26 feb 2020

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NEGOCIACIONES DE INVESTIDURA

El PSOE pide a Podemos que se "mueva": "Nosotros ya lo hemos hecho"

El nerviosismo cunde entre los socialistas ante la falta de avances en las conversaciones

"Estamos a la espera", explica el entorno de Sánchez, que rechaza la coalición que reclama Iglesias

Juan Ruiz Sierra

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, el pasado 7 de mayo en la Moncloa. 

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, el pasado 7 de mayo en la Moncloa.  / DAVID CASTRO

La negociación no avanza. La última reunión que mantuvieron Pedro Sánchez Pablo Iglesias, el pasado lunes en la Moncloa, no fue bien, con el presidente en funciones aceptando la entrada de los morados en puestos intermedios de la Administración, no del Gobierno, y el secretario general de Podemos levantándose de la mesa al no ver satisfecha su pretensión de estar en el Consejo de Ministros. Desde entonces, los contactos se han paralizado. Los socialistas insisten en que el debate de investidura se celebrará en la segunda o tercera semana de julio, y confían en que que salga adelante con el apoyo de Iglesias. Pero la preocupación se ha instalado en el PSOE ante la falta de acuerdo.

El entorno de Sánchez considera que el jefe del Ejecutivo ya ha dado muestras de cintura negociadora, al aparcar su pretensión de un Gobierno monocolor y abrazar uno de "cooperación", y subrayan que ahora es el turno del líder morado, que continúa defendiendo su entrada en la Moncloa, algo que los socialistas rechazan de plano. "Nuestra propuesta es una prueba de habernos movido de nuestra posición inicial de gobernar en solitario, Unidas Podemos debe hacer lo propio. Estamos a la espera y deseando trabajar para su voto favorable", señalaron este domingo fuentes socialistas.

Una agenda apretada

La agenda internacional del presidente en funciones tampoco facilita la negociación, cuyos elementos más importantes lleva él directamente con Iglesias. Sánchez estuvo el jueves y el viernes en Bruselas, donde participó en el Consejo Europeo, y esta semana que viene viajará a Osaka (Japón), para asistir a la cumbre del G-20. El tiempo pasa; las conversaciones continúan en el mismo punto.

"La propuesta del PSOE es de cooperación, no de coalición. Unidas Podemos lo sabe. Cooperación en tres niveles: parlamentario, de contenidos y de representación institucional, pero no en el Consejo de Ministros", explican fuentes de la cúpula socialista, recordando las palabras de Sánchez en la capital belga, donde intentó mostrarse conciliador ante la falta de respuesta de Iglesias.

"Planteamos un gobierno de cooperación en tres ámbitos. Uno, parlamentario, donde hemos calificado a Unidas Podemos como un socio preferente. Dos, un acuerdo programático, para poner en marcha todas aquellas cuestiones de avances sociales en los que podamos coincidir con ellos. Y tres, una cooperación institucional. Ahí Podemos tiene todo el derecho a verse representado en el ámbito de la Administración pública. Es una propuesta razonable, sensata y ambiciosa. Espero contar con su apoyo para la investidura", dijo Sánchez.

Diferencias con las autonomías

En el PSOE se esfuerzan en separar lo ocurrido en autonomías como Valencia y Baleares, donde van a gobernar junto a los morados,  de lo que debe ocurrir en el Ejecutivo central. "La razón de la cooperación y no la coalición, a diferencia de lo que Unidos Podemos nos dice que sí estamos haciendo en autonomías, es que en estas últimas se suman mayorías absolutas y en el gobierno de España no. Hay que ir a una fórmula incluyente, más abierta y razonable para colaborar con el Parlamento sumando más apoyos", argumentas los socialistas, que desde el primer momento han subrayado, sin por otro lado mostrar pruebas de esta tesis, que una coalición con los morados podría complicar el voto a favor de grupos minoritarios que resultan indispensables para la investidura, como el PNV y el Partido Regionalista de Cantabria (PRC).

Hay, también, otros motivos para evitar la fórmula que reclama Iglesias. Los socialistas apuntan a sus diferencias sobre la crisis territorial en Catalunya, que puede elevarse varios grados en otoño, tras la sentencia del Tribunal Supremo sobre el 'procés', y la desconfianza que sigue planeando sobre la relación de los líderes del PSOE y Podemos, pese a su entendimiento parlamentario durante los últimos 12 meses, a raíz de la moción de censura. También insisten en que, con Iglesias o su números dos, Irene Montero, en el Gobierno, Sánchez no podría hacer ninguna remodelación del Ejecutivo que implicara la salida de alguno de los dos, porque un paso así supondría el fin de la legislatura. Pero la versión oficial asegura que no se trata tanto de la figura del secretario general de Podemos como de un "planteamiento político de fondo". 

"Cooperación no es lo mismo que coalición –concluyen en la cúpula del PSOE-. No es una cuestión de nombres y de vetos personales, que no existen, sino de concepción de nuestro planteamiento político de fondo. Un Gobierno de cooperación puede contribuir a facilitar la investidura".