26 oct 2020

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HOMENAJE EN FRANCIA

Sánchez pide "perdón" en nombre de España a los exiliados de la Guerra Civil

El presidente visita las tumbas de Manuel Azaña y Antonio Machado y el campo de Argelès-sur-Mer

Reivindica que "la Constitución de 1978 restauró los valores de la República de 1931"

Juan Ruiz Sierra

FOTO ERIC CABANIS / AFP) / VIDEO: ATLAS

Pedro Sánchez en Montauban, frente a la tumba de Manuel Azaña, presidente de la Segunda República. Sánchez en Colliure, ante el sepulcro del poeta Antonio Machado. Sánchez en el campo de Argelès-sur-Mer, también en el sur de Francia, una playa larga y ancha donde en 1939 cerca de 100.000 españoles malvivieron, azotados por el tifus. "Un infierno sobre la arena", dijo el fotógrafo Robert Capa cuando lo visitó. Hoy no hay rastro de aquello. Es solo una localidad turística con chalets y bloques de apartamentos. Frente a ellos, el presidente del Gobierno, entre gritos de un pequeño grupo de independentistas que han tratado de boicotear el acto, pidió este domingo "perdón" a los exiliados de la Guerra Civil.

"Machado y Azaña se vieron obligados a abandonar España. Uno de los mejores poetas que ha dado la literatura española de todos los tiempos y el presidente de la República. Dos personas dialogantes, cultas, creativas, pacíficas y sensatas. Es tarde, muy tarde. Han pasado muchos años desde que tuvieron que marcharse. España  tendría que haberles pedido perdón mucho antes por la infamia. Lo hace hoy, a deshora, pero lo hace con el orgullo de recuperarles para siempre", dijo Sánchez.  

A dos meses de las elecciones generales, la visita del jefe del Ejecutivo tiene un enorme simbolismo. No solo porque se trata de su último viaje oficial, al menos en este agitado mandato. También, sobre todo, porque lanza un mensaje "muy potente y emotivo", según su equipo.  "En toda Europa suenan vientos de xenofobia. Las patrias, que durante tantas décadas habían sido espacios de encuentro, vuelven a serlo de conflicto. Las fronteras invisibles vuelven a tener muros. Los puertos no dejan atracar barcos llenos de personas enfermas y hambrientas. No podemos consentirlo. Es tiempo de recordar. Volvamos la vista atrás y acordémonos ahora de los cientos de miles de exiliados españoles que tuvieron que romper sus vidas por el fanatismo y la brutalidad", señaló el jefe del Ejecutivo. 

Los precedentes

José Luis Rodríguez Zapatero visitó el campo de concentración nazi de Mauthausen, en Austria, donde murieron 5.000 españoles, en el 2005. Felipe González acudió en 1992 al monumento en recuerdo de los guerrilleros situado en Prayols (Francia). "Pero no ha habido homenajes tan completos al exilio, con el presidente tan implicado, como este", explican en el entorno de Sánchez. 

Tras visitar la tumba de Azaña, Sánchez acudió al minúsculo cementerio de Colliure, en el que descansan los restos de Machado, para inaugurar una placa conmemorativa y colocar una corona de flores, como había hecho antes en el sepelio del presidente de la República. Allí le estaban esperando unos 200 manifestantes independentistas, que también cargaron contra los miembros de la Fundación Antonio Machado. "¡Fascistas! ¡Nosotros somos los verdadores republicanos!", les gritaron. Más tarde, en Argelès-sur-Mer, donde Sánchez ha pronunciado su discurso, unas 30 personas intentaron, y lograron por momentos, boicotear el acto con gritos de "¡libertad para los presos políticos!". Al final, con cierta tensión, la Policía francesa los desalojó. 

La falta de diálogo

"Machado tiene todavía mucho que decir a los españoles (…). En sus poemas y en su prosa, que es bastante desconocida, todo gira sobre la España que debe transformarse, la España que no dialoga", dijo el pasado jueves en este diario el hispanista Ian Gibson. El presidente está de acuerdo con Gibson, que formó parte de la comitiva que acompañó a Sánchez, junto a familiares de Azaña y Machado y otros representantes de la cultura como el cantautor Paco Ibáñez y la escritora Almudena Grandes. La campaña para las generales del próximo 28 de abril gira en torno a la idea del diálogo frente a la "crispación de la derecha", con continuas menciones a una España "ejemplar" y "educada". Empezando por el nuevo lema del PSOE: ‘La España que quieres’.  

La España que quiere Sánchez es la que quería Machado, emblema de las 465.000 personas que cruzaron la frontera con Francia. "Las palabras de Machado y Azaña nunca fueron de confrontación, sino de encuentro. Y este hecho es una de las pruebas de que la Constitución de 1978 restauró los valores de la República de 1931. Puso de nuevo en marcha el corazón parado de la España moderna, audaz y abierta. Una España que nunca ha renunciado a la libertad, a pesar de los golpes, de las cadenas y de los exilios que ha tenido que sufrir a lo largo de su historia", inistió el presidente. 

La figura del escritor sevillano también permite atacar a Pablo Casado y Albert Rivera. Los candidatos del PP y Ciudadanos loaron a Machado en Twitter el pasado viernes, aprovechando el aniversario de su fallecimiento. El PSOE tardó poco en contestar desde su cuenta oficial. "Los mismos que pactan con Vox y se niegan a la exhumación de Franco reivindican ahora el legado de un poeta que sufrió al dictador hasta su muerte –dijeron los socialistas-. Qué falta de respeto a las víctimas de la dictadura y qué poca vergüenza tenéis".