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ALISTAMIENTO DE LA POLICÍA PRESIDENCIAL

ERC se desmarca de la guardia de Torra y no la empleará

Aragonès pone sordina a un nuevo cisma con la posconvergencia

Cs, PSC y PPC registran comparecencias en el Parlament

Xabi Barrena Júlia Regué

Pere Aragonès, en un pleno del Parlament.

Pere Aragonès, en un pleno del Parlament. / ANDREU DALMAU (EFE)

Con muchos equilibrios formales para evitar dar la imagen de que se estaba rompiendo la cristalería -es decir, el Govern-, ERC rechazó este viernes de plano la guardia de los Mossos d’Esquadra que está preparando Quim Torra bajo el ala de la nueva Área de Seguretat Institucional creada por el Departament de Presidència. La cabeza visible del partido republicano -extramuros del Centro Penitenciario Madrid 5-, Pere Aragonès, mostró, eso sí, su respeto por lo que considera una "decisión interna"  sobre la creación del nuevo servicio de protección y escolta del 'president', expresidentes y ‘conseller’ de Presidència.

Pese a los habituales equilibrios para no enardecer el debate, en un nuevo ejemplo de disparidad de criterios entre republicanos y posconvergentes,  los 'consellers' de ERC -como adelantó ‘El Mundo’ esta semana- no utilizarán los servicios de la nueva área y las escoltas seguirán siendo coordinados, como hasta ahora, por la Conselleria de Interior. Tanto Presidència como Interior están al mando de Junts per Catalunya.

En declaraciones a 'La Sexta', Aragonés apuntó que respeta la decisión de Presidència como él mismo demanda para los departamentos que lidera ERC: "No dudo de que la incorporación de agentes en este área serán hechos con toda la profesionalidad", sentenció el videpresidente. Así, Aragonès recordó el decreto de creación se publicó en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC). El adjunto a la presidencia republicana también aseguró que confía en los Mossos d'Esquadra porque son "unos profesionales que actúan siempre con criterios técnicos policiales".

Fuentes de ERC aseguraron también a este diario tener mínimo conocimiento de esta nueva división de Mossos fuera del control policial y bajo los auspicios de Torra y la flamante ‘consellera’ de Presidència, Meritxell Budó.

Diversas fuentes de la Generalitat sostienen que "la carcasa" jurídica que Brauli Duart (número 2 de Interior) ha diseñado para la guardia de Torra "aparenta deficiencias jurídicas" y podría ser objeto de impugnación. Profesionales del cuerpo de larga trayectoria apuntan que "con semejantes artilugios de una policía política" se dan argumentos a los partidos del 155 para intervenir la policía autonómica, un extremo que habían "cortocircuitado" Josep Lluís Trapero Ferran López en sus declaraciones "técnicas y solventes" en el Tribunal Supremo.

Explicaciones

La oposición ya había clamado al unísono contra esta nueva sección policial, tanto por su discutida necesidad como por su polémica opacidad. "Suben los delitos y 'no hay efectivos' para patrullar calles o proteger juzgados pero el separatismo sigue creando chiringuitos: una guardia pretoriana separatista para Torra", cargó en Twitter la líder de los naranjas, Inés Arrimadas, quien aprovechó el mismo dardo contra el PSOE: "¿[Pedro] Sánchez piensa hacer algo o está liado con sus cesiones a PNV y Otegi?", apostilló.

Ciutadans se apresuró a pedir la comparecencia en el pleno del Parlament del 'president' Torra y de los 'consellers' Meritxell Budó y Miquel Buch en la comisión de Interior. Paralelamente, el PSC acotó la rendición de cuentas a estos dos últimos en la comisión de Assumptes Institucionals. 

En la bancada del PPC primó la operatividad. Se decantaron por pedir únicamente la conferencia de Buch y agolparla con otras solicitudes para acelerar los tiempos. Las explicaciones que deba dar el ‘president’ las buscarán en sus preguntas en el pleno de la Cámara catalana, la próxima semana. 

"Torra está haciendo la cama a Buch por sus ambiciones", aseveró la diputada Esperanza Garcia en declaraciones a este diario sobre lo que considera una "evidente guardia pretoriana hecha a medida" debido a que al casting acuden agentes que "acreditan un perfil independentista". "El único uniforme que tienen que vestir los Mossos d’Esquadra es el azul", defendió y ajustó esta nueva forma de elegir custodia en "una muestra más de la manipulación, politización y utilización que el independentismo ejerce sobre los cuerpos de seguridad".

"Desde el punto de vista democrático, esto es un escándalo", reivindicó Garcia, y apuntó que, si estos agentes finalmente disfrutan de un complemento de 400 euros brutos, podría tratarse de un delito de malversación de fondos públicos. También duda del uso de esta nueva plantilla de escoltas: "No sabemos si es para Torra o para cubrir a un fugado de la Justicia como es Carles Puigdemont. Lo que está claro es que Torra es su delegado comercial en Catalunya y que el ‘president’ se siente orgullosos de que así sea".