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CITA CON LAS URNAS

Resultados área de Barcelona: El PSC se vuelve a ceñir el cinturón metropolitano

En Comú Podem pierde fuelle ante la remontada socialista y queda relegado al segundo puesto

C's, que se consolida, y ERC, que crece, disputaron el tercer lugar en numerosas poblaciones

Víctor Vargas Llamas

Gran afluencia de votantes en el colegio Santa Marta, en L’Hospitalet.

Gran afluencia de votantes en el colegio Santa Marta, en L’Hospitalet. / RICARD CUGAT

Pocas referencias resultan tan fiables para comprobar el estado de salud de las fuerzas progresistas que el de la realidad cromática de la Barcelona metropolitana tras agitar y verter la paleta electoral. La principal duda que planeaba sobre el antiguo cinturón industrial era si el sorpasso de En Comú Podem en los anteriores comicios generales tendría continuidad o si, por el contrario, el PSC se recompondría de su revolcón más contundente y recuperaría su ascendencia en uno de sus grandes bastiones. La metropolis barcelonesa ha devuelto la confianza al socialismo, que se ha ceñido de nuevo el cinturón en un combate desigual con el partido violeta, que encaja un retroceso de en torno a 10 puntos porcentuales en muchas de las poblaciones donde se impuso 3 años atrás. Un revés que, sin embargo, no es de tal calado como para relegarla más allá de la segunda posición.

Plazas capitaneadas por ilustres veteranos del socialismo como L'Hospitalet (Núria Marín), Cornellà de Llobregat (Antonio Balmón) y Santa Coloma de Gramenet (Núria Parlón) ya fueron las que resistieron con más dignidad la victoria violeta del 2016 y también en esta ocasión han liderado la remontada: uno de cada tres votantes ha depositado la papeleta del PSC en las urnas de dichas ciudades.  

Más allá de conocer el resultado en el derbi de las izquierdas, en la conurbación barcelonesa se ventilaba también si el muro progresista metropolitano se agrietaba ante las ofensivas de adversarios de lo más variopinto: los conjuros neoliberales del centro-derecha, el arsenal crítico de las fuerzas soberanistas y las embestidas de los populistas de nuevo cuño. Las cifras revelan la consolidación de Ciudadanos, que se mantienen en los registros del 2016 o mejoran mínimamente y hablan de un crecimiento de ERC de entre el 50% y el 60% en poblaciones como Esplugues Gavà, donde incluso han arrebatado la tercera posición a la formación naranja.

Batacazos

La irrupción más destacada es la de VOX, que alcanza a tener representación en poblaciones de tradición tan obrera  como Santa Coloma, L'Hospitalet y Cornellà, donde acarician el 4% de apoyos. En el reverso de la moneda, JxCat cosecha un estrepitoso fracaso y sigue sin presencia en numerosas localidades metropolitanas. Hay que acudir hasta Sant Cugat para comprobar un resultado de empaque de la formación soberanista en la corona barcelonesa, con casi un 17% de los sufragios.

El PPC es el otro gran damnificado y origen de buena parte de los sufragios que han engordado otras cuentas. Se comprueba con el retroceso de 11 puntos porcentuales en Castelldefels --donde cae de la segunda a la quinta posición--, y sobre todo en Badalona, donde el influjo de Xavier García Albiol cotiza claramente a la baja: no pasa de un 6% de sufragios, casi una tercera parte menos que en los anteriores comicios generales.

El Maresme y el Vallès también apuestan por el rojo

En el Maresme y el Vallès también se ha seguido la tónica de la mayoría de localidades del Baix Llobregat y el Barcelonès Nord y se ha  materializado una reconciliación del electorado con la candidatura del PSC tras el alejamiento experimentado en el 2016. Mataró ha vuelto a sus esencias socialistas (25,37%), seguidos de cerca por ERC (22,09%), mientras En Comú Podem debe conformarse con un 14,8% de sufragios, alejados del 23,6% de hace 3 años. En Sabadell, Terrassa y Granollers uno de cada cuatro electores se han decantado por los socialistas, con Esquerra y la formación violeta completando el podio electoral.