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DECLARACIÓN

El Parlament exige a la Iglesia que colabore con la Justicia para destapar abusos

El hemiciclo catalán reprocha las "palabras y actitudes que pretendan restar gravedad a los abusos sexuales cometidos por algunos sacerdotes"

Júlia Regué

Hemiciclo del Parlament de Catalunya.

Hemiciclo del Parlament de Catalunya.

El Parlament ha solemnizado este miércoles su apoyo a las víctimas de abusos sexuales infantiles y ha pedido a todas las instituciones que hagan las investigaciones pertinentes y colaboren con la Justicia para esclarecer este tipo de delitos con el fin de evitar el silencio y la impunidad.

Casos como los revelados por EL PERIÓDICO, han empujado a la institución a manifestar su "condena y repudia a cualquier tipo de agresión, abuso o maltrato contra los niños" y a mostrar su reproche a las "palabras y actitudes que pretendan restar gravedad a los abusos sexuales cometidos por algunos sacerdotes", como las pronunciadas por el arzobispo de Tarragona, cuando sostuvo, sobre los abusos sexuales de dos curas, que "las faltas no son tan graves"

En este sentido, el texto leído por el miembro de la Mesa de la cámara catalana, Eusebi Campdepadrós, insta a la Iglesia a que comunique a la justicia ordinaria "los casos de posibles abusos sexuales de los que tenga conocimiento”.

Según esta declaración, en el 2017 se presentaron 549 denuncias por estos delitos. "Muchos niños sufren abusos sexuales que, aunque los agresores no empleen la fuerza o la coerción física, son intrusivos, opresores y traumáticos desde el punto de vista psicológico", relata el manifiesto. Y asegura que el abuso a menores se caracteriza por el "secretismo y el aislamiento de la víctima, habitualmente porque el agresor ejerce una posición de fuerza y autoridad", algo que hace que permanezcan ocultos por no añadir más dolor y sufrimiento.

Asimismo, el hemiciclo recuerda que la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de la infancia establece el "deber de los poderes públicos de adoptar medidas para que esta protección sea efectiva" e insta a todas las instituciones a "asumir la obligatoriedad" de "impulsar medidas preventivas, de detección y acompañamiento para que estas situaciones no vuelvan a suceder en los ámbitos escolar, religioso o en el ocio infantil y juvenil ni en el ámbito familiar".