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LA CORRUPCIÓN DEL PP

Alfonso Grau, la mano derecha de Rita Barberá, al banquillo por dos relojes de lujo

Al exvicealcalde de València se le acusa de blanqueo de capitales y cohecho pasivo impropio y la Fiscalía pide seis años de prisión

Una empresa de autobuses, concesionaria municipal, compró los relojes en las navidades del 2010 y 2011 y se los regaló "en consideración" a su cargo

Nacho Herrero

Alfonso Grau atiende a los periodistas antes de comenzar una de las sesiones del juicio

Alfonso Grau atiende a los periodistas antes de comenzar una de las sesiones del juicio / Miguel Lorenzo

Alfonso Grau, exvicealdalde de València y durante más de 20 años 'mano derecha' de la popular Rita Barberá, se ha sentado esta mañana en el banquillo de los acusados de la Sala Tirant de la Ciudad de la Justicia acusado de blanqueo de capitales y cohecho impropio por, presuntamente, haber recibido dos relojes de lujo de un contratista municipal y haberlos usado además para blanquear dinero de origen desconocido.

La Fiscalía pide para él seis años de prisión y una multa de 75.000 euros, una pena elevada que, de confirmarse, podría llevarle a cambiar su papel en el 'caso Taula', que estudia la financiación irregular de las campañas de Barberá a la alcaldía de la capital valenciana y en la que también está investigado y es considerado uno de los posibles cerebros de las campañas del 2007 y 2011.

El juicio, que tiene previsto acabar el próximo día 11, ha arrancado con un cambio en la dinámica habitual y han sido los testigos los primeros en declarar. Tanto los agentes de la Guardia Civil como los empleados de la joyerían han avalado la tesis de que los relojes que compró el empresario son los mismos que devolvió Grau a los pocos días.

Grau (con gafas), en el banquillo de los acusados en la primera jornada del juicio. / MIGUEL LORENZO

Grau fue detenido el 22 de febrero del 2016, en el marco de la 'operación Clepsidra', un nombre que hacía referencia a un antiguo reloj de agua y que ya avanzaba por dónde iban las pesquisas de la Guardia Civil. En noviembre del 2017, el TSJCV desvelaba en una nota los detalles del auto que han acabado con el otrora poderoso Grau en el banquillo.

Según las investigacones, el empresario Urbano Catalán habría adquirido en las navidades del 2010 y 2011, tras haber sido adjudicado a su compañía un contrato de más de 600.000 eurosdos relojes de lujo en una conocida joyería de València. El hecho de que ese tipo de productos tenga un número de serie único ha facilitado la investigación.

La empresa, contratista habitual del ayuntamiento y receptora de 2'5 millones en contratos en una década, justificó la adquisición como "artículos de regalo" para realizar "según los usos y costumbres". En este caso, para Grau, "en consideración" a su cargo de vicealcalde y concejal.

La Fiscalía pide un año de prisión para el empresario. Hasta ahí el supuesto cohecho impropio, el mismo delito por el que se acusó a Francisco Camps, expresidente de la Generalitat, en el 'caso de los trajes'.

El blanqueo

Pero, según la instrucción, Grau habría utilizado estos relojes para blanquear dinero de origen desconocido, cambiando los relojes recibidos a los pocos días por otros más caros y pagando la diferencia. El primer año cambió un Breuget Classique por un Lange de 25.680 y el segundo un Piaget Polo 45 MM Tig AC por un Vachever Patrimony de 16.825 euros.

En un principio no pudo justificar ante la Agencia Tributaria el origen de los más de 17.000 euros que abonó en metálico (unos 12.000 el primer año y 5.000 el segundo, aunque más tarde aseguró que era dinero que tenía en una caja fuerte fruto de su actividad privada. Grau era cirujano, pero teóricamente no ejercía como tal.

Pasado y futuro judicial

Grau dimitió en marzo del 2015 tras su imputación en el 'caso Nóos' por el que dos años después fue absuelto pero que provocó su agrio distanciamiento con Barberá, a la que acusaba de haberlo dejado pese a estar en el caso por una actuación del ayuntamiento diseñada por ambos.

Aunque fue una grabación a su mujer, fallecida el año pasado, la que desveló el supuesto 'pitufeo' que financió de la campaña de Barberá en el 2015, él quedó fuera de esa investigación al no ir ya en las listas pero, en cambio, se le considera cerebro de la financiación irregular de las dos anteriores a través de sendas empresas de comunicación, que habrían pagado actos con el dinero donado por contratistas municipales.