05 jun 2020

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LA EXTREMA DERECHA EN CATALUNYA

Vox hereda al votante de PxC pero no logra la misma representación

Salt, Ripoll y Manlleu son las únicas poblaciones que tendrán concejales ultraderechistas

Berta López

Josep Anglada, en un acto de Plataforma per Catalunya en Salt.

Josep Anglada, en un acto de Plataforma per Catalunya en Salt. / JOAN CASTRO

Las elecciones andaluzas del pasado diciembre abrieron la puerta de las instituciones a la extrema derecha, con la irrupción de Vox. Cuatro meses más tarde la formación de ultraderecha liderada por Santiago Abascal, entraba por primera vez en el Congreso, con 24 diputados y el 10,26% del total de votos. En las elecciones europeas del pasado 26-M la lista que encabezaba el abogado del Estado Jorge Buxadé -quien había estado vinculado a la Falange y al PP- convenció al 6,2% de los que acudieron a las urnas. En el caso de las municipales, fue solo el 2,9% del electorado el que confió en Vox, unos resultados que sin embargo, están más de 2,5 puntos por encima de lo logrado en las últimas municipales y que les ha permitido pasar de 22 a 530 concejales y de ostentar una alcaldía a convertirse en la fuerza más votada en cinco municipios.

En Catalunya

En Catalunya, la ultraderecha ha perdido fuelle a nivel municipal. Vox ha conseguido menos del 0,01% del total de votos, por lo que no ha podido igualar los resultados de la extinta Plataforma per Catalunya, a pesar de que en el momento de su disolución, la formación fundada en 2002 por Josep Anglada -exmilitante de Fuerza Nueva y Frente Nacional- recomendó a sus militantes afiliarse al partido de Abascal. Los ultraderechistas tampoco han conseguido revalidar los resultados del pasado 28-A, cuando consiguieron el 3,60% de los apoyos en Catalunya y un escaño por la provincia de Barcelona, superando en muchas ciudades de peso el umbral del 5% como es el caso de Salou (8,98%), Reus (5,64%), Sant Adrià de Besòs (5,27%), Sant Andreu de la Barca (5,86%), Roses (6,08%) o Figueres (5,11%). En esta ocasión pero, los apoyos a Vox han fluctuado entre un 1 y un 2,5%, con la excepción de Salt, donde han convencido al 12,82%. Curiosamente, en las dos grandes ciudades donde ha ganado las elecciones el PP -Castelldefels Badalona- Vox ha obtenido un porcentaje de votos relativamente bajo, 1% y 0,39% respectivamente.

Salt: la excepción

En la localidad del Gironès, Vox se ha erigido como cuarta fuerza con tres concejales y ha conseguido más del doble de los apoyos de los que consiguió hace apenas un mes, pasando del 490 (4,79%) a 1.117. Este incremento se debe principalmente a la herencia de PxC. De hecho once de los candidatos de la lista de Vox ya se presentaron en 2015 con PxC, entre ellos los cuatro primeros números. Salt era hasta ahora uno de los cinco municipios donde PxC conservaba representación después del debacle en las municipales de 2015, cuando consiguió mantener solamente 8 de los 67 concejales que había obtenido en 2011. 

Pero el caso de Salt es la excepción. En Mataró y en el Vendrell, donde PxC ostentaba uno y tres regidores respectivamente, Vox ha obtenido buenos resultados -superando el 4%-, lo que sin embargo no les ha sido suficiente para revalidar los concejales de Anglada. En Sant Miquel de Fluvià y Roquetes, los otros dos pueblos donde PxC mantenía un concejal, Vox no presentó listas en el 26-M. En el municipio del Alt Empordà la presencia de la extrema derecha sí que quedó reflejada en el 28-A, cuando Vox obtuvo uno de sus mejores resultados en Catalunya (9,71%).

Presentes en las grandes ciudades

Vox ha apostado por las grandes ciudades, presentando candidaturas en las 11 ciudades catalanas con más de 100.000 habitantes y en la mayoría de las ciudades medianas, sobre todo del área metropolitana como Cornellà, Montcada i Reixac, Sant Cugat, Castelldefels, Sant Adrià de Besòs, Rubí o Gavà y capitales de comarca cómo Vilanova i la Geltrú, Manresa, Tàrrega, la Seu d’Urgell, Olot, Solsona, Figueres, Balaguer, el Vendrell o Sant Feliu de Llobregat, una estrategia distinta de la que seguía PxC que olvidó muchas de las grandes ciudades y por contra consolidó su presencia en pequeños municipios del interior. 

El ámbito municipal ha demostrado ser una tarea que Vox aún tiene pendiente. Los programas idénticos -basados únicamente en la unidad de España y el rechazo al inmigrante- donde apenas cambiaron el nombre del municipio y las listas fantasmas pusieron de manifiesto el poco arraigo local de Vox y les impedieron trasladar a nivel municipal los resultados que consiguieron en el 28-A. También es un ejemplo de la falta de arraigo local el hecho que en ninguno de los cinco pueblos donde Vox consiguió superar el 10% de los apoyos en las generales -Sant Climent Sescebes, Talarn, Querol, Alfara de Carles y Canejan- tuvieron la oportunidad de volver a votar a los ultras en los comicios municipiales.

Competencia en el extremo derecho

Vox ha tenido que competir con otras cuatro formaciones de extrema derecha: Som IdentitarisSom Catalans, Front Nacional de Catalunya y los ultraconservadores Família i Vida, que en 2015 se presentaron junto a Vox. De este puzzle de ultras, solo FNC y SOMI han conseguido un escaño en Ripoll y Manlleu respectivamente. Josep Anglada ha fracasado en su intento de mantenerse en el consistorio de Vic y tras 16 años como concejal, su nueva marca SOMI no ha llegado ni al 3% de los apoyos. La ultraderecha nacionalista catalana ha triunfado aún menos. Som Catalans, fundado por Enric Ravello y Ester Gallego -ambos exdirigentes de PxC-, no han conseguido representación en ninguno de los municipios donde se presentaron. Cabe destacar que en la capital del Ripollès han tenido que competir SOM y FN y el apoyo a la ultraderecha ha pasado del 2,47% al 11,54%, algo que podrian explicarlo los atentados del 17-A.

Así pues, el conjunto de la ultraderecha en Catalunya se ha diversificado, pero en ninguna de sus expresiones ni en su conjunto ha conseguido revalidar la presencia de Plataforma per Catalunya. Los ultras se han repartido cinco concejales en todo el país -tres en Salt, uno en Ripoll y uno en Manlleu-, casi la mitad de los que consiguió el partido fundado por Anglada en la pasada convocatoria electoral.