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excluyen a Vox y Bildu

El PSOE asume que necesitará a ERC en la investidura

Los portazos de UPN y CC dejan a Sánchez en manos de los independentistas

Los socialistas dicen a Iglesias que la colaboración será distinta que en València

Iolanda Mármol / Miguel Ángel Rodríguez

Pedro Sánchez, junto a Adriana Lastra y José Luis Ábalos.

Pedro Sánchez, junto a Adriana Lastra y José Luis Ábalos. / JOSE LUIS ROCA

Pedro Sánchez aspiraba a llegar a la investidura con una geometría creativa que le evitara depender de los partidos independentistas. La aritmética era posible, aunque complicada, porque necesitaba ganar los apoyos de Navarra Suma (UPN, PP, Cs) y de Coalición Canaria. Esos planes, que se presagiaban difíciles de revelaron inconquistables este miércoles, cuando ambas formaciones trasladaron al PSOE un portazo que deja a los socialistas en manos de ERC. Salvo sobrevenidos cambios de posición, Sánchez necesitará que los republicanos se abstengan, un escenario que se evidencia en vísperas de la reunión con Gabriel Rufián y con el juicio del ‘procés’ visto para sentencia.

El PSOE prefiere no hacer cábalas. En la retina de los socialistas continúa la enmienda a la totalidad de ERC que tumbó los Presupuestos y su rechazo a Miquel Iceta como presidente del Senado, dos decisiones que han contribuido a que el Gobierno se replantee la imagen arraigada en Madrid de que ERC es la versión moderada del independentismo, opuesto a la radicalidad de un JxCat monopolizado por el ‘expresident’ Carles Puigdemont.

En esa atmósfera de cautela y desconfianza, los de Sánchez trataban de tejer acuerdos de investidura al margen de los republicanos, pero la realidad aritmética no se ajusta a la voluntad política. Lo constató este miércoles el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, que continuó en el Congreso con la ronda de negociaciones iniciadas por el candidato a presidente el día anterior. PNV (6 escaños), Compromís (1) y el Partido Regionalista de Cantabria (PRC, 1 diputado),  le manifestaron su disposición a negociar un acuerdo. En el caso valenciano, exigieron a cambio que el nuevo modelo de financiación autonómica esté aprobado en el plazo de un año. Nada inasumible. El jarrón de agua fría para los socialistas fueron los encuentros con Navarra Suma (2 escaños) y Coalición Canaria (2), que confirmaron los peores augurios de los socialistas.

El grupo navarro se niega a apoyar la investidura de Sánchez si la candidata regional del PSOE, María Chivite, sale elegida gracias a la abstención de Bildu. "No podemos dejar que el gobierno de Navarra esté presidido por una socialista con el voto de Bildu y aquí estar colaborando con ese partido socialista", expuso el diputado de UPN Carlos García Adanero, que insistió en que su apoyo a Sánchez dependerá de que los socialistas permitan a su partido el gobierno autonómico y del ayuntamiento de Pamplona. La dirección del PSOE no parece dispuesta a forzar una abstención en Navarra para que la derecha gobierne con el pandemónium interno que esto suscitaría.

Más contundente todavía fue la portavoz canaria, Ana Oramas, que rechaza cualquier pacto con Podemos. Le resulta indiferente si el Gobierno resultante acaba siendo de coalición o cualquier otra fórmula. “Vamos a votar ‘no’ a la investidura”, zanjó.

A la valenciana, no

Ábalos evitó mencionar a los independentistas, pero habló desde el pragmatismo. "Uno tiene que contar con aquellos que quieren colaborar y tiene que renunciar incluso a la fuerza a quienes van a complicar las cosas”, admitió. Tras la polvareda levantada, matizó (sin llegar a enmendarse) que el PSOE “sigue apelando” a PP y Cs. Ante las dudas, dejó un recado para Pablo Iglesias: lo que Sánchez ofrecerá en Madrid es un "modelo distinto" a la coalición acordada en la Comunidad Valenciana. 

Sin mimbres para tejer una suma alternativa a la de los independentistas llega el PSOE a la reunión de este jueves con ERC y JxCat. Los republicanos cosecharon 15 diputados en las generales y los continuarán manteniendo puesto que tienen la intención de sustituir a Oriol Junqueras. Los neoconvergentes obtuvieron 7 respresentantes, de los cuales 3 han sido suspendidos sin que el partido haya aceptado hacer correr la lista, lo que les deja en 4. A los socialistas les vale con la abstención de ERC en una segunda votación para sumar más ‘síes’ que ‘noes’.

Con este escenario la portavoz socialista, Adriana Lastra, se reúne en el Congreso con Laura Borràs y Míriam Nogueras (JxCat), a las diez, y una hora más tarde con Rufián. Los republicanos consideran que Sánchez debe gobernar pero no han anunciado qué votarán en la investidura. Hasta el momento han circunscrito un eventual apoyo a que el socialista dialogue para abordar la crisis en Catalunya.