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TRAS EL VISTO PARA SENTENCIA

El encargo de la unidad

La ANC rebaja el tono de su hoja de ruta para acercar una respuesta conjunta a la sentencia

Òmnium Cultural se sumará a lo que genere más consenso pero pide "contundencia"

Júlia Regué

El ’president’ de la Generalitat, Quim Torra, junto a la líder de la ANC, Elisenda Paluzie, y el vicepresidente de Òmnium Cultural, Marcel Mauri.

El ’president’ de la Generalitat, Quim Torra, junto a la líder de la ANC, Elisenda Paluzie, y el vicepresidente de Òmnium Cultural, Marcel Mauri. / CARLOS MONTAÑES

"Unidad". El soberanismo se esfuerza en invocarla, como ocurrió en la inauguración el miércoles de un nuevo ciclo de movilizaciones con motivo de la clausura del juicio del 'procés', pero a partidos y entidades les cuesta postrarse. El 'impasse' decretado por las contiendas electorales acrecentó los desencuentros entre formaciones políticas y apaciguó la agitación de la ANC Òmnium Cultural en las calles para mantenerse al margen de la disputa. En el fondo, todos tratan ahora de reorientarse en el escenario post-referéndum marcado inevitablemente por una vista que se resolverá pronto y que se augura con una sentencia condenatoria severa. 

La entidad liderada por Elisenda Paluzie sufre el desencanto en las urnas de las listas que alentó, las Primàries, y padece el no haber logrado aunar a los partidos en una candidatura que se pretendía idealmente unitaria. Fuentes de la Assemblea diagnostican que corre la preocupación por los pactos postelectorales, especialmente porque el independentismo facilite la investidura de Pedro Sánchez, una maniobra que frustraría una vez más sus aspiraciones de bloqueo y de desobediencia en el Congreso. Para volver a ser decisivos les queda la Diada, y en ella centran buena parte de sus esfuerzos. Estudian un 11 de septiembre con una manifestación que se centre en el 'objetivo república', que sea una escenificación de la "unidad" y "que no se vea tapada por cuestiones antirepresivas", es decir, por la sentencia por el 1-O y los presos, aunque son conscientes de que eso lo decidirá la agenda del Tribunal Supremo

Por su lado, la entidad presidida por Jordi Cuixart empleó el paréntesis en diseñar una nueva campaña con un lema contundente que emula una reedición del 1-O: "Lo volveremos a hacer", tomado prestado por el 'president' en la última sesión de control. Precisamente, Quim Torra les dio un pase prioritario, junto a la ANC, en el Palau de la Generalitat para empezar a coser la "unidad" que se le ha encargado. El vicepresidente Òmnium Cultural, Marcel Mauri, reiteró que no confeccionan hojas de ruta y se limitó a indicar que se sumarán a lo que rebose más consenso para responder al fallo. Eso sí, su petición fue que se pensara en el "80% de la ciudadanía" que está por el derecho a la autodeterminación, y no solo en los convencidos de desanclar Catalunya del resto de España. Ahora bien, eso no quita que no reclamen a una respuesta "contundente y pacífica".

En el turno de Paluzie, Torra recogió una copia de lo acordado por la ANC en su asamblea general. Una hoja de ruta que vuelve a insistir en la unilateralidad y que da por "muy probable" que se convoquen elecciones autonómicas, por lo que ya avanzan que tratarán de envolverlas como "plebiscitarias": si el independentismo supera el 50%, debe proclamarse la independencia. Pero lo cierto es que la presidenta, según explicó ante los periodistas, no le exigió al 'president' esa convocatoria en el encuentro. Y es que, según fuentes de la entidad, la ANC ya no se atreve a poner sobre la mesa un ultimátum para no volver a ser desoída, así que rebajó sus exigencias para no entorpecer.

En el fondo, Torra recibió el mismo encargo de las dos entidades: "unidad estratégica, la que hizo posible el 1-O", resumían. Òmnium Cultural no se mete en el cómo -"no nos toca a nosotros"-, al tiempo que la ANC trata de guiar el camino después de revisar los "fallos" del otoño del 2017. Veremos qué propone Torra para congratularles.