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CITA CON LAS URNAS

El PSC concentra los ataques de la derecha y el soberanismo en el debate de TV-3

La candidata del PP supera a Arrimadas en sus descalificaciones al independentismo y a Batet, del PSC

JxCat y ERC eluden criticarse mientras Asens y Rufián se lanzan algunos dardos

Fidel Masreal

Las candidatas y candidatos, antes de iniciar ayer el debate en TV-3.

Las candidatas y candidatos, antes de iniciar ayer el debate en TV-3.

Desde el primer minuto, el debate de los candidatos en TV-3 sirvió para constatar un enfrentamiento de alto voltaje protagonizado en especial por la representante del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, y a rebufjo de esta, la candidata de Ciutadans, Inés Arrimadas -que no cejaron de hablar de totalitarismo y golpe de Estado, interrumpiendo a menudo al resto de intervinientes- con los partidos soberanistas. Y de estos respecto a la que acabó situada en el centro de los ataques de ambos bandos: la candidata socialista, Meritxell Batet, que no se movió de su guión y el de su partido en campaña: rechazo a la autodeterminación, frente a los independentistas, y apuesta por un "marco de diálogo" para resolver el conflicto catalán, sin llegar a concretar su propuesta.

Frente a las palabras gruesas de las representantes del PP y Ciutadans, el representante de Unidas Podemos, Jaume Asens, trató con éxito desigual buscar su espacio hablando de propuestas como la de un referéndum pactado y reformas del Código Penal, y criticando también en alguna ocasión al candidato de ERC, Gabriel Rufián, quien le replicó que los 'comuns' no sean tan "valientes" en la defensa del referéndum cuando llegan al Congreso. La derecha actuó sin arañazos entre ambas candidatas, que competían en escenificaciones como cuando Arrimadas exhibió un lazo amarillo de un "parque infantil" o Álvarez de Toledo aplaudió a la Guardia Civil por su actuación "impecable" del 1-O y denunció la existencia de "escudos humanos".

Asens lamentó que el PSC no hiciera propuesta concretas, y  Laura Borràs, de JxCat, tampoco concretó qué propondrá ante una eventual sentencia condenatoria del 'procés' como tampoco se mojó en políticas fiscales.

Álvarez de Toledo ganó la partida de la derecha frente a Arrimadas, al elevar hasta el límite los insultos e interrupciones. Llamó xenófobo al 'president' Torra y "forajido" a su antecesor, y descargó sobre Batet la responsabilidad de haberse sometido, sostuvo, al independentismo. Y ante ella, Batet defendió el orden constitucional y afeó al PP que bajo su mandato ha aumentado el independentismo. Y respondió defendiendo la separación de poderes cuando la candidata popular le pidió insistentemente si era partidaria de indultar a los procesados independentista en caso de sentencia.

Ante estas descargas, Laura Borràs trató de abrirse camino acusando a la candidata del PP de banalizar el concepto del totalitarismo y le afeó de nuevo que busque la foto de los incidentes que sufrió en la UAB. La número dos de JxCat también atacó a la candidata del PSC: "Me he leído su programa -dijo Borràs, el mismo día que protagonizó otro patinazo con el programa de JxCat, esta vez en materia de prostitución- y tiene cero páginas sobre propuestas sobre Catalunya".

Todo en un debate que se alargó más de lo previsto y en el que el moderador, el director de TV-3 Vicent Sanchis también fue protagonista, porque las candidatas del PP y Ciutadans le afearon ser parte de la "anomalía" soberanista de Catalunya. Incluso Arrimadas le llegó a entregar una carta de dimisión.

Política económica y social

En la segunda parte del debate, en cambio, se trazó un bloque progresista crítico con la gestión del Govern de Quim Torra, mientras que el PP y Ciutadans se mantuvieron instalados básicamente en el discurso sobre el 'procés'. En las críticas a la Generalitat coincidieron tanto el PP y Ciutadans como el PSC, por cuestiones como listas de espera, barracones o la estión de la ley de dependencia.

Laura Borràs, de JxCat, replicó mencionando el déficit fiscal catalán y la idea de que "para tener un Estado del bienestar hay que tener antes un Estado". Rufián trató de centrar los golpes también en el PSC, reclamando a Meritxell Batet concreciones en cuestiones como la regulación de las puertas giratorias o la limitación de los precios del alquiler. La representante del PSC lamentó la falta de apoyo de los independentistas a las cuentas del Estado, y en ello contó con el apoyo de Asens, que se enfrentó a Rufián: "Nos ofreces la mano y acabáis yendo con la derecha". El candidato de Unidas Podemos también afeó a ERC que no haya apoyado a Ada Colau en el ayuntamiento de Barcelona y le tendió la mano. Rufián replicó recordando que Esquerra ha apoyado en numerosas ocasiones al Gobierno socialsta pero cuestionó -como Laura Borràs- el contenido de las cuentas estatales y la falta de decisión del PSOE para avanzar en una mesa de negociación sobre el 'procés'.

Pactos

En materia de pactos, Arrimadas tendió la mano al PP tras las elecciones. "Encantados de pactar con Ciudadanos", dijo Álvarez de Toledo, que defendió el pacto en la Junta de Andalucía con el apoyo de Vox. "Es un partido nacionalista", dijo del partido de ultraderecha. Batet, respecto a la eventualidad de un pacto del PSE con Ciudadanos, cargó contra el PP por sus pactos con Vox y criticó los "cordones sanitarios" al PSOE, en relación a Ciutadans. Jaume Asens acusó a Pedro Sánchez de "camaleón" en materia de pactos y recordó los que ha mantenido con Ciutadans y habló de un posible gobierno "del Ibex 35".

Al final del debate, Borràs y Álvarez de Toledo se enzarzaron en un cruce de reproches cuando la candidata independentista preguntó a la representante del PP sobre su origen argentino, a lo que esta replicó acusándola de tener "un problema de xenofobia grave".