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CITA CON LAS URNAS

Rufián intenta llegar al electorado de Podemos

El republicano pide un referéndum sobre la monarquía y aboga por derogar la reforma laboral

Advierte a Sánchez que deberá "dar pasos" en el conflcto catalán si quiere un apoyo estable

Xabi Barrena

Gabriel Rufián.

Gabriel Rufián. / El Periódico

El terreno de juego que ERC se ha fijado para esta campaña es bastante diáfano. Luchan por ganar los comicios en Catalunya (tras quedar segundos en el 2015 y 2016). Y para ello deben, por un lado, defender los votos conseguidos en esas ocasiones y, por el otro, buscar nuevos confines.

Para evitar la fuga del voto útil que teme un tripartito de diestras, los republicanos cuentan con las encuestas que, de momento, mantienen a las fuerzas de la plaza de Colón alejados de lo 176 diputados de la mayoría. Además, por si fuera poco, ya han dado a entender (“sin líneas rojas”) que, llegado el caso y la disyuntiva, por ellos no quedará y Pedro Sánchez será presidente.

Además, cuando ERC se pone en modo disuasorio recuerda que el PSOE/PSC fue la segunda pata que precisó Mariano Rajoy para aplicar el 155. Y no solo eso, sino que en esta media legislatura derivada de la moción de censura, Pedro Sánchez no ha dado un solo paso en búsqueda de una resolución del conflicto catalán. Es decir, sin líneas rojas, pero “sin cheques en blanco”. Y como ha concretado este viernes Gabriel Rufián, el número 2 de la lista republicana que lidera Oriol Junqueras, "nadie puede imaginar" que su partido "apoyará a Pedro Sánchez (PSOE) sin que éste dé un solo paso".

La linea Maginot de ERC

Saldrá bien o saldrá mal, pero la táctica cara a los socialistas, la línea Maginot republicana está trazada. Pero el perfil de Rufián, mucho más ecléctico que el de otros candidatos republicanos, le permite intentar, como mínimo, abordar nuevas fronteras.

A la vista de la caída en los sondeos de En Comú Podem, siguiendo la tónica de Podemos en toda España, parece que arrastrado por el voto útil hacia el PSOE, ERC ha abierto una vía exploratoria de acercamiento hacia ese electorado.

Solo cabe contar las veces que el diestro tripartito menta a Rufián para darse cuenta que el republicano, más allá de lo opinable de sus formas, se ha convertido en el azote de la derecha española. Con este bagaje y con una batería  de propuestas, ERC trata de seducir a los ‘podemistas’.

Medida llamativa, por ejemplo, la lanzada este viernes en el desayuno del Fórum Nueva Economía en el que ha afirmado que su partido impulsará esta próxima legislatura dos referéndums, uno, el ya conocido de autodeterminación,  y el otro en todo el Estado sobre si los ciudadanos desean la monarquía o una república.

Solo cabe recordar que la adhesión republicana, según el CEO, alcanza al 75,9% de los catalanes. Mientras que los fieles a la monarquía suman apenas el 12%. Terreno abonado al ‘ensachamiento de base’.

Pero no solo eso. Rufián se ha desmarcado de algunas tácticas propugnadas por los sectores hiperventilados del independentismo como el ‘no a todo’, es decir, el bloqueo de la gobernabilidad de España. Y lo ha hecho con frases como el bloqueo "es nefasto", ya que significa "dejar a una señora de Lavapiés (un barrio céntrico de Madrid) sin agua municipal y esto no forma parte de nuestro ADN y no lo haremos, el único bloqueo que defenderemos es al 155, al fascismo, en definitiva".

Y más. En el terreno de lo concreto, Rufián se exige conseguir "el traspaso total de Cercanías", impulsar el Corredor Mediterráneo, el traspaso de las becas universitarias, la financiación adecuada de la educación de 0-3 años, así como diversas medidas para poner fin a "las puertas giratorias".

Propuestas sociales

ERC también propondrá elevar el salario mínimo a mil euros, y la que ha bautizado como la "propuesta estrella" en materia de economía: "racionalizar" el impuesto de sociedades para defender a las pymes y los autónomos, "que representan el 70 % del empleo de este país".

"No puede ser -ha puntualizado- que, cuando el 99 % de las empresas son pymes o autónomos estas paguen el 18 % del impuesto, mientras que las grandes empresas, que representan únicamente el 1 % del total, pagan solo el 8 %".

ERC impulsará la derogación de las dos reformas laborales, la de 2010 y la de 2012, "porque solo han comportado precarización", y seguirá defendiendo la derogación de la ley mordaza y la reforma de la ley de amnistía de 1977 para excluir de la misma a "los torturadores fascistas, y que puedan sean juzgados". Todo ello, en conjunto, supone, sin duda, mucho más que un guiño al electorado de En Comú Podem.