30 mar 2020

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la encrucijada catalana

Torra defiende su guardia de mossos y sostiene que no genera más gasto

El 'president' propone volver a "tumbar" al Estado y ejercer la autodeterminación sin concretar cómo

Sánchez carga contra el independentismo y lo acusa de mala fe y de doble discurso

Fidel Masreal / Júlia Regué

Quim Torra en la sesión de control del Parlament.

Quim Torra en la sesión de control del Parlament. / ALBERT BERTRAN

Entre mitin i mitin preelectoral, en Matrix -alias Parlament de Catalunya- se coló este miércoles alguna bocanada de realidad, en la sesión de control al Govern y al 'president'. Fue cuando socialistas y 'comuns' afearon al Ejecutivo su falta de ambición social en asuntos clave como la educación y la vivienda -falta de inyección económica para atajar el abandono escolar, falta de mayorías para tirar adelante un decreto de fomento del aquiler social- y cuando el principal partido de la oposición, Ciutadans, afeó al 'president' que mientras los sindicatos policiales denuncian su falta de recursos, el Govern destine esfuerzos a crear la llamada área de "'seguretat institucional'". Es decir, los agentes de los Mossos que recluta el Departament d'Interior para garantizar la seguridad del jefe del Govern y de los 'expresidents', como avanzó la semana pasada EL PERIÓDICO. La respuesta de Torra -y la del Ejecutivo por escrito- es que esto mismo lo hacen estados como EspañaFrancia y el Reino Unido, y que no supondrá coste adicional alguno.

Inés Arrimadas usó su verbo afilado y coloquial para atacar al Govern por este cuerpo policial, y Torra no se quedó corto, en el ya clásico 'pique' entre ambos. "Su visión provinciana le impide tener en cuenta lo que estamos haciendo, porque queremos impulsar lo mismo que los otros estados", espetó Torra. El 'president' no dio más detalles ante las preguntas de la dirigente del partido naranja, quien se preguntó "qué barbaridad quieren cometer para que se tenga que hacer una guardia pretoriana elegida a dedo por finalidad ideológica".

La líder de Cs en el Parlament también preguntó a Torra si se decidió crear este cuerpo "cuando [el exjefe de los Mossos, el mayor Josep LluísTrapero 'largó' y dijo que los Mossos estaban dispuestos a la detención de [CarlesPuigdemont" durante el juicio del 'procés'. "Quieren premiar a los mossos independentistas mientras sancionan al que dijo que la república no existe. Es una vergüenza que mientras en muchos lugares no hay efectivos se cree una guardia pretoriana", denunció indignada. En una respuesta por escrito del Govern al PSC se afirma que la creación de este área de los Mossos no generará "ningún incremento de gasto de presupuesto" porque se trata de una "reorganización interna".

Las políticas sociales

También el PSC y los 'comuns' colaron problemas sociales, afeando al Govern sus déficits en políticas sociales como la educación o la vivienda. Miquel Iceta, líder del PSC, denunció problemas endémicos, como el del abandono escolar, y reclamó más inversión para educación. Torra replicó con algunos datos positivos, si bien ha acabado insistiendo en la cuestión del déficit fiscal, cuya supresión permitiría doblar la política social.

Jéssica Albiach, de Catalunya en Comú-Podem, recordó la fragilidad del Govern, que ha evitado someter a votación un decreto sobre vivienda ante la posibilidad de no disponer, una vez más, de mayoría parlamentaria. Albiach invitó Torra a un acuerdo a nivel estatal "en favor de un referéndum, los derechos sociales y limpiar el Estado" y este replicó reclamando a los 'comuns' que no pidan sino exijan la autodeterminación en una eventual negociación de investidura en Madrid.

La mala fe y la pantalla pasada

Pero que la cuestión catalana es y seguirá siendo un eje de enfrentamiento dialéctico lo demostró ayer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pese a que sus 110 ejes programáticos no aborden la cuestión a fondo -como le reprochó ayer Albiach a Iceta-. El jefe del Ejecutivo acusó al independentismo de no actuar de buena fe. 

Mala fe, dijo Sánchez, con el Gobierno español y con los catalanes. Dejó claro, en todo caso, el líder del PSOE su interés en "pasar pantalla" porque es lo que desea la sociedad catalana. Argumento coincidente con el que, en un artículo en 'La Vanguardia', apuntaba el 'exconseller' e imputado por el 'procés' Santi Vila. Sánchez respondió "sin duda" cuando le preguntaron si los líderes independentistas le han reconocido que la independencia no es posible.

Y respecto a un posible indulto tras el juicio del 1-O, reiteró: "Estaré encantado de responder a esa pregunta cuando haya sentencia. Dejemos trabajar a los jueces y los fiscales".