Ir a contenido

Fiestas del 2 de mayo en Madrid: ¿Por qué se celebran? Así fue el levantamiento de 1808 en la ciudad

El Día de la Comunidad De Madrid celebra el inicio del levantamiento España contra Napoleón

El Imperio napoleónico quería anexionarse la Corona española

’El dos de mayo de 1808. La carga de los mamelucos’, de Goya.

’El dos de mayo de 1808. La carga de los mamelucos’, de Goya.

Las fiestas del 2 de mayo, Día de la Comunidad de Madrid, celebran el primer levantamiento popular ocurrido en España contra las tropas de Napoleón en 1808. Esta protesta sería el germen de una ola de insurrecciones que desembocaría posteriormente en la Guerra de Independencia Española. [Tiempo para este puente de mayo en Madrid].

Los escenarios de la rebelión aún son visibles en muchos puntos de la ciudad, como la Puerta del Sol, donde Goya pintó 'La lucha de los mamelucos', la Puerta de Toledo o la plaza del Dos de Mayo, epicentro de las celebraciones y también lugar en el que sucedió la más enconada defensa de Madrid por parte de los capitanes del ejército Daoíz y Velarde.

Antecedentes del  2 de mayo

Las tropas de Napoleón habían ocupado España después de que Carlos IV y su hijo, el futuro Fernando VII, aprobaran que estas entraran en el país bajo el pretexto de invadir Portugal (aliados de los británicos, quiénes a su vez eran enemigos de los franceses). Sin embargo Napoleón tenía otros planes y pasó a ocupar el país mientras recluía a los reyes en Bayona (Francia).

El intento de llevarse (por la fuerza) al hijo menor de Carlos IV, el infante Francisco de Paulato, fue el detonador de una rebelión popular que comenzó frente al Palacio Real de Madrid durante la noche del 1 de mayo, donde una multitud enfurecida al grito de "¡Que nos lo llevan!" se había concentrado para evitar el secuestro.

Eso dio origen a una lucha callejera que se extendería como la pólvora por toda la ciudad  y que tendría como protagonistas a un pueblo pobremente armado haciendo frente al poderoso al ejército napoleónico.  

Manuela Malasaña

Muchas fueron las víctimas que cayeron durante la refriega, pero la más famosa de todas es la joven de 17 años Manuela Malasaña, que ahora da nombre a uno de los barrios más famosos de Madrid.

Hay versiones contrapuestas sobre la muerte de esta costurera. Unos dicen que falleció mientras preparaba los cartuchos de pólvora que su padre disparaba contra las tropas de Napoleón. Otros sin embargo aseguran que murió después de que encontraran entre sus ropas unas tijeras que usaba como herramienta de trabajo, por lo que los franceses, interpretando que se trataba de un arma, la fusilaron.

Los fusilamientos del 3 de Mayo

Los franceses no tardaron en reprimir la rebelión, y al día siguiente mandaron fusilar en la montaña de Príncipe Pío, donde hoy se encuentra la estación de nombre homónimo y el famoso Templo de Debod, a los principales protagonistas que se habían opuesto a la invasión. La escena, que puso fin al motín, es uno de los cuadros más famosos de Goya.

La dura represión de las tropas napoleónicas provocó una ola de indignación que provocaría la Guerra de Independencia. Muchos historiadores afirman también que fue el inicio del sentimiento nacional español, el cual tendría como punto álgido las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812.