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Junqueras lanza una opa al espacio posconvergente

El lider de ERC fia la negociación con el PSOE a la fuerza que le otorguen las urnas

Esquerra no facilitará "ni por acción, ni por omisión" un gobierno de "extrema derecha"

Xabi Barrena

Junqueras durante su primera rueda de prensa desde prisión. / ACN

Nunca ha sido hombre de perderse en los vericuetos del toma y daca verbal entre partidos. Oriol Junqueras ha sido, y es, como ha demostrado este sábado en rueda de prensa por videoconferencia, hombre de buenas palabras y actos contundentes. Solo él puede ordenar a los suyos contener toda respuesta a los continuos ataques de la posconvergencia que trata de igualar los guarismos demoscópicos que, ahora, marcan un buen trecho entre ERC y JxCat y, al mismo tiempo lanzar una opa en toda regla contra el electorado independentista de los posconvergentes puigdemontistas, la corriente en boga en estas elecciones.

Solo Junqueras puede “agradecer las críticas” exconvergentes  “porque seguro que lo hacen desde la buena intención” y ayudan a ERC “a mejorar” y, acto seguido, pedir a los catalanes soberanistas que el 28-A no se equivoquen de papeleta y sí elijan la de los republicanos “porque es la mejor opción”.

Solo él puede lanzar un saludo “fraternal, de compañeros” a Carles Puigdemont y, sin respirar, recordar que sus antecesores fueron Macià y Companys y que su partido ha sido el más reprimido de la historia política catalana.

Defendió que la papeleta de ERC es la mejor porque “cuanto mayor sea la victoria de ERC más nos  acerca a un referéndum y a la independencia”, prosiguió. La victoria que desea Junqueras no se circunscribe a estas generales, sino que alcanza a cualquier convocatoria que venga, como la doble del mes próximo. “Nuestro objetivo es” dijo citando a Luis Aragonés, “ganar y ganar y ganar y ganar. Queremos ganar para ser útiles”.

Y es que la reiteración y la dimensión de la victoria (“cualquier entrenador prefiere ganar por 10 a 0 que por 1 a 0) se antoja clave a Junqueras para doblegar la inflexible posición de Pedro Sánchez de circunscribir el diálogo con el secesionismo a los márgenes que delimita la Constitución.

Pendiente de las urnas

No se mostró, por tanto, sorprendido el presidente de ERC de ese “nunca [a un referéndum]” que lanzó el socialista el jueves en Badalona. Para Junqueras, el punto en el camino que separa a Sánchez de ERC donde ambas partes se encontrarán lo delimitirán “el resultado en las urnas”. “Si consiguiésemos los 48 diputados en juego en Catalunya el 28-A”, hiperbolizó, “estaríamos más cerca del referéndum de lo que estaríamos si no obtuviésemos ninguno”, afirmó.

Eso sí, en plena comunión con Gabriel Rufián, Junqueras no dejó lugar a dudas sobre su oposición a la llegada de un eventual tripartito de diestras: reiteró varias veces que su partido no permitirá “ni por acción ni por omisión” dicho gobierno.

“Cualquier demócrata europeo tiene la obligación de impedir la creación de gobiernos de extrema derecha” señaló. “Eso no significa que vayamos a regalar nuestros votos a Pedro Sánchez. No trazaremos líneas rojas que supongan un cheque en blanco para la extrema derecha, pero al mismo tiempo no daremos cheques en blanco a Sánchez que suponga una línea roja a nuestras legítimas aspiraciones de conseguir una república independiente”, aseveró a modo, casi, de trabalenguas. “Seremos exigentes con nuestras demandas”, sentenció.