24 sep 2020

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POLÉMICA

El PP se enfanga con el aborto

Adolfo Suárez Illana, número dos de Casado, compara la interrupción voluntaria del embarazo con prácticas neandertales

Los populares prescinden de la propuesta del líder de volver a la ley de supuestos del 1985 en el programa para el 28-A

Júlia Regué

El número dos del PP, Adolfo Suárez Illana, junto a Pablo Casado y otros candidatos al 28-A.

El número dos del PP, Adolfo Suárez Illana, junto a Pablo Casado y otros candidatos al 28-A. / DAVID CASTRO

Pablo Casado ordenó a sus filas sortear cualquier pregunta sobre el aborto y atenderse a la "defensa de la familia" después de que tuviese que echar freno a sus convicciones personales ante el alud de críticas que recibió por apostar por la recuperación de la ley de supuestos de 1985. Dirigentes y afiliados le censuraron por el temor de que sus  ocurrencias ahuyentaran votantes de centro e indecisos a las puertas de una campaña electoral, pero su número dos en la papeleta del 28-AAdolfo Suárez Illana, mordió este jueves el anzuelo en los micrófonos de Onda Cero y se envalentonó en su posicionamiento antiabortista.

El hijo del expresidente del Gobierno sostuvo que "hay que ayudar a las mujeres que tienen que decidir si quieren ser madres de un niño vivo o muerto" y comparó la interrupción voluntaria del embarazo con prácticas neandertales: "Lo que no es un embrión, es un tumor. Si no lo tocamos, acaba siendo una vida [...] Que me digan que se puede matar antes o después, pues mire, oiga, los neandertales también lo usaban: esperaban a que naciera y entonces le cortaban la cabeza", aseveró. Y culminó su reflexión asegurando que "en Nueva York se acaba de aprobar una ley por la cual se permite el aborto después del nacimiento". 

La ley de salud neoyorquina, avalada el pasado 22 de enero, ni mucho menos ampara el asesinato ("el aborto después del nacimiento"), lo que establece es que se puede interrumpir el embarazo en la recta final, es decir, después de las 24 semanas, siempre que sea necesario "para proteger la vida o salud de la madre" o si el feto "no es viable"

Horas después, Suárez Illana tuvo que salir a disculparse: "He estado toda la tarde buscando si era correcta o no era correcta mi afirmación sobre esa ley y un despacho de Nueva York me confirma que no es correcta, con lo cual, cuando uno se equivoca y mete la pata, lo mejor es pedir disculpas. Lo siento, pido disculpas y punto. Se acabó la polémica", sentenció ante los periodistas.

Suárez Illana pertenece a la fundación Red Madre, una asociación antiabortista creada en el 2007 que ofrece ayudas a embarazadas y en la que también participa el exministro Alberto Ruiz-Gallardón, ideólogo de la propuesta de reforma de la ley del aborto del PP en el 2014, un plan aún más restrictivo que le costó el puesto. Esta organización es una de las que impulsó la llamada 'Marcha por la Vida' a la que acudieron distintos dirigentes populares. 

"Barra libre" y "pensiones"

La llegada de Casado a la cima del PP propició una retahíla de declaraciones sobre un asunto que Mariano Rajoy prefirió omitir. "Creo que es bueno que las mujeres embarazadas sepan lo que llevan dentro", "en España existe la barra libre para abortar" o "si queremos financiar las pensiones y la salud, debemos pensar en cómo tener más niños y no en cómo los abortamos" fueron de las más sonadas. "El aborto no es un derecho, aunque la izquierda nos intente engañar, es un drama", añadió su mano derecha, Teodoro García Egea

El incipiente líder se estrenó con la insistencia de volver a la ley de supuestos de 1985 y arrinconar la vigente,  del 2010, que permite el aborto libre en las 14 primeras semanas de gestación, un extremo que el partido recurrió al Tribunal Constitucional por "ser contrario al derecho a la vida". Aún no se ha pronunciado y, por ello, miembros de sus filas llaman a aparcar el asunto por falta de consenso. 

Tanto es así que la propuesta no aparecerá en su programa electoral y se destacarán otras medidas centradas en ayudas fiscales o económicas a la maternidad. A un mes del 28-A, una de ellas ya ha dado de qué hablar, la que contempla el retraso de la expulsión de mujeres en situación irregular si dan en adopción a sus hijos.
 

Inspiración estadounidense

La llegada a la Casa Blanca de Donald Trump y de su vicepresidente, el ultraconservador cristiano Mike Pence, ha inyectado en Estados Unidos energías renovadas al movimiento y las acciones contra el aborto, que siempre han tenido fuerza en el Partido Republicano y en los estados que gobiernan. Y la embestida contra el aborto promete ser una de las apuestas centrales de los republicanos para reasegurar el apoyo en las elecciones del 2020 de una parte fundamental de su base: los votantes cristianos. 

Trump y Pence, así como otros muchos políticos republicanos, han explotado en los últimos meses la exageración, las falsedades o las mentiras con declaraciones similares a la de Suárez Illana para atacar a los demócratas, a quienes se dibuja como "izquierda radical" y se acusa de defender el "infanticidio". Trump exageró en su discurso sobre el Estado de la Unión al hablar de la ley de Nueva York a la que se ha referido el número 2 de Casado, que solo permite el aborto después de las 24 semanas si el feto no tiene posibilidades de vivir o si corre peligro la vida o la salud de la madre. Y en otra ocasión, en referencia a otra propuesta de ley en Virginia y a una iniciativa fallida de los conservadores en el Senado, llegó a tuitear: "A los demócratas no les importa ejecutar a bebés después de que nazcan". 

Desde que empezó el año los republicanos han presentado al menos 304 iniciativas legislativas en todo el país para restringir el aborto. Trump ha bloqueado fondos para organizaciones nacionales e internacionales de salud reproductiva. Más trascendental aún, sigue colocando a jueces en multitud de tribunales, incluyendo dos en el Tribunal Supremo, que podría llegar a revocar Roe v. Wade, la decisión de 1973 que despenalizó el aborto en EEUU. / IDOYA NOAIN