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Primera reunión de Cs y Vox: sin anunciar y sin foto

El dirigente de los naranjas en Madrid se reúne con la ultra Monasterio en un hotel de la ciudad

El partido liberal quiere presidir la Asamblea regional, que se constituye este martes

Pilar Santos

Albert Rivera e Ignacio Aguado, que saluda al público, en un acto el 20 de mayo en Madrid.

Albert Rivera e Ignacio Aguado, que saluda al público, en un acto el 20 de mayo en Madrid. / EFE / BALLESTEROS

Ciudadanos ya se ha sentado con Vox. Después de meses en los que el partido de Albert Rivera ha rechazado de manera rotunda verse con representantes de la extrema-derecha, este domingo el jefe de filas de los liberales en Madrid, Ignacio Aguado, se ha reunido con la ultra Rocío Monasterio en la cafetería de un hotel de la capital. El encuentro no fue anunciado previamente por ninguna de las dos formaciones, que tampoco han querido facilitar imágenes de la cita.

Fuentes de los naranjas restan importancia al "encuentro informal", que Aguado ha querido tener para "conocerse", ya que solo se habían visto en los debates electorales. Y los radicales, en cambio, explican que han hablado de sus respectivos programas y apuntan que ha servido para un "acercamiento de posiciones".

El entendimiento entre los dos es obligatorio si quieren ayudar al PP, con Isabel Díaz Ayuso al frente, a mantener el Ejecutivo de la comunidad. La Mesa de la Asamblea regional se constituye el martes y Ciudadanos ya ha dejado claro que desea ocupar la presidencia de ese órgano del Parlamento. El PP estaría dispuesto, según confirman fuentes del equipo de Pablo Casado, ya que los conservadores confían en replicar en varias instituciones, también en Madrid, la fórmula de la Junta de Andalucía, donde las tres derechas pactaron hacer a Juanma Moreno presidente y repartirse los cargos de la Mesa.

Toda la operación (también el reparto del Gobierno, donde Vox no quiso asumir ninguna consejería) se hizo sin negociación directa entre los naranjas y los ultras, una "humillación" que los de Santiago Abascal no quieren que se repita ahora. Por lo pronto, los naranjas han accedido a reunirse con ellos en Madrid aunque sea sin dejar constancia gráfica. La alianza de las tres derechas suma en una veintena de ayuntamientos y en algunas comunidades más (Aragón y Murcia), aunque esas negociaciones están supuestamente varadas por el veto que los liberales han mantenido, hasta este domingo al menos, a Vox.