14 jul 2020

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LA RESACA ELECTORAL

Casado abre la puerta de par en par a Vox y niega el giro al centro

El presidente del PP pone como único límite para pactar el respeto a la Constitución

Descarta haber dado un "bandazo" tras los consejos de Feijóo, Moreno y Alonso

Pilar Santos

Pablo Casado celebra los resultados municipales y autonómicos, el 26 de mayo, frente a la sede del PP en la calle de Génova.

Pablo Casado celebra los resultados municipales y autonómicos, el 26 de mayo, frente a la sede del PP en la calle de Génova. / ÓSCAR DEL POZO / AFP

No habrá debate en la sede de Génova, como tampoco lo hubo en diciembre, cuando un pacto con Vox y Ciudadanos permitió al PP ocupar la presidencia de la Junta de Andalucía. Pablo Casado abrió este lunes la puerta de par en par a gobernar con la formación de ultraderecha en todas las instituciones que sea posible. Dos son especialmente significativas: el Ayuntamiento de Madrid, que capitaneaba Manuela Carmena, y el Gobierno de la región, en manos populares pero que a punto ha estado de pasar a las del socialista Ángel Gabilondo. 

Si hace un mes, después de caer de manera estrepitosa en las generales (los populares pasaron de 137 a 66 escaños), Casado se refirió por primera vez al partido de Santiago Abascal como la "ultraderecha", ahora Vox vuelve a ser para él una formación que "está a la derecha del PP" y descarta que esa etiqueta que le colocó sea "peyorativa".

Así lo dijo en una rueda de prensa tras el comité ejecutivo nacional en el que ninguno de los dirigentes territoriales tomó la palabra. Dos días antes, Casado no se esperaba un comité tan tranquilo, porque los barones que habían alzado la voz estas últimas semanas para lamentar la radicalización del partido, principalmente Alberto Núñez Feijóo (Galicia), Alfonso Alonso (País Vasco) y Juanma Moreno (Andalucía), pensaban que tendrían que tomar la iniciativa si el PP seguía cuesta abajo. Sin embargo, los conservadores, como el líder de los conservadores remarcó, han obtenido 700.000 votos más en las municipales que en las generales y las aguas se han calmado. Hasta tal punto, de hecho, que Casado (obviando el peso de Cs, a solo nueve escaños en el Congreso) se atrevió a sostener que ya "ha empezado la refundación del centroderecha".  

De hecho, con su liderazgo a salvo, Casado ha vuelto al espíritu del último día de campaña, el viernes 26 de abril, cuando luchaba por la presidencia del Gobierno, y aseguró que estaba dispuesto a dar ministerios a Vox. Ahora, con la posibilidad de gobernar en alcaldías y autonomías gracias a las alianzas con Cs y Vox, fuentes de la dirección aseguran que el jefe de los populares solo pone una línea roja en la negociación: la Constitución. Esas fuentes recuerdan que en Andalucía no cedieron ni con la expulsión de los inmigrantes que reclamaba el partido de Santiago Abascal ni con la derogación de las leyes de violencia de género o de protección al colectivo de LGTBI. 

Una orquesta y solistas

El cambio de tornas vivido en el PP, con un Casado salvado 'in extremis' por dos candidatos que fueron apuesta personal suya (Isabel Díaz Ayuso, en la Comunidad de Madrid, y José Luis Martínez Almeida, en la alcaldía), ha permitido ver algunas escenas curiosas. La más paradójica ha sido escuchar a Feijóo, Alonso y Moreno celebrar los resultados y subrayar que ha sido gracias al viraje al centro que ellos aconsejaron, y al líder del PP diciendo que ese giro es "inexistente" y que no ha dado "ningún bandazo". Fuentes de su equipo quitan importancia al tono menos agresivo de esta última campaña o a que se hayan evitado asuntos controvertidos como el aborto o la inmigración. Subrayan que el discurso ha sido "múltiple" por la "diversidad de discursos que hay en el partido". "El partido ha tocado con una misma partitura. He intentado ser como un director de orquesta que ha dado pie a los solistas, ha reforzado campañas, con un formato, momento y en la localidad que más convenía, pero niego la mayor. El PP sigue donde ha estado siempre", insistió Casado ante los periodistas. 

Una comisión para los pactos

Casado anunció en la reunión del comité ejecutivo nacional que una comisión se encargará de negociar los pactos postelectorales. Ese nuevo órgano estará integrado por el secretario general del PP, Teodoro García Egea, el vicesecretario de Organización, Javier Maroto, y la presidenta del PP navarro, Ana Beltrán, que también es diputada por Madrid.