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Josep Rull, Jordi Sánchez y Jordi Turull, tras recoger su acta de diputado.

DAVID CASTRO

Los presos, primera batalla de las Cortes

La derecha presiona al PSOE para que las Mesas suspendan de inmediato a los diputados encarcelados

Los partidos independentistas responsabilizan a Pedro Sánchez del futuro de sus dirigentes

Iolanda Mármol / Pilar Santos

La 13º legislatura arranca este martes, a cinco días de la vuelta a las urnas, con un conflicto por resolver que enturbiará lo que queda de campaña electoral: la probable suspensión de los presos independentistas que salieron elegidos en los comicios generales del 28-A. PP, Ciudadanos y Vox exigen al PSOE, que presidirá el Congreso y el Senado, que la aplique de inmediato y anule los derechos parlamentarios de Oriol Junqueras (ERC), Jordi Sànchez, Jordi Rull, Josep Turull (JxCat) en la Cámara Baja, y de Raül Romeva (ERC) en la Alta. Las formaciones separatistas señalan a los socialistas como responsables de una decisión que deberá ejecutar el nuevo Parlamento. La situación es inaudita. Los cinco presos acudirán este martes a la sesión constitutiva de las Cortes, votarán para elegir la configuración de la Mesa (el órgano sobre el que el Tribunal Supremo pone la misión de suspenderles), y jurar o prometer la Constitución para ser parlamentarios de pleno derecho. 

Los presos volverán al Congreso y al Senado bajo fuertes medidas de seguridad, donde ya estuvieron este lunes para tramitar sus credenciales como parlamentarios. Trasladados desde la prisión de Soto del Real, llegaron a las diez de la mañana a Madrid, escoltados por agentes de paisano. En las cámaras les recibieron sus compañeros de partido y aprovecharon el trámite de las actas para grabar unos mensajes en vídeo en el que defendieron sus derechos. A diferencia del resto de parlamentarios, los presos no pudieron llevarse el teléfono y el ipad que entregan las Cortes. Los maletines marrones con el emblema oficial de las cámaras se los guardaron sus compañeros. No pudieron hacer declaraciones ante los medios porque lo tenían prohibido, pero cuando les preguntaron cómo están, levantaron el pulgar.

Este martes volverán a las diez. Junqueras, Sànchez, Rull y Turull, al Congreso. Romeva, al Senado. Sus familias estarán en las tribunas de los invitados de ambos hemiciclos para presenciar la constitución de las Cortes que da inicio a la 13ª legislatura. Por motivos de seguridad, los presos accederán directamente al pleno. Carecen de permiso para estar en otras salas parlamentarias y cuando termine la sesión lo previsto es que les bajen directamente al aparcamiento subterráneo para volver a Soto del Real.

Muro de contención

Los presos serán el epicentro de la sesión y del primer gran debate de esta legislatura. El PP considera que las Mesas del Congreso y el Senado, cuya presidencia Pedro Sánchez quiere que ostenten Meritxell Batet y Manuel Cruz (PSC), respectivamente, deben ser el “primer muro de contención”  ante el desafío independentista. Esa expresión utilizó este lunes Ana Pastor, expresidenta de ese órgano de la Cámara baja y que continuará en él como vicepresidenta, a propuesta de Pablo Casado.  Los populares exigieron al presidente del Gobierno in péctore que él y sus parlamentarios tomen las iniciativas que sean necesarias para que los presos independentistas sean suspendidos de manera “inmediata”.

La presión de Ciudadanos llegará este mismo martes vía escrito a la nueva Mesa, a la que pedirán que actúe con “absoluta celeridad” para impedir que los diputados que se encuentran en prisión preventiva por el ‘procés’ puedan ejercer sus derechos como parlamentarios. Santiago Abascal, líder de Vox, subrayó el viernes que entiende que el Tribunal Supremo haya permitido que tome posesión de sus actas porque respetan “la legalidad”, pero que su misión prioritaria será cambiarla y “castigar a quienes actúan deslealmente” con el “proyecto nacional”.

Desde las filas independentistas señalan al PSOE como responsable de la posible suspensión de los presos. Quieren subrayar que existe una presunta contradicción entre el mensaje de Pedro Sánchez apostando por el apaciguamiento y la realidad: un Parlamento presidido por socialistas que anula las actas de los líderes del 1-O.

Los ‘comuns’, presentes en la Mesa con el diputado Gerardo Pisarello, apuestan por defender los “derechos” de los presos.

Informe de los letrados

Lo previsible es que la nueva Mesa elegida este martes pida un informe a los letrados parlamentarios para esclarecer cómo debe proceder ante el oficio del Supremo, que comunica a las cámaras que sus propios reglamentos prevén la suspensión de los diputados procesados en firme y que se encuentren presos, informa Ángeles Vázquez. Según fuentes jurídicas, no es necesario establecer ningún debate al respecto, puesto que en los reglamentos queda claro que deben proceder a la suspensión.

De hacerse efectiva la retirada de los derechos parlamentarios de los presos, está por ver si JxCat haría correr la lista para preservar sus escaños. En el caso de Junqueras, ya ha adelantado que cederá su puesto en el Congreso después del domingo, puesto que prefiere asumir el acta de eurodiputado en los comicios del 26-M.

Pastor y Escudero, en las Mesas

En una reunión con los diputados y senadores del PP, el secretario general, Teodoro García Egea, reveló qué miembros formarán parte de las Mesas del Congreso y el Senado. En la primera Cámara estarán la presidenta 'saliente', Ana Pastor, y Adolfo Suárez Illana, mientras que los tres puestos del PP en la Mesa del Senado los ocuparán Pío García-Escudero, que es también presidente 'saliente' de la institución, Rafael Hernando y Salomé Pradas.