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ANTE LAS ELECCIONES DE MAYO

El Gobierno echa el resto para impulsar a Pepu Hernández

Sánchez aparca la debida neutralidad y tendrá un acto con el aspirante antes de las primarias

El presidente anuncia que en las elecciones internas votará por el candidato designado

Iolanda Mármol Juan Ruiz Sierra

Carmen Calvo justifica la elección de Pepu Hernández: “Compite y gana”.  / JOSÉ LUIS ROCA (VÍDEO: ATLAS)

El Gobierno se vuelca en proteger y aupar al candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid, Pepu Hernández, el exseleccionador nacional de baloncesto que fue también fue entrenador de Pedro Sánchez en el Estudiantes. Es una designación no exenta de riesgo, diseñada por el presidente del Gobierno y su entorno más cercano con máximo sigilo, para intentar remontar los pésimos resultados que todas las encuestas auguran a los socialistas en la capital. Un desplome del PSOE arrastraría también a Manuela Carmena (Más Madrid) e implicaría que las fuerzas progresistas pierden una plaza conquistada al PP en el 2015 tras dos décadas de mandato conservador.

La candidatura Hernández -muy bien recibida en el entorno de Más Madrid- sitúa al PSOE en una posición un tanto incómoda. En el socialismo madrileño cunde el hartazgo por el tiempo que se ha tomado el presidente en señalar a su candidato y porque haya tomado partido por uno de los aspirantes, que es, además, independiente. Este domingo, Sánchez presentará al seleccionador en un acto, algo atípico porque aún no se han celebrado primarias (serán el 9 de marzo) y porque habrá como mínimo otro competidor: Manuel de la Rocha, exalcalde de Fuenlabrada e histórico dirigente de Izquierda Socialista, si reúne los avales necesarios, cosa bastante probable.

"No es neutral", argumentaron en el equipo de De la Rocha. Pero Sánchez tomó aún más partido poco después, en México, durante una comparecencia con su homólogo del país latinoamericano, Andrés Manuel López Obrador. "Se me enciende una sonrisa al hablar de la candidatura de Pepu Hernández. Quiero darle la bienvenida y agredecerle su compromiso y la confianza que ha depositado en el PSOE. Yo soy militante de los socialistas madrileños y votaré por Pepu", dijo el secretario general. 

Desde la dirección del PSOE defienden el mitin del próximo domingo. "Es solo un acto de presentación a la militancia", explican. Sin embargo, no hay ninguna otra cita del mismo tipo programada con De la Rocha. "Creo que no es un buen mensaje que los candidatos más importantes sean independientes, como si el valor de la militancia no existiera y hubiera que acudir fuera", afeó el afectado.

"Compite y gana"

Ante las críticas, tres ministras salieron este miércoles a respladar a Hernández. La vicepresidenta, Carmen Calvo, atribuyó la falta de perfiles más políticos a la "debilidad" de los partidos porque tienen "pocos militantes" y defendió las cualidades de Hernández. "Compite y gana, sabe competir y sabe ganar", alabó. 

La titular de Hacienda, María Jesús Montero, también  abogó por "abrir" el PSOE a figuras independientes. "Este partido tiene que ser capaz de encontrar referentes más allá de nuestra organización y de abrirnos a la sociedad", defendió y apostó por un candidato que representa un "proyecto alternativo". La ministra de Economía, Nadia Calviño, puso en valor que el seleccionador "está acostumbrado a competir y a ganar" por lo cual le considera un candidato "óptimo". Si ganase las primarias, Hernández competiría contra  Carmena, Begoña Villacís (Ciudadanos) y José Luis Martínez Almeida (PP).  

Aunque Hernández cuenta con el apoyo del aparato, tanto del federal como del regional, las primarias siempre tienen un punto inescrutable. "No descarto que gane De la Rocha", considera un veterano dirigente socialista. Y en ese caso, continúa, la autoridad de Sánchez quedaría "tocada". Los socialistas madrileños ya dieron en el 2010 una muestra de rebeldía ante los designios de la dirección nacional. José Luis Rodríguez Zapatero, entonces líder del PSOE, impulsó a Trinidad Jiménez como candidata a la comunidad frente a Tomás Gómez, que no quiso hacerse a un lado y acabó ganando las primarias frente a la exministra.

Sánchez, por cierto, estuvo muy implicado en la campaña de Jiménez. Cinco años después, ya como secretario general, destituyó a Gómez al frente de los socialistas madrileños y nombró a una gestora. Ahora apuesta por el que fuese su entrenador para recuperar el pulso del PSOE en una plaza en la que no gobierna desde 1989.