie les ha instado al concurso de acreedores, están planteándose esta posibilidad. 

La venta de inmuebles, en especial de la sede de Barcelona, era la solución para intentar reducir la mochila ante los ingresos decrecientes. La falta de ingresos y la pesada carga hace, según fuentes del partido, casi "inviable" la continuidad del proyecto. Eso ha llevado, como adelantó Vozpópuli y ha podido confirmar este diario, a la dirección a comunicar a sus miembros que el cierre por falta de fondos puede ser consumarse en breve. "Estamos analizando la situación económica y cuando la tengamos en detalle, decidiremos", argumentan.

Implicaciones de la deuda de ICV

La deuda de ICV fue uno de los motivos que Podem esgrimió para no entrar en la confluencia de Catalunya en Comú. La confluencia de Ada Colau, de todos modos, dejó claro que no tendrían dependencias de los bancos y que al no ser una fusión no tenían "por qué asumir las mochilas de los partidos que se integran".

De consumarse el concurso de acreedores de ICV, la formación ecosocialista seguiría de esta forma el camino de otras organizaciones históricas como Unió, que recurrió a esta solución en el 2017, ya que acumulaba una deuda de 19 millones de euros.  

Temas: Catalunya ICV