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Una cumbre de Puigdemont en Waterloo irrita al PDECat

La cita de alcaldes y concejales excluye a destacados ediles posconvergentes

La polémica ahonda en los interrogantes sobre el futuro del partido

Fidel Masreal

El ’expresident’ e impulsor de la Crida Carles Puigdemont y el presidente del PDECat, David Bonvehí, el pasado enero, en Waterloo (Bélgica).

El ’expresident’ e impulsor de la Crida Carles Puigdemont y el presidente del PDECat, David Bonvehí, el pasado enero, en Waterloo (Bélgica). / EFE / STEPHANIE LECOCQ

Lo que debía ser una reunión discreta para tratar de tratar de superar la crisis interna del PDECat se convirtió este martes en otro motivo de tensión. Y es que el 'expresident' de la Generalitat, Carles Puigdemont, citó a una serie de cargos locales del PDECat en Waterloo para analizar el escenario político tras la constitución de los ayuntamientos catalanes, y lo hizo excluyendo a destacados ediles, algunos de los cuales no comulgan con las tesis del 'expresident'.

En la cita estuvieron el presidente del partido, David Bonvehí, la número dos por Barcelona en las municipales, Elsa Artadi, la alcaldesa de Girona, Marta Madrenas y el edil de Mollerusa, Marc Solsona, y el de Besalú, Lluís Guinó, entre otros. En cambio ediles de ciudades con un resultado no menor para el PDECat como Puigcerdà, Deltebre o Martorell, estuvieron convocados, lo cual generó un profundo malestar entre estos, en un contexto de notable tensión en la posconvergencia entre los partidarios del 'expresident' y los más críticos con el rumbo que marca Puigdemont y partidarios de una vía menos radical y más pactista en el terreno independentista, que denuncian el retroceso electoral progresivo que sufre el partido elección tras elección. 

Reorganización interna

La cita de Waterloo forma parte de un proceso interno iniciado tras los comicios generales y municipales en el que las diferentes sensibilidades del espacio posconvergente tratan de buscar una solución de consenso que evite una fractura interna, dado que un sector del partido está decidido a impulsar un proyecto al margen de Puigdemont para defender la vía del discurso centrista y moderado. En cambio, Puigdemont ha dado muestras -en las reuniones que ya ha mantenido entre otros con Bonvehí y Artadi días atrás- de querer reforzar el control del partido, ordenando el espacio político actual que comparten PDECat, Junts per Catalunya y la Crida, y situando a personas de su confianza al frente de la organización.

El actual equipo directivo del PDECat, donde se reproduce una lucha interna entre distintas posiciones políticas, trata de lograr una salida salomónica consistente en moderar y centrar al partido frente a las tesis más irredentas de Puigdemont, y recuperar a figuras territoriales frente a los fichajes externos. La dirección pide tiempo para evitar un nuevo cisma interno en un congreso extraordinario este mes de julio, congreso que sugieren algunos sectores que reclaman un golpe de timón urgente. La intención de Bonvehí es evitar fugas y lograr una integración entre distintas familias, en la que el papel de Puigdemont, junto al del 'expresident' Artur Mas y el del líder de la Crida, Jordi Sànchez, son claves en este encaje de bolillos.