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ANTECEDEDENTES HISTÓRICOS

Sánchez es el segundo presidente de la democracia que ve tumbados sus Presupuestos tras Felipe González

La CiU de Jordi Pujol retiró en 1995 su apoyo al Gobierno socialista y votó en contra de las Cuentas Públicas presentadas por el Ejecutivo

Efe

Felipe González y Jordi Pujol, el 12 de diciembre de 1994.

Felipe González y Jordi Pujol, el 12 de diciembre de 1994. / ARCHIVO

Pedro Sánchez pasará a la historia de la reciente democracia española como el segundo presidente del Gobierno al que le tumban unos Presupuestos en el Congreso de los Diputados. El primero fue su compañero de partido Felipe González, con los que los socialistas monopolizan en exclusiva la ingrata experiencia de ver por los suelos sus Cuentas Públicas.

Fue allá por octubre de 1995, en los estertores del 'felipismo', cuando González se llevó el chasco de ver rechazados sus Presupuestos Generales del Estado por culpa de la retirada del apoyo de la CiU de Jordi Pujol. Algo parecido a lo que ha pasado este miércoles por la presencia decisiva de un partido catalán, aunque en aquella ocasión no hubo tanto suspense como ahora porque los nacionalistas de Convergencia i Unió ya habían anunciado su voto negativo y no había negociación por medio.

Y es que los Presupuestos fueron llevados al Congreso en septiembre a pesar de que las huestes de Pujol habían retirado ya en junio su respaldo al Ejecutivo del PSOE, lo que acabó provocando a la postre la convocatoria anticipada de elecciones generales como puede suceder ahora. Aquellos comicios de 1996 los ganó el PP de José María Aznar.

Presupuestos sin sentido

Al romper el pacto de legislatura, CiU se había comprometido a garantizar la estabilidad gubernamental hasta que acabara el año, pero no a sacar adelante unos Presupuestos que finalmente decidió vetar, al entender que carecían de sentido habiéndose anunciado elecciones para marzo siguiente. 

En el caso actual, el rechazo del Congreso al Presupuesto del 2019 aboca al final de la legislatura y del mandato de Sánchez, que ya maneja la posibilidad de adelantar las elecciones generales tras ocho meses en el poder.