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Elecciones 26-M

Iglesias insiste en entrar en el Gobierno pese a los malos resultados del 26-M

El secretario general de Podemos hace autocrítica tras perder poder a nivel local, autonómico y europeo

Pide a Sánchez formar un Ejecutivo bicolor en el que los morados estén presenten en una "proporción modesta"

Miguel Ángel Rodríguez

Pablo Iglesias, en rueda de prensa tras las elecciones del 26-M.

Pablo Iglesias, en rueda de prensa tras las elecciones del 26-M. / LUCA PIERGIOVANNI (EFE)

El secretario general de PodemosPablo Iglesias, ha asegurado que "es evidente que los resultados [electorales] no son buenos". De esta forma ha calificado la debacle local, autonómica y europea que sufrió este domingo su partido. No obstante, la merma de poder en los tres niveles no ha impedido que el líder morado haya pedido, una vez más, entrar en un gobierno de coalición con el PSOE de Pedro Sánchez. Eso sí, siempre en la "proporción modesta" que les corresponde. 

Tras el silencio de la pasada madrugada en el Teatro Goya de Madrid, sede de Unidas Podemos para seguir el escrutinio, donde ningún dirigente estatal se atrevió a valorar los resultados, Iglesias ha convocado a los medios de comunicación. "A la hora de negociar un gobierno con el PSOE no vamos a poder pedir muchos elementos que nos gustaría llevar a la práctica", ha reconocido tras admitir que tendrán que ser conscientes de su peso y no poner "difícil" la gobernabilidad. 

Iglesias ha apostado por construir un bloque progresista en todos los niveles del Estado -ayuntamientos, comunidades autónomas, cabildos...- a imagen y semejanza de las alianzas que ya están tejiendo los tres partidos de derechas -PPCs Vox-. "Aunque lógicamente cada territorio tiene autonomía para establecer sus propias negociaciones, lo que nos jugamos es el futuro de España", ha sentenciado dejando sobre la mesa su intención de negociar todos los territorios en bloque. 

 

"Los resultados han sido malos, toca dar la cara y hacer autocrítica", asegura Iglesias en Twitter. El líder morado, que ha descartado dimitir si no se lo piden los inscritos, insiste a través de la red social que pondrán toda su "fuerza para hacer gobiernos que defiendan la justicia social y los derechos sociales".  Además, ha anunciado que en las próximas semanas convocará al Consejo Ciudadano Estatal para analizar la situación actual. 

Panorama desolador

No obstante, el panorama es desolador y los resultados de este domingo no permiten a Iglesias, en principio, aumentar la presión sobre el líder socialista. Las 'ciudades del cambio' se han quedado reducidas a Cádiz, timoneada por José María González, 'Kichi', perteneciente a la corriente Anticapitalista, no muy cercana a Iglesias. A nivel regional han perdido fuerza en todas las comunidades autónomas, han desaparecido del Parlamento de Extremadura Cantabria. Y en las urnas de las europeas, Unidas Podemos se ha quedado con 6 diputados -cinco menos que los que obtuvieron Podemos e IU por separado en 2014-. 

El mayor desastre ha llegado en la Comunidad de Madrid. Más Madrid, el partido liderado por el cofundador de Podemos, Íñigo Errejón, se ha hecho con 20 escaños que en la pasada legislatura le correspondieron a los morados -ahora sexta fuerza, con siete diputados, por detrás de Vox-. Las críticas entre unos y otros no han tardado en llegar. El primer fue uno de los ideológos de Podemos, Juan Carlos Monedero, que acusó a Errejón de romper el partido por "las cloacas" del Estado. Una crítica con la que Iglesias no está de acuerdo. 

No obstante, el líder morado sí ha lanzado un mensaje al que fuera su 'número dos': "La división resta y la suma multiplica". Una división que también estuvo presente en el Ayuntamiento de la capital donde Manuela Carmena se presentó con Más Madrid y Carlos Sánchez-Mato con Madrid en Pie (IU, Anticapitalistas, Bancada Municipalista). En ese sentido, Iglesias ha defendido que fueron "enormemente responsables" al pedir el voto para ambas candidaturas. Y ha explicado que los votos que fueron para Sánchez-Mato no hubieran servido para darle el gobierno a Carmena