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CITAS CON LAS URNAS

La provincia de Barcelona marca el resurgir del PSC

Ballart, exalcalde socialista, se impone a sus antiguos compañeros en Terrassa

La marea roja logra una victoria 'in extremis' en Sant Vicençs del Horts, municipio de Junqueras

Roger Pascual

Jordi Ballart durante la presentación del nuevo partido Tot per Terrassa.

Jordi Ballart durante la presentación del nuevo partido Tot per Terrassa.

El 1-O y el 155 hicieron saltar por los aires muchos de los pactos municipales a mitad de mandato, provocando que en muchos pueblos y ciudades hubiera cambios en la composición de los equipos de gobierno, con Barcelona como emblema. Más allá de la capital catalana y de todo el cinturón metropolitano, en el resto de la provincia la capacidad de tejer alianzas y tejer puentes volverá a ser fundamental en el mapa electoral que se configura tras estas elecciones, marcadas por el resurgir municipal socialista.

Los socialistas, la fuerza más votada en la provincia con 200.000 votos más que en el 2015, se volvieron a imponer en clásicos feudos como Sant Just Desvern y Sant Joan Despí, recuperaron fuelle en algunos donde había ganado in extremis en la última contienda, como Mataró y Sabadell, y dieron la sorpresa en otros. Como por ejemplo Molins, donde el socialista Xavi Paz demarró para superar al neoconvergente Ramon Sánchez, elegido alcalde en febrero desde después de que Joan Ramon Casals dejara el cargo director de la Oficina del President Quim Torra. Los pactos determinarán si los socialistas pueden gobernar, igual que en Sant Vicenç dels Horts. Oriol Junqueras, en su última comunicación con ERC desde la cárcel, preguntó como estaban sus expectativas electorales en Barcelona y en su municipio. Hoy descubrirá que el PSC se terminó imponiendo en la ciudad de la que el líder republicano fue alcalde, por tan solo 66 votos, empatando en concejales con Junts per Sant Vicenç.
El único revés sufrido por los socialistas fue en Terrassa. Jordi Ballart, que fue alcalde tras encabezar la lista del PSC en el 2015, dejó la alcaldía y rompió el carnet del partido en protesta por la aplicación del 155. En esta ocasión concurría con una candidatura propia, Tot per Terrassa, que se convirtió en la gran sorpresa de la noche. Ballart fue el ganador de la noche electoral con 10 concejales, uno más de los que sacó hace cuatro años con la lista del PSC y tres más de los que lograron sus antiguos compañeros. No era el único duelo fratricida con morbo, ya que Podem e ICV concurrían esta vez en una candidatura al margen de los comuns. Después de haber sido la segunda fuerza más votada en el 2015, con seis concejales, al presentarse por separado se quedaron ambos fuera del consistorio. Una división que también pagaron en otros de los 34 municipios catalanes donde morados y colauistas medían sus fuerzas.
En la otra cocapital del Vallès Occidental, Sabadell, se vivió uno de los resurgires socialistas más grandes de la noche. Después de que el 'caso Mercuri' les pasara factura en el 2015 (los escándalos de corrupción del exalcalde Manuel Bustos les hicieron perder ocho concejales), los socialistas se pasaron estos últimos cuatro años en la oposición, viendo como ERC y la CUP se alternaban en la alcaldía. Pero, aprovechando el impulso de las generales, el PSC recuperó casi todos los apoyos perdidos, pasando de 5 a 11 y situando a Marta Farrés a tan solo tres de alcanzar la mayoría.
Más grande fue todavía el subidón socialista en Mataró, en el que David Bote dobló resultados (de 6 a 13) y se quedó a tan solo uno de la mayoría. Un consistorio en el que no estará representada la extrema derecha. Plataforma per Catalunya (PxC), que tenía en la capital del Maresme uno de los ocho concejales que le quedaban en todo el territorio tras su debacle en el 2015, se disolvió en febrero para dejar el carril de la extrema derecha libre para Vox. Pero la formación de Santiago Abascal no ha sacado ninguna acta, igual que el PP, que pierde a sus representantes. En Vic, donde nació el partido ultra de Josep Anglada, JxCat se impuso con autoridad y el independentismo arrasó. De hecho solo habrá un concejal no separatista (que será del PSC). 

Gol estéril de Ronaldinho

Dejando aparte Badalona, Castelldefels es uno de los pocos sitios en los que los populares pueden exhibir unos buenos resultados. Manu Reyes, para el que pidió el voto en campaña Ronaldinho, logró repetir el triunfo del 2015, conservando los ocho concejales. Pero el tridente PSC, Movem y ERC, que se han alternado en la alcaldía en el último mandato, suma para seguir gestionando la ciudad en la que vivió el exdelantero azulgrana, haciendo estéril la victoria del candidato de O Gaúcho.