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CORRECCION DE CIFRAS

Varios municipios afectados por errores en el resultado provisional del 26-M

El recuento oficial da la alcaldía al socialista PSIB en Ibiza y deja León en el aire

Interior insiste en que este tipo de desfases se repiten en cada proceso electoral

Miriam Ruiz

Momento del recuento electoral en el colegio instalado en el Casal de Peramàs-Esmandies, en Mataró, esta noche de domingo. 

Momento del recuento electoral en el colegio instalado en el Casal de Peramàs-Esmandies, en Mataró, esta noche de domingo.  / J.S.

Ya va siendo un clásico. A cada proceso electoral, saltan las alarmas. Y tras la triple cita del 26 de mayo se han disparado las voces de partidos políticos en municipios que apuntan a errores en los resultados provisionalede los comicios locales.

Tanto que este miércoles el Ministerio del Interior ha tenido que salir al paso de las críticas y asegurar que estas equivocaciones son "habituales" y se deben al traslado de los datos de cada una de las mesas a la página web que difunde los resultados provisionales, no al propio escrutinio.

Los primeros problemas comenzaron en municipios como León e Ibiza, en los que apoderados del PSOE comprobaron que los datos que aparecían en las actas de algunas mesas no coincidían con los que reflejaba como resultados provisionales la web del Ministerio.

"En todas las mesas de León, o ganamos nosotros o gana el PP, hasta que de pronto vemos una mesa en la que gana Vox. Llamamos a nuestro apoderado y nos dice que sí, que esa mesa la ganamos, y los votos que a él le consta que teníamos eran los que le aparecían a Vox", explican a EL PERIÓDICO desde el PSOE de León.

Equivocación flagrante

El mismo error se repitió en 12 mesas. "Cantaba a ojo", añade la misma fuente. Tras reclamar ante la Junta Electoral, el recuento oficial efectuado este miércoles por la mañana cotejando las actas da la razón a los socialistas, que ganan un concejal frente a Vox. Además, van a recurrir una de las actas, y esto podría quitar la mayoría a la derecha.

El caso de Ibiza es todavía más llamativo. El PSIB ha recuperado el Ayuntamiento después de que la Junta Electoral rectificase 11 mesas. Y en las elecciones al Cabildo de Lanzarote el sistema asignaba consejeros a tres partidos que no superaban la barrera mínima del 5%.

Desde el Ministerio del Interior insisten en que se trata de errores habituales, como los que ya ocurrieron en el 2015 con otra empresa, Indra, al frente de la difusión de los datos. En aquella ocasión, Interior incluso tuvo que publicar aclaración.

Molestos en el PSOE

De hecho, insisten en que los fallos son "mínimos" y en los grandes municipios "son inocuos". Pero en algunos de los ayuntamientos afectados no comparten esa opinión. "Es normal que se corrijan detalles, pero en este caso han bailado 1.500 votos", señalan desde el PSOE de León.

"Los datos suelen coincidir, esto no es lo habitual", dice un responsable de la Junta Electoral de León. La explicación que han encontrado está en que las plantillas que utilizaron los interventores encargados de trasladar los datos de las mesas para la difusión provisional no seguían el mismo orden de partidos que aparecían en las actas, y esto pudo provocar que bailaran las cifras.

En el Gobierno hay malestar porque las quejas sobre posibles errores en los ayuntamientos "se han ido de madre", y en parte culpan a Scytl-Vector porque no han sido especialmente ágiles subsanando este tipo de errores. 

El error del cómputo global

Otra de las críticas al recuento llegaba desde la CUP, que denunciaba que el Ministerio le "restó 56.056 votos" de su cómputo global en la web de resultados. En un comunicado, la formación ya advertía de que el "error" no afectaba a los resultados obtenidos en cada municipio, sino a la hora de hacer la suma. 

Pero aquí el problema ha sido otro. La empresa encargada de la difusión de los datos provisionales de recuento electoral, la UTE Scytl-Vector, ofrecía en la web del ministerio un cómputo global por provincias y por comunidades autónomas de los votos y concejales que cada partido había obtenido en los comicios. Sin embargo, a la hora de hacer la suma, el sistema solo ha tenido en cuenta los votos de los partidos en los municipios en los que sí consiguieron concejales, dejado fuera todos -miles, en algunos casos- los que no se transformaron en representación.

Este es el caso de la CUP, a la que no se le contabilizaron, por ejemplo, los 29.335 votos que obtuvo en Barcelona, donde no logró superar la barrera de 5% de los sufragios, o los 2.434 de Lleida, donde tampoco consiguió ningún edil.

Críticas a la empresa contratada

Fuentes de Interior aseguran que el criterio de la UTE encargada de la difusión fue "desafortunado", y tratará de subsanar el error cuanto antes. Mientras tanto, han tenido que incluir en la página web una nota metodológica para explicar que la información agregada solo incluye los votos a las listas que han conseguido escaño en su circunscripción.

Scytl-Vector ganó el concurso para difundir el escrutinio provisional de los votos de la triple jornada electoral por poco más de 8,7 millones de euros, seis menos que el presupuesto base de licitación. La UTE fue la encargada del recuento de las elecciones generales del 2015, imponiéndose sobre Indra, y para estos comicios volvió a ganar el concurso.

Funcionamiento del sistema

El recuento de los votos lo realizan a mano y escribiendo en actas los miembros de cada mesa electoral. Son ellos los que tienen que comprobar que los datos cuadran y trasladar esos resultados en número y letra a tres copias del acta que firman todos los miembros.

Después del recuento, los votos se destruyen a excepción de los nulos, que se conservan junto con las actas. Después un trabajador de Correos y el presidente de la mesa, escoltado por la Policía, dan traslado de las actas y los votos nulos al juzgado de la Junta Electoral que corresponda. Y a los tres días tras los comicios comienza el recuento oficial.

En España, como ocurre en otros países, para no tener que esperar al recuento en los juzgados se contrata a una empresa que se encarga de difundir resultados provisionales la misma noche de las elecciones. Para ello, hay representantes de la administración encargados de visitar los colegios y recoger los datos de las actas. Estos se envían a través de un sistema informático —una tabletas electrónicas— al centro de datos, que los recopila, analiza y publica en la web del Ministerio del Interior. Por eso son datos provisionales. Y es en éstos en los que se ha producido el error.