Ir a contenido

aún candidato a los 'top jobs' europeos

Borrell renuncia a ser eurodiputado por la incertidumbre de la investidura

El ministro de Exteriores no cierra la puerta a ocupar otros cargos en la UE

Calviño y Ribera también se ofrecen como posibles comisarias europeas

Silvia Martinez / Juan Ruiz Sierra

Josep Borrell, este miércoles en Bruselas.

Josep Borrell, este miércoles en Bruselas. / EFE / STEPHANIE LECOCQ

Josep Borrell nunca recibió con excesiva ilusión el encargo de Pedro Sánchez de encabezar la lista a las elecciones europeas, un puesto que ya ocupó en el 2004 para después pasar a presidir el Parlamento Europeo. El presidente del Gobierno en funciones, según fuentes cercanas, logró convencerle asegurándole que haría todo lo posible para que fuese nombrado comisario, una decisión que no solo depende del jefe del Ejecutivo, pues tiene que negociarla con el resto de estados miembros atendiendo a complejos equilibrios ideológicos, geográficos y de género, entre otros. Así que Borrell, tras una larga negociación, acabó aceptando.

El ministro de Exteriores en funciones ha renunciado este lunes a recoger el acta de diputado comunitario y permanecerá en su puesto en el Gobierno, un gesto que se interpreta dentro del PSOE como una prueba de que sus opciones de entrar en la Comisión Europea han disminuido. No por su perfil, marcadamente europeísta, como por su género.

Calviño y Ribera

Y aquí es donde entran en juego posibles repuestos. Tanto la ministra de Economía, Nadia Calviño, como la de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ya han transmitido a Sánchez, según fuentes del Ejecutivo, que estarían dispuestas a dar el salto a la UE, como comisarias, si finalmente la apuesta por Borrell no prospera.

De momento, el titular de Exteriores ha justificado su renuncia en la incertidumbre que rodea a la investidura de Pedro Sánchez. “Las actuales circunstancias políticas, tanto en España como en Europa, han hecho pensar al presidente del Gobierno y a mí mismo que no era muy razonable que el puesto de ministro de exteriores quedara vacante durante un tiempo indefinido”, ha explicado desde Bruselas.

Borrell, que ha participado en la inauguración de la sala Presidente Calvo-Sotelo de la representación española de la OTAN en honor del presidente español bajo cuyo mandato España se incorporó a la Alianza Atlántica, ha alegado que “hay mucha incertidumbre sobre cuándo y cómo se podrá producir la investidura” y que “por eso hemos pensado que era mejor que siguiera ejerciendo en funciones el puesto de ministro de exteriores”, que “no se puede dejar vacante” o que “sea ejercido por otro compañero durante mucho tiempo” por los tiempos complicados que vive la UE, con "sustos" diarios en la escena internacional.

“Si las expectativas de la formación de un gobierno a través de una investidura fueran más ciertas en el corto plazo posiblemente la decisión hubiera sido otra, pero como saben hay una incertidumbre considerable sobre cuándo va a lugar la investidura, si en quince días o en tres meses”, ha continuado. “A lo mejor tenemos que afrontar unas circunstancias que la pospongan hasta después del verano. No lo sé. Eso quien lo sabe mejor que nadie es el señor (Pablo) Iglesias”, ha justificado.

No descarta ser comisario

El jefe de la diplomacia española, que ha comunicado en persona la decisión al presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, ha explicado que este mismo miércoles ha remitido un escrito a la Junta Electoral Central en el que oficializa su renuncia. Esta decisión no lo aleja, sin embargo, de la posibilidad de convertirse en el comisario español en el nuevo Ejecutivo comunitario. Es más, Borrell no lo ha descartado y ha recordado que no hace falta ser eurodiputado para optar a ese puesto o a otros altos cargos en la UE. "No hace falta ser eurodiputado para ser hipotéticamente comisario. En cambio si había una incompatibilidad absoluta entre seguir siendo ministro y asumir el puesto de eurodiputado", ha explicado.

¿Se pueden sentir estafados los ciudadanos que votaron por la lista socialista en las pasadas elecciones europeas?, le han preguntado. “Francamente no porque hay muchos cabezas de lista que van a ejercer otras funciones dentro de las instituciones europeas. Ser parlamentario no es el único destino para trabajar para Europa y en Europa. No hace falta ser europarlamentario por ejemplo para ser comisario. Muchísima gente podía pensar que razonablemente mi destino final no hubiera sido el Parlamento Europeo sino otros puestos ejecutivos”, ha esgrimido.

Borrell tiene la convicción de que muchas personas que votaron a la candidatura socialista que encabezó en mayo "entendían que el destino final de los miembros de la candidatura y el mío en particular no era necesariamente estar en el Parlamento Europeo sino en otras funciones". ¿De comisario?. "Creo que tengo capacidad para serlo, sin duda alguna", ha zanjado.

Críticas de la oposición

El anuncio de Borrell, que ya fue eurodiputado entre 2004 y 2007 y presidente los dos primeros años y medios de legislatura, ha sido recibido con un reguero de críticas por parte de la oposición, empezando por el PP. La que fuera cabeza de lista el 26M y eurodiputada electa Dolors Montserrat ha calificado de "paripé y una estafa para rascar votos" lo ocurrido mientras que el eurodiputado de Cs, Jordi Cañas, ha tachado la renuncia de "fraude democrático".

Mientras tanto, para la nueva portavoz de IU, Sira Rego, “el PSOE debería haber avisado antes de las elecciones de que presentaba a Borrell como cabeza de lista para que fuera eurodiputado solo unos días”, ha afeado. “Deberían explica si, en el fondo, presentaron esta candidatura con el único objetivo de mercadear en los acuerdos que vienen manteniendo con la derecha en la UE y si la vuelta estaba programada, o si el propio Borrell ha tomado esta decisión al haberse quedado fuera del reparto de sillones que vivimos estos días en la UE”, ha advertido.